La Provincia
Viernes 28 de Abril de 2017

"Anacleto Medina también es sinónimo de trabajo", dijo Brusa

Invitaron a la Misa del Día del Trabajador que se realizará el lunes 1º de mayo. La celebración será en San Martín de Porres

El padre Germán Brusa y José Cassano, delegado de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Paraná se reunieron en Diario UNO para invitar a la celebración por el Día del Trabajador que se desarrollará el próximo lunes 1º de mayo, a las 11, en la capilla San Martín de Porres, ubicada en calle Los Yaros y 620, barrio Anacleto Medina. Para la gente que no es habitué de la zona, el sacerdote recomendó acceder al lugar de bendición por calle Montiel -donde se encuentra un cartel que indica la zona conocida también por San Expedito-, tomar luego por Galán y de allí los Yaros donde los carteles los seguirán guiando.
La bendición de las herramientas de trabajo será posterior a la misa que será oficiada por el vicario general monseñor Eduardo Tanger ya que el arzobispo Juan Alberto Puiggari lo hará en la parroquia San José de Crespo. "Nos juntamos en la capilla San Martín de Porres en esta oportunidad a pedir trabajo digno y también a agradecer los que lo tenemos. Es un lugar muy humilde donde la mayoría de sus vecinos son trabajadores y merecen que nos encontremos ahí, porque allí se realiza una labor social fundamental. Además en esta misa se da la particularidad que se reúnen los empleadores con los empleados tanto del sector privado como del sector público y es una oportunidad para que se desarrolle una mesa común en un momento de tanta dificultad y conflictividad, tener estos espacios hoy es de suma importancia", expresó Cassano.
"Para mí, haber sido elegido para que la misa se realice en mi capilla es una bendición, sobre todo por toda la gente que día a día la pelea. Si bien siempre trascienden los hechos delictivos o el accionar policial, Anacleto Medina también es sinónimo de trabajo, de vecinos trabajadores que viven el día a día. Tenemos mamás de la escuela que hacen almohadones con retazo de ropa y los venden en la feria americana y buscan sobrevivir, ni siquiera vivir, pero que lo hacen de forma honesta y por caminos dignos. Entonces ser elegidos para nosotros es un honor. Cuando se lo comenté a la Pastoral de la capilla a ellos se le elevó la autoestima, porque consideran que es un privilegio organizar la Misa del Trabajador", describió el padre Brusa.

La mirada del otro
El padre Brusa también destacó el trabajo del barrio. "A través del reconocimiento del otro es que se deja de lado la estigmatización. Dios nos recupera, nos dignifica, mirándonos. A partir de la mirada y del reconocimiento uno puede ser lo que es. No un reconocimiento fingido como el 'pobrecito' o 'es lo que saben hacer' sino darle importancia. En la capilla el trabajo sencillo está sosteniendo a las familias. Nosotros tenemos un comedor que prepara diariamente 200 viandas y quienes la preparan alguna vez vinieron también a buscarla y ahora trabajan por el hermano, el prójimo. Frente a la inmadurez que ha generado muchas veces el punterismo político, que implica depender y no hacerse cargo, en el barrio surgen iniciativas que muestran que podemos hacernos cargo de nosotros y ayudar a los demás. Que nos reconozcan esto es fundamental".
Por eso se invita a los feligreses a que se sumen a la Misa del Trabajador y también colaboren con la comunidad. En este caso a través de la compra de locro que tiene como fin ayudar a preparar las viandas para quienes las necesitan. El costo por porción es de 80 pesos. También se recibirán alimentos no perecederos.

Los jóvenes
Además de su tarea en la capilla, el padre Brusa es el gestor desde 2014 del Instituto de Gestión Social Pablo de Tarso, que trabaja con jóvenes en un contexto de vulnerabilidad social.
"El trabajo con los adolescentes es todo un camino. A los chicos no les atrae el ritualismo de la religión y nosotros a veces tenemos una visión muy moralista. Para los pibes de la escuela el mensaje es muy claro y ellos lo saben. Lo que se ha dado allí en la secundaria Pablo de Tarso es un milagro de Dios, porque sino es por la Providencia no se explica esa escuela ahí y ellos lo entienden. No hay una queja en cuanto a lo religioso, sino que se da una religiosidad natural que es justamente reconocer que uno no tiene la vida asegurada. Así se vive la religión en el barrio, aunque no se cumpla con los ritos o se vaya a misa todos los domingos, en los pequeños actos, logros, está Dios. No se necesitan grandes discursos para entender que son Hijos de Dios y Él está con ellos".
Para finalizar, el delegado de la Pastoral Social resaltó: "Todos somos trabajadores. El pueblo argentino es un pueblo trabajador y solidario. Y eso se demuestra en las experiencias cotidianas que refleja el padre Brusa en su comunidad. Por eso esta es una gran oportunidad para promover la cultura del encuentro y se promocionen y ponga en valor estas prácticas de lucha diaria de los vecinos de Anacleto Medina".

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