La Provincia
Miércoles 15 de Abril de 2015

La interna del oficialismo se va poniendo en movimiento

Bordet llega a Paraná campaña, Bahillo en Concordia y Lauritto encabeza un acto en su Departamento. Bahl largó un precandidato en Hernandarias

Carlos Matteoda / De la Redacción de UNO
cmatteoda@uno.com.ar


Esta semana volvió a hablarse en la Legislatura sobre la reforma electoral, que debería concretarse (obviamente)  previo a las elecciones de este año. Tal como lo dijo el gobernador Sergio Urribarri en la apertura del período legislativo de 2014, consistirá básicamente en la adecuación de la legislación provincial a la nacional, con la inclusión de la posibilidad de votar para los que tengan 16 años cumplidos al momento de la elección; con la obligatoriedad de que todos los partidos se presenten en las elecciones primarias; y con la obligatoriedad para los ciudadanos de votar en esos comicios.

Y poco más. Se modificaría por ejemplo la  Ley Castrillón (Nº 9.659) para permitir que pueda haber en la provincia varios candidatos a gobernador, una sola lista de candidatos a diputados y una sola lista de candidatos a senadores.

La reforma podría votarse a principios de mayo, según se escucha en los pasillos legislativos.


Pocos cambios 


En octubre de 2014 las cosas estaban más o menos como ahora;  las reglas electorales estaban en el mismo punto que ahora y la interna del oficialismo tampoco cambió demasiado. Básicamente muestra algunos matices entre los postulantes a ejercer la continuidad de la gestión urribarrista. Así lo explicó el domingo en un reportaje con UNO el intendente de Concordia, Gustavo Bordet.

No hubo adelantamiento de las elecciones, pese  a que casi todos los dirigentes oficialistas pensaban que sí ocurriría. Y hoy puede pensarse que esa situación sirvió más para sellar cualquier posibilidad de fuga del urribarrismo, aún dentro del Frente Para la Victoria; que para diagramar una estrategia electoral.

Hoy buena parte de la dirigencia del oficialismo reconoce como un “acierto” de Urribarri no haber adelantado la fecha de los comicios, pese a que en ese momento la amplía mayoría opinaba que sí lo haría.

En el  supuesto más probable de que el gobernador decida quiénes van a integrar la fórmula del justicialismo, no resultará sencillo para algún eventual enojado anunciar que irá a las PASO pegando su postulación a la candidatura presidencial de Daniel Scioli (o Florencio Randazzo, o Agustín Rossi). Seguro que  será menos prolijo decirlo en abril o mayo, luego de haber pasado siete meses pregonando su pertenencia al modelo cuya autoría es de Urribarri. Ese fue el efecto, al menos hacia adentro del oficialismo, de todo lo que se habló y especuló sobre el eventual adelantamiento electoral.

Y así como la suerte de los candidateables a gobernador depende en gran medida de Urribarri, todo el armado político del oficialismo está en manos del gobernador.

Ante esta circunstancia puede pensarse, por un lado, que si el candidato del oficialismo sucediera finalmente a Urribarri, no sería sencillo para él construir rápidamente un liderazgo propio dentro del oficialismo, con diputados, senadores  (y también posiblemente funcionarios) a quienes Urribarri les levantó el pulgar para que estuvieran/siguieran en el cargo.

Del mismo modo, es justo reconocer que el método del gobernador  ha sorprendido a más de uno por su  frontalidad. “El Pato nos reunió a los legisladores que podemos volver a ir en la lista y nos habló a todos juntos, sin disimular nada. Antes te hablaban de a uno y vos estabas hasta el día del cierre de lista cortando alambre con el que te dije porque no sabías a cuántos le había prometido lo mismo”, le contó a este cronista un diputado oficialista que volvería a integrar las listas de candidatos legislativos.

La misma frontalidad habría exhibido  Urribarri con los que pretenden repetir en el Senado o con los intendentes que quieren ir por un nuevo mandato. “No hay nada oculto y todos podemos estar tranquilos. Eso sí, el tren pasa una vez, si vos no te subiste, no vengás después con que estás arrepentido”, explicó el legislador.

La situación de principalísimo elector del actual mandatario, potenciada en la provincia por su campaña presidencial (más allá de las chances que tenga de superar las PASO) determinan que lo que diga el gobernador sea prácticamente incuestionable dentro del oficialismo. Además, a esta altura está claro  que resulta muy difícil construir una postulación a gobernador dentro del PJ que no esté referenciada con Urribarri. Habría tal vez un par de dirigentes en condiciones de intentarlo con el gobernador bonaerense Scioli, pero con  pronóstico  incierto.


Estrategias

Así las cosas, los precandidatos a gobernador del oficialismo despliegan una estrategia que consiste en mostrarse a la ciudadanía y tratar de tejer acuerdos con la dirigencia justicialista. ¿Qué resulta más efectivo? Buena pregunta. Hacer medios o dedicarse a la rosca es, hablando mal y pronto, la disyuntiva de los candidateables.

Aunque algunos sostienen que Urribarri ya tiene decidido a quién va a bendecir como candidato del oficialismo; pero la realidad permite suponer que la cosa no es tan sencilla. No solamente porque tratar de convencer que uno es el elegido es una estrategia bastante elemental, sino porque desde el entorno del gobernador no hay señales en ese sentido.

Por el contrario, alienta las actividades de todos los aspirantes, tal vez con el objetivo de mostrar a los entrerrianos que el oficialismo dispone de un menú de cuatro, cinco o seis candidatos en condiciones de sucederlo frente a una oposición donde se repiten varios nombres.

