Paraná
Domingo 21 de Mayo de 2017

Cientos de personas concurren a Santa Teresita para venerar a la virgen que lloró sangre

Los fieles que visitan la parroquia afirman que ver la figura les genera distintas emociones y renueva la esperanza. El hecho ocurrió el miércoles y desde entonces multitudes se acercan para pedir y agradecer

Desde que el miércoles la virgen de los Dolores vertió presuntas lágrimas de sangre en la parroquia Santa Teresita frente a un grupo de fieles que rezaban al término de la misa que habitualmente se celebra a las 19, cientos de personas visitan a diario el enorme templo situado en la intersección de 3 de Febrero y Saraví para venerar su imagen.


Ayer desde temprano llegaron los devotos desde diferentes barrios, solos o en familia. Los rayos de sol que se colaban por los ventanales marcaban el camino que llevaba hacia el altar donde está ubicada la figura a la que tantos rezan, pidiendo algún favor especial o agradeciendo.


Las marcas rojizas en las mejillas permanecen y conmueven, y hasta varios de los incrédulos que se acercaron por mera curiosidad cuando se enteraron del fenómeno, aseguraron que ver las marcas del breve llanto les provocó algún tipo de emoción. "Yo soy rockanrolero, pero se siente algo muy raro", contó a UNO Charly Pedraza, quien era la segunda vez que arribaba al lugar desde que se manifestó la extraña señal a la que muchos están tratando de interpretar. En este marco, explicó: "Soy católico pero no muy prácticamente, pero lo vi en los medios y tuve curiosidad por ver esto en persona. Llegué con resguardo y cuando entré me provocó algo bueno. Vine sobre todo a agradecer lo que soy, lo que tengo y lo que hago. Lo que pido es que me haga mejor persona y también a los demás".


A su vez, mencionó: "Tan linda fue la sensación de estar frente a la virgen que hasta sentí olor a jazmín. Busqué en la sala y había flores, pero ningún jazmín y fue toda una rareza. He preguntado sobre el tema y me dijeron que ese es el aroma particular que se siente en momentos como estos, en presencia de la virgen".


María Belén Romero también arribó al lugar con un dejo de desconfianza, pero pronto se conmovió al pararse frente a la imagen religiosa. "No me salieron bien los resultados de un estudio que me hice y entonces me propuse venir a ver. Soy una persona muy dura y sin embargo cuando entré se me aflojó todo el cuerpo y me emocioné un montón. Al ver la imagen da una sensación de que algo quiere decir", dijo, y añadió: "En realidad no soy de venir a la iglesia, pero cuando vi esto lo tomé como una señal que nos manda sobre lo mal que están las personas, el mundo, en todos los sentidos. Como conclusión, creo que todos deberíamos replantearnos un poquito cómo estamos viviendo hoy en día".


Entre los pedidos que le hizo a la virgen de los Dolores, María Belén señaló: "No pedí tanto por mí, sino por la gente, para que se ablande un poco, ya que noto que en general está muy enojada, muy agresiva, y que se ha alejado muchísimo de la iglesia, si bien respeto a la gente que tiene otras creencias".


María Silvina Cavallo fue otra de las creyentes que ayer ingresó a la parroquia para ver de cerca a la virgen. Confió que hace poco sufrió un asalto en la calle que le provocó lesiones y este hecho la sensibilizó mucho: "Apenas me enteré quise venir. Es muy fuerte lo que genera, y me preparé hace varios días porque no sabía lo que me iba a provocar", indicó.



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Testimonios de fe



En una jornada fresca, ayer la gente seguía llegando para presenciar un hecho atípico que evoca múltiples sensaciones. "Estar frente a la virgen significó una emoción muy grande, y para mí fue algo muy novedoso. Tendrían que hacerle un santuario ahora, porque es este es un hecho muy importante. Genera una alegría muy grande lo que pasó y me emocioné al ingresar a la iglesia", afirmó Angélica Salgado, quien se hizo arribó con su esposo desde barrio la Milagrosa especialmente para ver las lágrimas en la figura que yace en una pequeña capilla en la que mucha gente se congrega y reza. La mujer contó que antes solo había estado en el lugar una vez, para asistir a algún casamiento, y afirmó que seguirá yendo. "Nosotros tenemos la virgen de Fátima cerca de casa y acá vinimos a agradecer y a pedir que mejore todo, porque se están viviendo muchas cosas malas en este momento, así que necesitamos ayuda", aseguró a UNO.


Ramón Narciso Fernández, otro vecino de La Milagrosa, contó que la visita le resultó "muy emocionante" y relató: "Fue muy lindo ver la figura de la virgen y espero que esto sea una bendición para todos nosotros, que sea una buena señal", manifestó, y compartió cuáles fueron los favores que requirió en sus oraciones: "Vine a pedirle por mi familia y también para que a todos nos dé siempre esa paz y ese amor que necesitamos, ya que mucha gente no los tiene. En este momento no estamos en una buena situación, pero tenemos que tirar para adelante. Y además llegué hasta acá para rogarle por mi vista principalmente, porque me hice operar y veo muy poco, pero confío en que Dios y la virgen me van a ayudar".


