Tecnología
Domingo 27 de Noviembre de 2016

La moto eléctrica de Paraná que hace ruido en el exterior

Desarrollo. Guillermo e Iván Gebhart, fundadores de Reisender Electronic Technology SA y creadores de la Voltu, son impulsores de este vehículo alimentado con batería de litio que le otorga una autonomía de hasta 350 kilómetros

La inestabilidad climática que se percibe sobre Paraná no se siente en el taller de la empresa Reisender Electronic Technology SA (Retsa), ubicado en Crisólogo Larralde 506. En este lugar se siente innovación y conciencia sobre el cuidado del medio ambiente. Se trata del espacio en el que se creó Voltu, una moto con motor eléctrico refrigerado por agua. Este vehículo, único en el mundo, desarrolla 90 caballos de fuerza y alcanza una velocidad de 180 kilómetros por hora. Es alimentado por una batería de litio que le otorga una autonomía de hasta 350 kilómetros.
Los impulsores de Voltu son los hermanos Guillermo e Iván Gebhart. Ellos, con bajo perfil y en silencio, crearon algo que viene a cambiar el paradigma de los vehículos tradicionales y apuesta a buscar una solución a los problemas de contaminación que están afectando al Planeta Tierra. Resulta que esta moto eléctrica no es una más como las de Zero Motorcycles o Victory Motorcycles –dos empresas internacionales- sino que va más allá por su diseño, prestaciones y materiales de construcción con la última tecnología, donde la estética y el rendimiento importan tanto como el mensaje del cuidado del medio ambiente.
Los hermanos Gebhart saben lo que quieren y junto a un equipo de diez profesionales llevan adelante este proyecto que con viento a favor en diciembre será lanzado al mercado y se podrá comercializar tanto en Argentina como en los países que integran el Mercado Común del Sur (Mercosur). Aunque Voltu también estará en Estados Unidos, ya que en noviembre de 2015, uno de los prototipos de esta moto eléctrica fue presentado en San Francisco en una ronda de inversores del Nasdaq, la segunda bolsa de valores electrónica y automatizada más grande del país americano. De esta manera, en ese momento el ambiente de los vehículos de energías alternativas escuchó hablar de un grupo de paranaenses que tenía como objetivo innovar en el transporte de dos ruedas y hacer ruido por mucho tiempo.

