Espectaculos
Lunes 04 de Enero de 2016

La producción cinematográfica nacional y un prolífico 2016

La lista de estrenos para este año tiene medio centenar de títulos terminados, nombres que cargan trayectorias reconocidas y no tanto.

El 2016 se prepara para la llegada de una infinidad de novedades cinematográficas nacionales, medio centenar ya terminadas, otras casi listas o en preproducción, con posibilidades de estar en las pantallas antes del próximo año nuevo y una porción sustancial con la esperanza de participar en las más importantes competencias internacionales. 
El año cinematográfico que comienza el próximo jueves con los estrenos de Camino a la paz, ópera prima de Francisco Varone, con Rodrigo de la Serna; 8 tiros, del también debutante Bruno Hernández, con Alberto Ajaka; y Resurrección, de Gonzalo Calzada, una oferta de terror a la criolla con Patricio Contreras, promete importantes regresos. 
Si bien ya se conocen los nombres de casi medio centenar de títulos, es casi seguro que los estrenos nacionales de 2016 sumen en total los casi dos centenares, repartidos entre los que tuvieron salida comercial en circuitos o los que ocuparon salas como los Espacios Incaa o alternativas de las muchas que hay en el país. En febrero llegará Mecánica Popular, una obra que ya sorprendió en el último Festival de Mar del Plata, con el regreso de Alejandro Agresti, esta vez con Alejandro Awada. 
También en febrero llegará El rey del Once, de Daniel Burman, con Alan Sabbagh, con la que el director de El abrazo partido vuelve al barrio que es escenario de varias de sus propuestas con raíces jasídicas, otra vez con eje en la relación entre un padre y un hijo, y Una noche de amor, de Hernán Guerschuny, con Sebastián Wainrach y Carla Peterson. 
La lista para el resto del año tienen muchos títulos más, algunos con nombres que cargan trayectorias reconocidas, por ejemplo Juan Taratuto, autor de Me casé con un boludo, que vuelve a reunir a la pareja Adrián Suar y Valeria Bertucelli, como ya lo hizo en la exitosa Un novio para mi mujer hace ocho años. 
También ya en plena temporada se conocerá Kóblic, de Alejandro Borensztein, con Ricardo Darín interpretando a un capitán de la Armada en tiempos de la dictadura, que huye de sus propios camaradas, al esquivar órdenes que están más allá de sus límites morales, por lo que pasa al bando de los traidores, según explico su director. Otro de los títulos esperados es Zama, que marca la vuelta de Lucrecia Martel, respaldada por Pedro Almodóvar, que revisa el relato de Antonio Di Benedetto acerca de Don Diego de Zama un oficial español asentado en Asunción (Paraguay) del siglo 17, interpretado por Daniel Giménez Cacho, que espera su pase a Buenos Aires. 
Dos curiosidades son los proyectos que refieren al humorísta telefónico Tangalanga, de quien en 2016 se cumplen 100 años de su nacimiento, uno documental de Diego Recalde titulado Víctimas de Tangalanga, acerca de los blancos de sus bromas, el segundo El método Tangalanga, de Ariel Winograd, con Campi Campilongo. 
Para el público juvenil y muy cerca de las vacaciones de julio llegará Tini: El gran cambio de Violetta, nuevamente con Tini Stoessel en una propuesta destinada a capitalizar en la pantalla la mercadotecnia puesta. 
Otro de los filmes para este año son El movimiento, de Benjamín Naishtat, con Pablo Cedrón como un singular líder de principios del siglo 19 en medio de enfrentamientos entre unitarios y federales, y La luz incidente, inquietante relato de Ariel Rotter con Erica Rivas y Marcelo Subiotto, ambientado en la década del 60, ambos en blanco y negro. También del palo del cine independiente llegarán Hernia & Helena, de Matías Piñeiro; Pozo de aire, de Milagros Mumentalher; El limonero real, de Gustavo Fontán, según el relato de Juan José Saer; Primavera, de Santiago Giralt, con Mike Amigorena, así como Paula, debut de Eugenio Canevari visto con buena repercusión en San Sebastián. 
Con firmas ya aplaudidas llegarán Lulú, de Luis Ortega, con Nahuel Pérez Biscayart; Ciudadano ilustre, de Mariano Cohn y Gastón Duprat; Nadie nos mira, de Julia Solomonof; Sangre en la boca, de Hernán Belón, con Leonardo Sbaraglia como boxeador, y El hilo rojo, de Daniela Goggi, con los polémicos Eugenia China Suárez y Benjamín Vicuña. 
El medio centenar de largometrajes que ya tienen cuerpo se completa con más obras prometedoras, como Dos elefantes, de Marco Berger, Una novia de Shanghai, de Mauro Andrizzi, Solar, de Manuel Abramovich, Artax, de Diego Corsini; Permitidos, de Ariel Winograd, con Martín Piroyansky y Lali Espósito o Guaraní, de Luis Zorraquin. Angelita la doctora, marca el debut como cineasta de la actriz y teatrista Helena Tritek, seguido por otras óperas primas, como El encuentro de Guayaquil, de Nicolás Capelli, acerca del encuentro de José de San Martín y Simón Bolivar; Onyx, de Nicolás Teté y Operación México-Un pacto de amor, de Leonardo Bechini, según libro de Rafael Bielsa. 
Hay más, por ejemplo El pampero, de Matías Luchessi, con Julio Chávez y César Troncoso; La tierra roja, de Diego Martínez Vignatti, que pasará primero por Pantalla Pinamar, Terror 6, de Federico y Sebastián Rotsteiny; y el documental Fausto también, de Juan Manuel Repetto, acerca de un joven autista y su ingreso a una carrera universitaria. Hasta ahora autor de ficciones, Paulo Pécora incursiona en el backstage con Amasekenalo, de Pablo César, rodado en Africa. 
También este año podrían conocerse en el último trimestre dos producciones que se las traen: Gilda, no me arrepiento de este amor, de Lorena Muñoz, con Natalia Oreiro como la cantante de quien en 2016 se conmemoran 20 años de su adiós, y la comedia La pareja perfecta, de Damián Szifrón. Finalmente, y en materia de conmemoraciones se repondrá en copia recuperada digitalizada La historia oficial, de Luis Puenzo, con Héctor Alterio y Norma Aleandro, que demostrará una vez más que conserva intacta la fuerza que hace tres décadas llevó por primera vez el tema de la Madres de la Plaza de Mayo al cine y mereció el Oscar.

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