Higinio Riquelme se trasladó apoyado en sus muletas, y comentó que se acercó a rogar que se reviertan sus problemas de salud y que la virgen proteja a su familia. Emocionado, aseguró que gracias a su fe le da batalla a un cáncer y que ha logrado mejorías. En este contexto, expresó: "Vivo cerca, acá en el barrio, y siempre vengo a rezar un Padrenuestro para que Dios me ayude".


En tanto, Matías Errasqui fue con su esposa Lorena y sus dos hijos pequeños, y opinó: "En verdad no enteramos por la tele y vinimos a verla. Somos de barrio Paracao y esto es raro, es un milagro que una imagen llore, y decidimos venir a agradecer".


Por su parte, Cristina fue con su hija Belén y su esposo. Si bien asiduamente concurren a esa iglesia porque viven cerca, comentó que la sensación en esta oportunidad fue especial y refirió: "Llegamos para agradecer y pedir paz. Esta manifestación fue similar a la de la virgen que ahora está en Juan Domingo Savio".


Héctor Rodríguez y Stella Pesoa fueron en moto desde Anacleto Medina, sin amedrentarse por el frío matinal, ante la necesidad de venerar la figura que convoca a multitudes hace días, y que muchos aprovechan para visitar durante el fin de semana: "Soy devota de San Expedito y siempre soy de pedir y agradecer, y en esta oportunidad lo hice frente a la imagen de la virgen de los Dolores. Es una emoción muy grande verla así y en mi caso es la primera vez que puedo observar algo de estas características. Me generó una ilusión bárbara", dijo la mujer, y su compañero acotó: "Para mí también es algo muy hermoso poder ver esto y es una bendición muy grande. Me emocionó mucho".


Consultado por el acontecimiento que conmueve a los feligreses católicos de Paraná y alrededores, el padre Diego Rausch, a cargo de la parroquia, sostuvo: "Lo vivimos con mucha serenidad, con mucha emoción. Desde que esto ha pasado hemos tenido mucha afluencia de fieles estos días y tratamos de estar al servicio de la gente y que todos puedan venir".


A su vez, expresó: "La virgen va a querer un cambio, que nos acerquemos más a Jesús. Ella estuvo al pie de la cruz donde lloró ahí la muerte de su hijo y es un poco lo que ha dicho en estos días", dijo, y comparó: "Si yo tengo a mi mamá en la tierra y ella está mal porque sus hijos nos peleamos, nos portamos mal o estamos en el camino equivocado o en peligro, como hermanos deberíamos preguntarnos cómo enmendar nuestra conducta, para no hacerla sufrir. Entonces uno piensa que si la virgen lloró, lo primero que nos dice es que está presente. Eso ya es muy fuerte, pero a la vez es un pedido, un llamado a que cada uno mire su corazón para ver qué puede cambiar y este sería básicamente el mensaje que nos ha dado en algunas apariciones mucho mayores en la historia de la Iglesia, como puede ser por ejemplo Fátima, que celebramos los 100 años de su aparición en estos días, el 13 de mayo; en esa oportunidad ella les dijo a los pastorcitos que quería que rezaran el rosario, que pidieran por la paz del mundo y la conversión de los pecadores. Creo que es un mismo mensaje. Es lo que nos esta pidiendo de alguna manera la virgen, con este signo que nos está regalando".


En este sentido, destacó: "Después de esto la gente se acercó y se puso a rezar. Hubo muchas confesiones y pedidos de bendiciones. Hay un clima de mucha serenidad, de oración, de mucha paz. Y creo que esto es lo que la virgen siempre ha querido y nos ha pedido".



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Manifestación que conmueve a una comunidad


El padre Diego Rausch recordó que el hecho que conmociona a los fieles de la zona ocurrió el miércoles a la noche. "Habitualmente tenemos la misa a las 19. Cuando finalizó, en el templo permaneció el grupo de oración y había otro grupo en la capilla del Santísimo rezando, donde está ahora la imagen. Yo estaba en la casa y me llamaron porque una persona había visto este fenómeno, que era la virgen llorando sangre".


A su vez, aclaró: "No es que lloró mucho tiempo ni que está llorando permanentemente. Eso pasó en ese momento y fue una cuestión de segundos. Se deslizaron las lágrimas en sus mejillas y al rato, por la temperatura del ambiente se secaron y quedaron marcadas en su rostro". El sacerdote avisó de inmediato al Arzobispado, donde expresaron que investigarán esta manifestación.


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