El comienzo
Con mate en la mano y buena predisposición, el CEO de Retsa, Guillermo Gebhart, atiende a UNO con la idea fija de contar cómo empezó este proyecto de la moto eléctrica que está a punto de salir al mercado. Sin dar rodeos, el bioingeniero de 32 años explica: "Todo comenzó en 2008, cuando estaba haciendo mi tesis de grado de la carrera de Bioingeniería en la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), que era sobre sillas de ruedas robóticas comandadas por una interfaz cerebro-computadora. Allí fue cuando observé el grado de desarrollo alcanzado en baterías de litio y que había empezado una ola de nuevas empresas con el tema de vehículos eléctricos y se me ocurrió que podía ser una posibilidad".
"Así que por el año 2010 formé un equipo de trabajo con otras personas con la idea fija de hacer una moto eléctrica, empezamos a trabajar en este proyecto, pero luego de unos meses el grupo se disolvió", cuenta Gebhart, quien además de haber inventado la Voltu es docente de la carrera de Bioingeniería de la UNER. "Al año siguiente, en 2011, le comenté a mi hermano la idea de la moto eléctrica y fue ahí cuando él accedió a asociarse conmigo. Si bien mi hermano Iván no es ingeniero, sino que es abogado, es una pata muy importante para tener en cuenta en este negocio".
Es así que en 2011, los hermanos Gebhart empezaron a trabajar en este proyecto que incluía el desarrollo de toda la tecnología para una moto eléctrica. "Empezamos de cero, en el patio de mi casa, hasta que con el tiempo logramos armar nuestro taller y empezar con los primeros prototipos de Voltu. Vi que había dos empresas en el exterior que ya estaban en el mercado con sus motos eléctricas, así que nosotros apuntamos en ese momento a un vehículo que tenga el mismo desempeño para poder lanzarla en Argentina y el Mercosur", detalla el profesional y agrega que el año pasado se sumó a sus planes Estados Unidos, tanto para comercializar el producto como para buscar inversores.
El bioingeniero, que actualmente está cursando un doctorado, comenta que a mediados de 2011 comenzó a trabajar con su hermano y todo llevó mucho tiempo y esfuerzo económico y físico. "De a poco fuimos formando un equipo hasta llegar a lo que somos hoy: unas diez personas entre ingenieros, un diseñador industrial, chicos que trabajan en el taller, mi hermano y dos socios más que están en la parte legal, de contratos, porque estamos trabajando en Estados Unidos, tenemos abogados allá", indica el impulsor de Retsa.
"Nosotros vamos armando unos 10 prototipos diferentes de la moto eléctrica y siempre estamos avanzando en el aspecto tecnológico. Ahora tenemos un paquete tecnológico que lo estamos armando para fin de año y la idea es que esta moto eléctrica sea la que salga al mercado, ya que aún no lo hemos hecho", explica Gebhart al tiempo que señala que para hacerlo deben pasar numerosas etapas y es por eso que ahora lo que está haciendo el equipo de Retsa, es fortalecer su parte tecnológica para así lanzar al mercado un dispositivo único en su especie.
El bioingeniero cuenta que Voltu es una moto eléctrica diseñada para la ciudad y viajes cortos en la ruta. Demás detalla que es una moto ágil gracias al sistema Initio que fue desarrollado por ellos y tiene un torque que deja a la mayoría de las motos atrás en aceleración, ya sean eléctricas o de combustión interna.
"Voltu tiene una velocidad final de más de 180 kilómetros por hora y la batería de litio le otorga una autonomía de 350 kilómetros en ciudad y entre 180 y 230 kilómetros en ruta, dependiendo del modo de uso. Puede recargarse el 80 por ciento de la batería en 30 minutos e integra un sistema digital con sistema operativo, que se comunica con el resto de los sistemas del vehículo y le agrega conectividad Wifi y 4G, para que el usuario esté siempre comunicado con el vehículo y al tanto de su estado más allá de que esté apagado", relata el docente de la UNER y continúa que Voltu también cuenta con GPS, cámaras, sensores, conexión con redes sociales y aplicaciones que se irán desarrollando con el tiempo. Aunque eso no es lo más asombroso de este producto que nació en Paraná de la mano de dos jóvenes, sino es que todos y cada uno de los componentes son de alta calidad.
"Y esos componentes de alta calidad le dan más autonomía y potencia a la moto. La batería en sí misma es tecnología nuestra, lo que nosotros compramos a un proveedor es la pila que va adentro. Pero respecto a cómo se conecta la batería adentro y cómo se refrigera, con eso tenemos una innovación sobre todo en la parte de refrigeración que nos da la posibilidad de sacarle toda la potencia a la batería sin la necesidad de llevarla hasta los límites. El motor eléctrico también es todo nuestro y también tenemos innovación en la parte del ensamblado del motor como así en la fabricación de las piezas internas", enumera el bioingeniero y creador de Voltu. Cuando él habla se muestra seguro, confiado, igual que el producto que está a punto de sacar a la venta y puede llegar a costar unos 20 o 25.000 dólares en Argentina. Mientras que en EE.UU. saldría unos 16.000 dólares.
Respecto a las características técnicas de la moto eléctrica, Gebhart indica que "también está toda la parte electrónica que incluye un control que es el que se encarga de tomar la energía de la batería y convertirla en voltaje, en una corriente que le sirva al motor generar y controlar. Además tenemos una innovación ahí que nos permite tener en ese mismo control un cargador rápido de la batería. El cargador rápido que tiene salida de la moto es único en el mercado y hasta ahora ningún vehículo lo tiene en el mundo. Este cargador permite cargar la batería lo más rápido posible sin romperla. Generalmente en los vehículos eléctricos hay una infraestructura externa en donde está el cargador y ahí uno para y carga la batería, pero en el caso de esta moto, la Voltu, uno tiene el cargador rápido arriba de la moto, lo que significa que la infraestructura que uno necesita para cargarla es mínima porque solamente es necesario un toma corriente con alta corriente", señala y deja a la vista que una moto eléctrica como la Voltu se vuelve inusual en el mundo.

