Ovacion
Jueves 21 de Julio de 2016

La Pantera de Basso

La entrerriana Tanya Acosta dijo que es un "orgullo" estar en Río y adelantó que buscarán "pasar la primera fase".

Tanya Acosta es una de las entrerrianas que jugará con la Selección Argentina de vóley en los Juegos Olímpicos. La menor de dos hermanos nació en Basavilbaso el 11 de marzo de 1991. Un pueblo del Departamento Uruguay, al límite con el Departamento Tala y Gualeguaychú que según el censo de 2010, no llega a los 10.000 habitantes y tiene un poco menos de 5.000 mujeres.
Comenzó a jugar al vóley en Basso desde pequeña en el equipo dirigido por Carlitos Godoy. Luego pasó por Estudiantes de Paraná, San Francisco e Instituto (Córdoba); jugó seis años en Gimnasia y Esgrima La Plata y viene de disputar la última temporada en la Liga de Francia.
La receptora-punta de Las Panteras vive sus mejoras horas antes de partir a Río de Janeiro con la ansiedad lógica de estar rodeada de los mejores atletas del mundo. "Es un orgullo enorme", comentó en diálogo con Ovación en un pequeño descanso en medio de la preparación. Integrante del plantel que logró por primera vez meter al vóley en los Juegos, confió que el desafío es "pasar la primeras fase". Quiere una foto con Manu Ginóbili y dijo que le parece "increíble" que de la localidad entrerriana haya dos representantes en los Juegos tras la designación de Julián Álvarez como integrante del cuerpo técnico de los varones.
—¿Qué significa llegar a un juego Olímpico?
—La verdad que es un orgullo enorme y una tranquilidad de que uno pudo hacer las cosas bien durante todo este tiempo. Estoy muy contenta de poder estar ahí.
—¿Te genera ansiedad estar en la Villa Olímpica más allá de la competencia misma?
—Ansiedad te da. Hoy estamos tranquilas porque estamos entrenando, ultimando detalles y uno se concentra más que en eso que en la Villa. Todavía no lo puedo creer hasta que ponga el primer pie. Cuando lo ponga ahí sí voy a decir estoy acá.
—¿Qué se proponen Las Panteras en esta competencia?
—Nuestro objetivo es pasar la primer ronda y de ahí ir partido a partido.
—¿Cuáles son los rivales más complicados, lógicamente Brasil y cuáles son los que pueden ganar en el análisis previo?
—Brasil es uno y Rusia es el otro rival difícil. Nosotros nos jugamos a pasar la primer fase ganándole a Corea y a Camerún. Eso serían los dos partidos que apuntamos a ganar si o si.
—¿Y en lo personal?
—Es poder mantener lo que vengo haciendo hasta el día de hoy y también disfrutarlo mucho más allá de como nos vaya.
—¿Les dio un impulso anímico extra para esta competencia haber logrado la histórica clasificación?
—Sí, ni hablar. Fue un resultado histórico como vóley femenino y creo que nos motiva a nosotras como a las chicas de los clubes. Nos muestra que no estamos tan lejos de ese nivel.
—¿Cómo conviven con estrés de competir en el máximo nivel?
—La presión está siempre. A estos niveles es constante, sobre todo en la Selección. Un día entrenás bien, otro día entrenás mal, pero el Juego Olímpico va a tener una mezcla de todo. La ilusión de mostrar de por qué estás ahí y te ganaste ese lugar. Pero también uno tiene que tener la capacidad de poder disfrutarlo al máximo.
—¿Te gustaría conocer a algún deportista en particular por admiración?
—Y sí, mis atletas favoritos son Manu Ginóbili y Scola. Después hay jugadoras de vóley que admiro y he tenido la posibilidad de jugar en contra, pero me da cosa ir a decirles dame una foto. Pero bueno si están ahí les voy a pedir.
—¿La foto buscada será con Manu y Scola?
—Sí, seguro.
—¿Cómo está viviendo este momento tu familia en Basso?
—Muy contentos y con mucho orgullo también. Ellos vieron todo el sacrificio que hice junto a ellos durante todos estos años. Fue un pueblo que siempre me acompañó y me alentó a hacer lo que yo buscaba.
—Y Basso está de fiesta porque son dos los representantes en los Juegos con la presencia de Julián Álvarez.
—Sí, increíble. Imaginate que del pueblo salgamos dos jugadores de vóley que vayan a un Juego Olímpico, es atípico.

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