La Noche del Mimeógrafo
Jueves 27 de Julio de 2017

Condenaron a 20 años de prisión al policía torturador Mazzaferri

El TOF de Paraná dictó este jueves la sentencia, que fue bien recibida por las organizaciones de derechos humanos que se dieron cita en las puertas de los tribunales.

El ex policía federal José Darío Mazzaferri fue condenado este jueves a 20 años de prisión tras haber sido responsabilizado como coautor de los delitos por los que fue acusado: asociación ilícita, torturas, secuestros y allanamiento ilegal de domicilios. Los hechos ocurrieron durante la última dictadura cívico militar en Concepción del Uruguay, durante los acontecimientos que se recuerdan como La Noche del Mimeógrafo.

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El Tribunal Oral Federal de Paraná emitió el veredicto por mayoría, dado que uno de sus integrantes, Otmar Paulucci, votó en disidencia. Para este juez, a diferencia de lo que consideraron sus pares Beatriz Caballero de Barabani y Jorge Sebastián Gallino, Mazzaferri debía ser absuelto del delito de asociación ilícita.

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El fallo consideró que los delitos fueron crímenes de lesa humanidad, aunque no se hizo lugar el pedido de la querella de que sean tenidos como ocurridos en el contexto del genocidio. Los fundamentos se darán a conocer el 3 de agosto a las 11.

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Los querellantes, que habían solicitado una pena de 25 años de prisión, recibieron satisfactoriamente el fallo y manifestaron que esperarán a reunirse con los fundamentos de la sentencia para evaluar si es necesario presentar recurso de apelación. La Fiscalía, por su parte, había solicitado 20 años, la misma pena que dictó el Tribunal.

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Mazzaferri fue retirado del edificio de calle Urquiza 868 en medio de un importante despliegue de seguridad y, bajo una lluvia de insultos y cánticos de los militantes, fue subido a una unidad móvil del Servicio Penitenciario que lo llevaría hacia su lugar de detención, la cárcel de Devoto. Allí venía cumpliendo prisión preventiva y donde ahora deberá purgar su pena.

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En las puertas de los tribunales se cortó calle Urquiza y hubo un festival popular para acompañar la espera de la sentencia, con una radio abierta de Radio Comunitaria Barriletes, músicos en vivo y una intervención artística desarrollada por estudiantes de Teatro de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader), estudiantes secundarios, la agrupación H.I.J.O.S. y el Área de Derechos Humanos de la Uader.

Asimismo las víctimas de Mazzaferri estuvieron en el Salón del Concejo Deliberante de Concepción del Uruguay, donde se transmitió en vivo el dictado del veredicto y luego brindaron una conferencia de prensa.

Los crímenes

En esta causa se investigaron los hechos ocurridos en Concepción del Uruguay en julio de 1976, durante la última dictadura cívico militar, que tuvieron entre sus víctimas a estudiantes secundarios que fueron detenidos el 19 de julio de ese año y permanecieron cautivos ilegalmente en la Delegación de la Policía Federal, donde también fueron torturados.

Los jóvenes eran militantes políticos que protestaban contra la dictadura de Jorge Rafael Videla, para lo cual distribuían panfletos que habían impreso con un mimeógrafo. La búsqueda de ese instrumento fue el eje de los interrogatorios, dado que la protesta era considerada un acto de "subversión", y por eso estos episodios se recuerdan como "La noche del Mimeógrafo".

Mazzaferri era quien comandaba la patota que se encargaba de secuestrar a los militantes y mantenerlos cautivos en la sede de la Policía Federal, donde él mismo se encargaba de someterlos a salvajes torturas. Además era él quien enseñaba a sus pares cómo usar la picana.

Últimas palabras
Antes de que los jueces se retiraran a deliberar, Mazzaferri hizo uso de su derecho a decir sus últimas palabras. Se dedicó a negar los hechos: "En Concepción del Uruguay no hubo terrorismo", dijo. Vale aclarar que estos crímenes del terrorismo de Estado ya fueron acreditados hace cinco años en la sentencia de la causa Harguindeguy, cuyo juicio se realizó mientras el torturador se encontraba prófugo de la Justicia, y ese fallo fue luego dejado firme por la Corte Suprema.

En su intervención también buscó victimizarse, presentándose casi como un perseguido. En ese sentido llamó "daños colaterales" del juicio al hecho de que por estar preso no puede ver a sus nietos. Y cerró su declaración con un acto fallido: "La verdad es selectiva", dijo, para luego corregirse: "La memoria es selectiva". Así quiso desacreditar lo denunciado y relatado por sus víctimas en la causa.

El fallo
La presidenta del tribunal, Beatriz Caballero de Barabani, leyó la parte resolutiva de la sentencia por la cual se condenó por mayoría a José Darío Mazzaferri a la pena de 20 años de prisión. Se lo halló coautor material de los delitos de asociación ilícita; allanamiento ilegal de domicilio (en dos hechos); privación ilegítima de la libertad, agravada por haber sido cometida sin las formalidades de ley y con violencia (cinco hechos) y agravada por haber durado más de un mes –además de los mismos agravantes anteriores– (tres hechos); y tormentos agravados por la condición de perseguidos políticos de las víctimas (ocho hechos), todos considerados crímenes de lesa humanidad.

Se lo absolvió del delito de allanamiento ilegal por tres de los hechos. Además el vocal Paulucci votó en disidencia para absolverlo del delito de asociación ilícita.

El mimeógrafo como símbolo
En el marco de las actividades desarrolladas en la calle, un grupo de estudiantes realizó una recreación de los hechos desde una mirada artística. Frente a la puerta del tribunal se instaló un mimeógrafo como el que utilizaban los militantes víctimas de Mazzaferri y se distribuyeron volantes que representaban aquellos panfletos que motivaron las detenciones y torturas. Caracterizados como los jóvenes de la época, los actores y actrices sostuvieron también una puesta en escena que evocaba aquellas detenciones masivas propias de las dictaduras.

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