Inversión y medio ambiente
Guillermo e Iván fueron quienes bautizaron a la moto eléctrica como Voltu. Este nombre viene del latín y hace referencia a un cóndor andino. Al respecto, el bioingeniero cuenta que "le pusimos así porque lo que queremos expresar es libertad y medio ambiente en conjunto con la velocidad y la adrenalina".
Es así que la empresa Retsa mantiene dos principios bien definidos: la innovación tecnológica y el cuidado del medio ambiente. "Todo tiene que ver con la nueva movida de que todo el transporte se va a mudar a la parte eléctrica, es lo que se viene y es una tendencia que va en aumento", manifiesta el joven empresario y aclara que "cuando iniciamos con este proyecto nadie nos prestaba atención pero ahora todo el mundo ya está pensando en eso y nos escucha".
Los hermanos Gebhart hicieron todo a pulmón y toda la inversión salió de sus bolsillos. Bien iniciado el proyecto, Guillermo acudió a la Facultad de Ingeniería de la UNER para ver si se podía hacer algo en conjunto, pero en ese momento quedó en la nada. Pero ahora el panorama es diferente y se apuesta a la innovación tecnológica y al cuidado del Planeta Tierra ya que se podrá estudiar en dicha casa de estudios la carrera de Ingeniería en Transporte. "Además, en la Universidad hay laboratorios que están trabajando en otras maneras de transportarse que no sea en las tradicionales y se ve que de a poco la gente está pensando en el vehículo eléctrico pero es un cambio cultural que nosotros acá en Argentina estamos viviendo ahora, cuando afuera se vivió en 2007 y 2008", expresa el profesional.
Sobre la inversión que implica fabricar diez prototipos de Voltu, el docente de la UNER cuenta que "por momentos se nos hizo cuesta arriba y buscamos inversores en el país, pero no tuvimos respuestas positivas y por eso tuvimos que salir a buscar inversores en otros países". "Ahora estamos enfocados en terminar el paquete tecnológico para homologar la moto a Estados Unidos y esa homologación probablemente se haga con una empresa española que se llama Idiada, pero la moto será para el mercado estadounidense", indica el bioingeniero y agrega que "de ahí saldría la parte comercial pero primero tenemos que sortear un par de etapas que son la validación del producto y los ensayos tanto en Argentina como en Estados Unidos".
Respecto a validación, Gebhart cuenta: "Vamos a hacer un convenio con la UNER para certificar y comprobar que las partes del vehículo tienen el funcionamiento que se espera y también vamos a ir al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) para cumplir con la parte de certificación de toda la tecnología que utilizamos y así se puede comprobar y dejar por escrito que todo fue hecho acá, en Paraná".
Por estos momentos la gente de Retsa sigue perfeccionando la Voltu y avanzando tecnológicamente para lanzarla al mercado a fines de 2016. Si esto sucede, efectivamente estamos hablando de un hecho inédito tanto para Paraná, como para la provincia y el país, ya que no hay antecedentes de la invención de una moto eléctrica de estas características en Argentina y por qué no del mundo debido a que las que ya existen, no se comparan a este prototipo.
Es así que mientras los integrantes de esta empresa paranaense –comandada por cuatro socios, entre ellos los hermanos Gebhart- crecen y apuestan a la innovación y el cuidado del medio ambiente, Guillermo, el creador de esta moto eléctrica, fue invitado a participar del evento TED (Tecnología, Entretenimiento y Diseño), un ciclo de conferencias de prestigio internacional que se hizo hace unas semanas atrás en Rosario y reunió a algunos de los pensadores y emprendedores más importantes del mundo, quienes fueron invitados a compartir aquellas cosas que más los apasionan: las ideas.



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