La Provincia
Jueves 10 de Agosto de 2017

Eligen trabajar en la Antártida y comparten la atípica experiencia

Actualmente son seis los paranaenses que prestan servicio en la Base Marambio, donde las temperaturas caen hasta 60° bajo cero

Hoy se conmemora el 105° aniversario de la Fuerza Aérea Argentina. En Paraná se realizará un acto en las instalaciones de la II Brigada Aérea, en la plataforma de aviones, en el que participarán autoridades del gobierno provincial, municipal, Fuerzas Armadas y de seguridad, veteranos de guerra de Malvinas e invitados especiales con el fin de conmemorar un año más de la institución que resguarda los cielos argentinos.


Mientras tanto, a casi 4.800 kilómetros, un grupo de paranaenses va a conmemorar esta fecha especial en la base Marambio, en la Antártida, donde prestan servicio desde hace meses formando parte de la Dotación XLVIII, integrada por 43 oficiales, suboficiales y civiles, entre los que se cuentan una médica y el personal científico encargado de monitorear el Agujero de Ozono. Los oriundos de la capital provincial son el suboficial mayor Daniel Chiapino, el suboficial principal Marcos Balcaza, el suboficial ayudante Carlos Sosa, los suboficiales auxiliares Enzo Castellani y Claudio Zabala, y el cabo principal Oscar Peral. "Todos somos de la Fuerza Aérea, pero de diferentes unidades del país. Vinimos por un año y estamos desde fines de octubre", contó a UNO Daniel Chiapino.


La ceremonia que harán hoy, según señaló, será en el exterior, ya que las condiciones del tiempo son buenas: en estos días hay sol pleno y la temperatura oscilan los 2° bajo cero, a diferencia del frío extremo que tuvieron que soportar hace una semana, cuando durante una tormenta con vientos de unos 140 kilómetros por hora, que trajo gran cantidad de nieve, la hizo descender a 54° bajo cero. "A veces llega a 60° bajo cero. Cada mañana, el Servicio Meteorológico Nacional extiende un comunicado a través de altoparlates y equipos de radio, y tenemos una orden que indica, de acuerdo a la temperatura que hay, qué tiempo de exposición podemos tener en el exterior. Es de un minuto, o cinco, o directamente no se sale afuera", dijo, y comentó: "En esos casos se realizan tareas internas, como pintura o mantenimiento, o colaboramos con los cocineros. Adentro está la capillita, hay un servicio de oficinas, pero el transporte, la usina donde estamos trabajando, la torre de vuelo, el depósito de alimentos, se encuentran como mínimo a 100 metros y vienen estas recomendaciones. Si tengo que caminar 10 minutos y puedo estar expuesto solo cinco, se puede empezar a quemar la piel de alguna parte de mi cuerpo si no está protegida. Depende de la tormenta que haya afuera, si uno tiene que salir, debe hacerlo acompañado por los bomberos".


Los trabajos en el exterior suelen ser más limitados en esta época del año, ya que amanece alrededor de las 9.45 y anochece cerca de las 16.30. "El día más corto fue el 21 de junio, cuando el sol salió a las 10.45 y se escondió a eso de las 15", recordó.


Chiapino y Balcaza se ocupan de los trabajos en la usina, donde la energía eléctrica llega desde Ushuaia, tras recorrer 1.200 kilómetros que separan la Base de este punto del continente. "La proveen tres motores gasoleros gigantes y la cuidamos mucho. Y otro recurso que también resguardamos es el agua: el mar está a 2 kilómetros, bajando la montaña, pero es agua salada. Para obtener el agua dulce, en verano contamos con dos lagunas artificiales donde se acumula lo que proviene del deshielo del propio terreno. En una cisterna tenemos 80.000 litros guardados y durante esos meses estivales podemos hacer uso todos los días de las duchas, del lavadero. En invierno la situación cambia, y cuando se puede se abre puerta de algunos de los edificios y con una pala mecánica hay que sacar nieve de los alrededores, que se echa adentro de una gran pileta de acero, con una serpentina abajo, donde circula aceite caliente para ir derritiéndola para guardarla. Entonces nos bañamos día por medio para ahorrar", relató.


Chiapino confió que el personal de la Fuerza Aérea que llega a trabajar a Marambio lo hace por su voluntad. Deben realizar previamente numerosos cursos y aprobar una serie de exámenes psicofísicos. En los alrededores hay bases de otros países y sin dudas permanecer en un lugar así es una experiencia extraordinaria. Hoy se reunirán todos a celebrar el nacimiento de la institución a la que representan, y además de los jefes y la dotación de la Base contarán con la presencia de personal invitado y sobre este aspecto expresó: "Hay cinco integrantes de la base militar que está en Comodoro Rivadavia, que pertenecen al avión Twin Otter, que permanece todo el año en la Base para búsqueda y rescate. Hace unos días se vivió un acontecimiento histórico, cuando justamente los pilotos y personal de este avión fueron a la base Orcada, que esta a 700 kilómetros de la base Marambio, a buscar un suboficial que se accidentó y se fracturó ambas piernas", dijo en referencia al rescate del suboficial segundo Héctor Ariel Bulacio. En este marco, destacó que es la primera vez en la historia aeronáutica que un avión aterrizó sobre el glaciar adyacente, adonde las dotaciones llegan por mar, para finalmente transportar a Ushuaia a la persona herida.



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Cerca de la grieta que preocupa al mundo entero



La Antártida fue noticia en las últimas semanas al conocerse la evolución de una extensa grieta en la Antártida registrada hace unos meses. Consultado sobre este punto, Daniel Chiapino comentó a UNO: "Es una barrera pegada a lo que sería el continente antártico, donde no es todo nieve: nuestra base es una isla de 30 kilómetros de diámetro, situada en la parte superior de una meseta, en una llanura muy clara; después hay muchísimo islotes y aparece una parte de la península antártica que es todo tierra. Y sobre el mar, que es mar congelado, hay glaciares milenarios que se han desprendido en forma paralela del continente hacia el mar, formando esa grieta gigante. Pero está a unos 100 kilómetros de la Base y a nosotros no nos afecta".


Asimismo, mencionó: "Aquí en la parte más alta de la montaña en que estamos nosotros sí podemos ver el mar de Weddell, que está plagado de pedazos de témpanos y se ve sobre la costa que también está congelado. Unas cuantas veces nosotros hemos intentado acercarnos y tenemos la gracia de poder bajar a la costa en el verano, donde podemos llegar a tocar esos témpanos, que son de agua dulce y cristalina. Es una temporada que esperamos mucho para poder salir a caminar"



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