De todos modos van apareciendo  algunos indicios de disposición a dar pelea por la candidatura. Ayer, por ejemplo, el dirigente justicialista de Hernandarias Edgardo Pila Sánchez anunció que competirá en la interna por la Intendencia de esa  ciudad. Allí debería enfrentarse al candidato que impulse el actual presidente municipal, Miguel Torres, el mismo que como contamos en esta columna hace un par de semanas, rompió  la unidad de la dirigencia justicialista de Paraná campaña anunciando su apoyo al precandidato Bordet. Antes, los intendentes justicialistas del distrito y los legisladores se habían mostrado apoyando al ministro de Gobierno Adán Bahl como candidato a gobernador.

Sánchez es un dirigente del grupo del diputado Diego Lara, que también está enrolado con Bahl. El anuncio es una respuesta a la decisión de Torres, quien pretende ser candidato a legislador provincial. Sánchez resaltó que “la lista de diputados la va a armar el gobernador”, pero destacó que eso “no es lo mismo que decir Hernandarias va cerrado, que Hernandarias necesita y se merece un legislador y nosotros vamos a internas si no hay consenso”, advirtió .

Este es, tal vez, el primer cruce de  la incipiente interna, y no es casualidad que suceda en uno de los distritos electorales más complicados de la provincia, con 12 municipios (10 gobernados por el justicialismo) y 36 juntas de gobierno.

El anuncio de Torres tuvo como respuesta el acto de la semana pasada en Tabossi, donde estuvieron cuatro potenciales candidatos: Bahl, el intendente de Gualeguaychú Juan José Bahillo, el exvicegobernador José Lauritto y el diputado provincial Marcelo Bisogni. Estuvieron intendentes y legisladores de Paraná campaña, Gualeguaychú y Uruguay.

Si bien en la cabecera hubo varios aspirantes, la convocatoria fortaleció la imagen de Bahl; así como en su momento un acto en Gualeguaychú fortaleció a Bahillo, que mostró que tiene cerrado su Departamento. Mañana  Lauritto realiza una convocatoria similar en La Histórica.

Paralelamente hoy estará Bordet en la Departamental Paraná campaña del PJ -con sede en María Grande-; mientras Bahillo llegará a Concordia.

En el tablero hay otros aspirantes, como el exintendente de Paraná Julio Solanas, quien ha mostrado contactos nacionales en los últimos días, o el flamante precandidato Roberto Schunk, por cuya postulación  también han manifestado satisfacción algunos miembros del gabinete nacional.

Coinciden varios dirigentes del oficialismo que restan unos 40 días  para que se produzcan las definiciones centrales. Acuerdo en la provincia e internas en algunos pocos lugares, arriesgan algunos.

En lo que hay unanimidad, por supuesto, es sobre quién tendrá la decisión final.


Lauritto ve un escenario de “bendición” a los candidatos

El exintendente de Concepción del Uruguay José Lauritto dijo ayer que el acto que realizarán mañana en esa ciudad es similar al de Gualeguaychú y Tabossi

“Son reuniones que tienen que ver con el espacio de Sergio Urribarri  y  claramente con lo que es el peronismo. No hay otra lectura”, señaló el dirigente, para recordar luego: “Yo ya he tenido mis opiniones y casi solitariamente desde setiembre del año pasado me pareció importante reclamar reglas claras (para definir las candidaturas). Y se sabe perfectamente lo que ocurrió: recibí una andanada de críticas”.

En ese punto, Lauritto aclaró: “Cuando a Néstor Kirchner no lo atendía nadie, en Entre Ríos fui el primer intendente que le abrió la puerta, y esto hoy se oculta. Yo hace ocho años o más que estoy junto a Sergio Urribarri y a esta altura no tengo nada que explicar. El peronismo no se merece lecturas tergiversadas”.

Y agregó: “Yo trabajo para el peronismo y todas las elecciones en Uruguay fueron para el peronismo. Hace dos años ganamos todas las localidades (del Departamento)”.

Sobre la actual coyuntura explicó: “El peronismo necesita puertas abiertas y hoy no las tiene (...)  Me interesa mirar en positivo ya que el peronismo se juega una elección importante en Entre Ríos y en la Nación. Nos parece que la suma de dirigentes es importante. Creo que lo que debería darse como apertura en otros niveles del justicialismo, hoy lo estamos dando nosotros con estos actos, y lo hacemos dentro del espacio de Urribarri. No hay lecturas  raras, lo veo muy sencillo a todo”, remarcó.

Sobre la definición de las candidaturas provinciales también fue claro. “No creo que hoy haya un escenario de elecciones internas. Tampoco creo que haya un acuerdo. Creo que habrá bendición. Y no crea que me hago muchos otros planteos”, añadió en declaraciones a FM Litoral. “Por eso dije el año pasado que hubiera sido muy bueno para el peronismo que hubiera elecciones internas. Ahora para mí es un tema superado”.

De todos modos, el exvicegobernador agregó: “Si me preguntan si se puede llegar a elecciones internas, le contesto que sí; pero no sé si uno tiene que abrigar esa esperanza. Lo que no quita que este tipo de reuniones sean convocantes o motivadoras, y para que el peronismo esté en la calle, que es donde debe estar”.

Lauritto no duda: “El peronismo hubiera llegado con toda su fortaleza si hubiera podido definir las elecciones internas con anterioridad. Yo no sé si hoy es esa la mejor posibilidad. Podemos dar opiniones y discrepar, pero no podemos poner en riesgo nada. Ahora hay cuestiones a resguardar y hay que salir con los candidatos fortalecidos”.
 

Comentarios