La Provincia
Sábado 10 de Enero de 2015

La Justicia intimó a la Provincia por posible explosión de aceitera

La resolución obliga a Medio Ambiente a intervenir en la empresa cerrada en Bajada Grande y   se disponga un plan urgente para limpiar los solventes que provocarían situaciones de riesgo

Javier Aragón / De la Redacción de UNO
jaragon@ uno.com.ar

 


En la jornada de ayer el juez de Garantías de Paraná Ricardo Bonazzola intimó a los organismos de Medio Ambiente de la Provincia y la comuna para que soluciones en un plazo no mayor de 24 horas posibles fugas de solventes que derivarían, si no son tratadas a tiempo, en explosiones internas en la aceitera ubicada en Bajada Grande.


La presentación judicial fue realizada hace un par de días atrás por los trabajadores de la Aceitera del Litoral SA que permanecen es estado de asamblea permanente por falta de pago de sus haberes.


Las actividades en la fábrica histórica de Bajada se encuentran suspendidas desde hace tres meses, pero se hizo saber a UNO desde tribunales que la resolución judicial no dispone ninguna medida sobre el conflicto gremial.


En este sentido, el fiscal Juan Ramírez Montrull explicó a UNO que ante la presentación y los informes recabados es que reclamamos a la Justicia de Garantías tomar esta serie de acciones para resguardar la salud pública de ese sector de Paraná.


El funcionario destacó que el juez Bonazzola intimó a los organismos provinciales que están facultados para estas cuestiones y de esa manera en un plazo perentorio se efectúe un plan de contingencia para solucionar el problema.


La medida judicial busca activar los mecanismos previstos en la ley para que se asegure la seguridad en la planta. Se destacó que desde hace meses no se ha efectuado el proceso de limpieza de las cañerías, lo que implica un riesgo para los trabajadores, como los propios vecinos que se encuentran a muy corta distancia.

 

 

Intimación simultánea

 


Tras llegar ayer a la Secretaría de Medio Ambiente de la Provincia de Entre Ríos la resolución de la Justicia de Paraná, se dispuso a su vez desde el organismo de contralor en la actividad, disponer la inmediata intimación a los responsables de la aceitera para que a la brevedad emprendan un plan de contingencia que avance con la limpieza de los solventes existentes en las cañerías.


La notificación oficial a la empresa de Bajada Grande la ejecutó el responsable de la Unidad de Gestión Ambiental Río Paraná, Horacio Enriquez.


El funcionario provincial indicó a UNO que estas acciones se deberán ejecutar lo más pronto posible y por ello es que se tomaron todos los recaudos.


Mientras esto ocurría en la planta industrial, que se encuentra sin funcionamiento, solo había un par de trabajadores que se dedican a controlar el ingreso de personas o vehículos.


El resto de las amplias instalaciones se encuentran sin actividad llena de malezas y con carteles que dejan a las claras el malestar de los 37 trabajadores.


Desde la Justicia se marcó que el conflicto gremial debe ser dirimido en otro organismo, como es el Ministerio de Trabajo.


Así y todo, se dejó en claro tanto a los responsables de la aceitera como del gremio, que no van a permitir presiones y acciones encubiertas que tengan por objetivo provocar la forzada apertura de la planta con el solo hecho de la intimación dedicada exclusivamente al cuidado del medio ambiente, la salud y la seguridad de los vecinos.


Sobre el tema gremial, se había informado en su momento por parte del tesorero del Sindicato de Trabajadores de la Industria Aceitera de Entre Ríos, Jorge Walter:  “No hay mejoras de nada. Estamos a la espera de respuestas, no solo de parte del propietario de la firma, sino también del gobierno”.


El dirigente había mencionado que a la deuda acumulada se suma noviembre, diciembre y aguinaldo. Además, la Federación y los empresarios, acordaron que se otorgará a los trabajadores un premio de 11.470 pesos, por única vez, aunque los empleados de la firma paranaense son pesimistas respecto de recibirlo.


Se hizo saber que los sueldos se pagan fraccionados. Durante 2014 hubo tres despidos, se paralizó la producción, hubo presentaciones en el Ministerio de Trabajo y reincorporación de trabajadores despedidos. Ahora, nuevamente están atrasados con el pago de los haberes desde setiembre.


Son 37 trabajadores de planta que llevan adelante el reclamo y “hay otros que debieron renunciar o darse por despedidos, por presiones laborales o la necesidad de trabajo para mantener a sus familias”, según dijo el tesorero del Sindicato. Se espera que con la intervención de Medio Ambiente, sumado a Trabajo se logre llegar a un punto de acuerdo. Los sindicalistas son pesimistas sobre esto y alertan que los empresarios buscan cerrar la fábrica.

 

 

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