Innovación
Domingo 21 de Mayo de 2017

Buscan desarrollar un aparato que evita daños por cargar la mochila

Estudiantes y docentes de la Escuela Técnica Pedro Radio de Victoria crearon un dispositivo para que los jóvenes no sufran lesiones en la espalda por llevar peso. Necesitan apoyo para industrializar un producto "Hecho en Entre Ríos"

Un grupo de estudiantes y docentes de una escuela de Victoria buscaron una solución a un problema concreto: ¿cómo hacer para que la mochila no dañe la espalda al cargarla? Lo encontraron en un dispositivo que diseñaron y del cual hicieron dos prototipos que logran redistribuir el peso de la carga. Con la inventiva ganaron premios importantes y reconocimientos, pero ahora necesitan ayuda porque están dispuestos a dar pelea para que el proyecto se pueda desarrollar.


Apostar a la industria nacional no es poca cosa y más cuando a veces nos hacen creer que todo lo que viene de afuera es mejor, más tecnológico y barato. Contra esas ideas también batallan en la Escuela de Educación Técnica Nº 1 Pedro Radio de Victoria, y tienen con qué hacerle frente. El dispositivo que crearon, no solo está probado, sino que además inventaron dos prototipos con diferentes materiales que permiten que todo el peso que carga un joven o un niño en su espalda, sea redistribuido de tal manera que no la dañe. No hace falta aclarar que el la mochila con carrito no es para todos los bolsillos.


Cuatro cuadernos pesan poco más de 1,5 kilos, tres libros casi 5 kilos, un diccionario 400 gramos, 900 gramos una cartuchera completa y ni hablar si a eso se le suma la merienda, un buzo y hasta la misma mochila entre otros útiles escolares. Se estima que un niño llega a cargar hasta 12 kilogramos diarios de lunes a viernes, y por eso se los ve doblados al entrar y salir de la escuela.


El peso y la manera incorrecta de llevar la mochila provocan distintas lesiones vertebrales dorsales y lumbares. Ramiro Seliman es el docente a cargo del Proyecto BEXO, nombre que le pusieron a la iniciativa. Contó a UNO: "Empezamos el año pasado. Fue un proyecto para una feria de ciencias de la Nación y lo presentamos primero en Victoria, en una instancia departamental. De acá fuimos a una instancia provincial en Colón y nos eligieron para competir a nivel nacional. Fuimos a Córdoba y bueno, ahí no ganamos". Esta idea la inició con estudiantes que estaban en sexto año y ahora están en séptimo y también hay un joven de quinto. Seliman es profesor en distintas materias en la institución educativa.


En 2016, además de la competencia en la Feria de Ciencias, lo hicieron también en una instancia que organiza el Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET) con pruebas zonales y nacionales. "Estuvimos en los dos y recibimos un premio de 75.000 pesos para avanzar en el proyecto. Ahora estoy en la gestión para ir a Oro Verde, para que nos den una mano y poder salir del prototipo hacia un equipo que sea comercializable. Es la idea, pero necesitamos la ayuda de un diseñador industrial y se nos escapa como escuela técnica. Es lo que necesitamos para poder seguir avanzando, para que se pueda comercializar y le ingrese dinero a la institución educativa", contó el docente.


Mientras, siguen con otras ideas como la construcción de una silla de ruedas que permitan acostar a un enfermo. "Eso es un problema que encontramos. Nosotros todos los años desarrollamos algo nuevo. Pero nos falta la parte económica", reafirmó Seliman.


Contó que otras escuelas han tenido experiencias en poder llevar un prototipo a un producto terminado, uno de marca nacional. Son inventos, soluciones a problemas que logran docentes y estudiantes que tienen la capacidad de resolver estas situaciones, que se plantean hipótesis y maneras de alcanzar respuestas. Algunos de estos proyectos avanzan como el de los estudiantes de Victoria y sus docentes aunque a veces parezca que todo es cuesta arriba.


El dinero que recibieron con ese premio los ayudó a mejorar la enseñanza en la escuela, y el docente contó que acondicionaron un aula y hasta compraron equipos para trabajar. Pero todo lo demás, siempre lo hicieron con la cooperadora. "Nunca nos dieron nada. Hasta si queremos ir a Oro Verde lo tenemos que bancar nosotros. Pedir a la Municipalidad es todo un tema, preferimos ir con nuestros autos. Sino pasás el año entero esperando", explicó.


En la Ciudad universitaria, Seliman tramita una ayuda concreta a través de un bioingeniero que les dará una mano para que directivos de la Facultad se sienten a charlar con el docente y juntos busquen la manera de avanzar con la propuesta.


Este proyecto no persigue fines de lucro sino el de ayudar a la comunidad, por lo tanto sus planos están a disposición tanto para su realización como para su mejora.


Aquellos que quieran colaborar con este proyecto deben ponerse en contacto con la institución educativa y pedir hablar con Seliman. Hay que llamar al (03436) 421513.


Así buscan avanzar por un camino nada fácil, pero en el que están esperanzados en alcanzar un producto "100% Hecho en Entre Ríos".



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La técnica aplicada a mejorar la salud



Del dispositivo que crearon, lograron producir dos prototipos con los que participaron en diferentes certámenes y sirven de ejemplo para mostrar el proyecto.


El primero de los aparatos fue construido a partir de materiales reciclados y livianos para que tenga el menor impacto posible en la distribución de fuerzas. Está compuesto de aluminio y madera. El segundo fue completamente realizado a partir de poliacetal, un termoplástico cristalino de alta rigidez y enteramente mecanizado en los talleres de la escuela en colaboración con los docentes encargados de cada sector. En palabras simples, el dispositivo traslada el peso de la mochila desde los hombros a los glúteos. Desde sus inicios, el Proyecto BEXO se centró en facilitar el transporte de una carga eliminando dolores en los músculos de la espalda y evitando consecuencias a largo plazo.


Los dispositivos están diseñados en exclusiva para niños en período de crecimiento físico.


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