Espectaculos
Martes 30 de Junio de 2015

“La Orestíada”en una puesta teatral condensada

Una adaptación. El viernes y el domingo, un elenco de actores paranaenses y santafesinos presentarán “Maldita Justicia”, una obra basada en la tragedia escrita por Esquilo. Será en La Hendija

Maldita Justicia se estrenó en diciembre de 2014 en la ciudad de Santa Fe. La reestrenaron la semana pasada, con dos funciones en la Sala Marechal; y ahora la presentarán por primera vez en Paraná, el viernes a las 21.30, y el domingo a las 20, en el centro cultural La Hendija (Gualeguaychú 171).

La obra está basada en La Orestíada, un clásico griego escrito por Esquilo, y  es dirigida por la reconocida pedagoga y directora teatral Ana Woolf. La obra cuenta con el apoyo del Instituto Nacional del Teatro (INT) y la Secretaría de Cultura de la Ciudad de Santa Fe.

“Es una puesta de grandes dimensiones, por eso nos cuesta conseguir sala. Es un espectáculo cuyo elenco se terminó de formar a partir de un Seminario Pedagógico Presencia Escénica, que hicimos en Santa Fe. Allí surgió la idea de montar un espectáculo, y tomamos La Orestíada, la primera tragedia griega que llegó en papel hasta nuestros días en forma de trilogía. Y como todo clásico, toma aspectos de la vida que son perfectamente contemporáneos”, señaló a Escenario Pablo Vallejo, quien se desempeña como asistente de dirección de la obra, junto a Daniela Osella y Giorgio Zamboni.

El espectáculo fue montado con 24 actores, incluyendo a un niño de 10 años –Estanislao Vera Piño–, y poder coordinar un elenco tan numeroso es el desafío más grande que plantea esta puesta.

“Mantenemos los textos originales y los coros de las tragedias griegas, y lo hacemos con más de 20 personas en escena, lo cual ya marca lo ambicioso de este proyecto. Casi la mitad del elenco lo componen actores conocidos de Paraná, la otra mitad es de Santa Fe. También  hay algunos que viven sus primeras experiencias actorales”, remarcó.

En este sentido, Daniela Osella añadió: “Es muy heterogénea la experiencia, y eso también es un desafío. Porque demostramos que es posible que actores que tienen más de 20 años de trayectoria trabajen con otros que están debutando en un escenario. Y eso no se pone de relieve en el espectáculo, sino que el público asiste a una puesta profesional, no ve quién es el experto y quién es el nuevo. Y esto es gracias a que el espectáculo surge de un Seminario de Formación de Actores.

Ana Woolf, quien coordinó el seminario, es quien estuvo a cargo de la dirección y adaptación dramatúrgica de Maldita Justicia. “Ella se formó con Julio Vaccaro en la línea más tradicional del teatro porteño, pero luego viajó al Odín Teatret, de Dinamarca, que es uno de los grupos que más aportó y revolucionó la teoría teatral. Ella se formó durante 12 años con la gente de Odín y actualmente integra el staff internacional de colaboradores . Y tuvimos la oportunidad de traerla para dictar seminarios breves en Paraná y Santa Fe. El año pasado pudimos instalar un espacio pedagógico con más sistematicidad y a largo plazo, por lo que ella viajó a Santa Fe una vez al mes para trabajar con este grupo que se fue conformando en el seminario”, precisó Osella.

Desde la antigua Grecia

La adaptación tuvo sus peculiaridades. Al ser una tragedia griega clásica, tiene muchos puntos de abordaje; en este caso, se hizo hincapié en el hecho de que La Orestíada marca el principio de la justicia a manos del hombre. 

“Antes se creía en la justicia divina, y La Orestíada pasó a ser un texto aleccionador para los griegos; de hecho, Esquilo la escribió a pedido de quienes estaban a cargo de la organización de los pueblos de la antigua Grecia. Desde ese texto se empezaron a poner sobre la mesa algunas ideas necesarias para la conformación de los estados que proyectaban los gobernantes de entonces, y se pone de relieve cómo es el pasaje de la justicia divina a una justicia humana. Y nosotros nos preguntamos si esa justicia divina era justa, y si esa justicia del hombre también lo es o no”, planteó Osella.

La Orestíada, una trilogía escrita por Esquilo en el 458 antes de nuestra era, nos habla, a su manera, de nuestro presente: relaciones políticas, negociaciones, crímenes y traiciones. Y un pueblo que siempre juega el mismo papel: pelear una guerra que no le pertenece. 

Un hombre que va a la guerra‚ una mujer que lo espera‚ el hombre que sacrifica por orden superior a un bien amado: su hija. La mujer-madre quiere venganza; la mujer-esposa asesina al marido‚ venga a su hija muerta; un hijo abandonado‚ una hermana inmóvil a su lado‚ vuelve a su hogar para seguir otra orden superior‚ el hijo asesina a la madre‚ quien mató a su padre y traicionó al marido; el hijo es juzgado por los dioses: ¿cuál será su sentencia?

“Es una cadena de venganza, de actos humanos que son racionales y pasionales también. Entonces uno se plantea si es posible juzgar esos actos desde la razón humana. Además, se muestra cómo se entretejen en ese juego los vínculos humanos, quiénes quieren favorecer a unos u otros, y cómo eso empieza a socavar el tejido humano. Ya no hay un mandato divino, sino que uno, como individuo que pertenece a una sociedad, tiene que ponerse a pensar y a construir con otros. Ahí aparecen la corrupción, las buenas y las malas intenciones, y lo que vivimos a diario hasta hoy”, señaló Vallejo.

Osella resaltó que se utiliza el texto original, en base a un recorte y selección de dicho texto. Además se incorpora un rap compuesto por uno de los actores y una poesía de una de las actrices: “Queremos ponerlo en un contexto contemporáneo para que la puesta llegue mejor al espectador. También tuvimos la asesoría literaria de  Lucía Sander, de Brasil, que es una docente especialista en textos clásicos, y trabaja en la Universidad de Brasilia. Se respeta el texto, pero se van mechando algunos elementos actuales”.

Datos

Actúan: Octavio Basso, Pamela Bertona, Sebastián Boscarol, María Nidia Casís, Nazareno Casís, Antonella Fernandez Pabón, Romina Fuentes, Sofía Gerboni, Mónica Marraffa, Florencia Minen, Daniela Osella, María Laura Peña, Pedro Sebastián Peterson, Roxana Piño, Gastón Real, Carolina Rodríguez, Julia Stubrin, Roberto Trucco, Pablo Vallejo, Guillermo Vesco, Malén Videla González, Cecilia Volken, María Cristina Witschi y Estanislao Vera Piño.

Dirección y adaptación dramatúrgica: Ana Woolf 

Asistentes de dirección: Daniela Osella, Pablo Vallejo y Giorgio Zamboni (Italia) 

Asesoramiento literario: Lucía Sander (Brasil) 

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