Pais
Miércoles 16 de Marzo de 2016

La Iglesia se mostró preocupada por la realidad carcelaria

Así se informó en una Conferencia Episcopal Argentina. Indicaron que “urge” un cambio en la realidad carcelaria del país.  

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) sostuvo ayer que “urge” un cambio en la realidad carcelaria del país, al denunciar situaciones de violencia institucional, sobrepoblación, la existencia de presos sin condena y recursos que se desvían en “actos corruptos”, en tanto que remarcó la necesidad de “concretar y profundizar más políticas de inclusión” y no pensar en “penas más duras”. 

Así lo afirmaron los obispos en una declaración titulada “Estuve preso y me viniste a visitar”, citando un versículo del Evangelio de San Mateo; texto que había sido aprobado en noviembre del año pasado por la asamblea plenaria y que difundió la comisión permanente de la CEA con motivo de la Cuaresma, el tiempo de preparación antes de la Pascua. “En una sociedad donde lamentablemente se multiplican los hechos delictivos, unidos muchas veces a la violencia y a la muerte, estamos convencidos que la solución oportuna para resolverlos no se alcanza simplemente con penas más duras y más cárceles. Pensamos que el camino es otro: concretar y profundizar más políticas de inclusión que, buscando el bien común, ofrezcan igualdad de oportunidades a todos los miembros de la sociedad, para su justo y debido desarrollo integral”, indicaron los obispos en el texto. 

En ese marco, señalaron que “urge un cambio, ya que la ´reclusión no es lo mismo que exclusión “que quede claro”, porque la reclusión forma parte de un proceso de reinserción en la sociedad´”, citando palabras textuales del papa Francisco pronunciadas en la cárcel de Palmasola en Bolivia, en el marco de la visita que realizó el año pasado. 

En el primer pronunciamiento de índole social durante el gobierno de Mauricio Macri, el Episcopado propuso que “frente al delito, la respuesta no sea solo el encierro y el olvido en las cárceles” y pidió hacerse “cargo del hermano que se equivoca” así como recorrer “caminos de justicia y reconciliación para sanar heridas”. 

Frente al trabajo pastoral que muchos integrantes de la Iglesia realizan en unidades penales de todo el país, los obispos manifestaron su preocupación ante la realidad carcelaria y expresaron la necesidad de “generar acciones concretas en favor de la dignidad de las personas privadas de libertad y particularmente de quienes pertenecen a los sectores sociales más vulnerables”.

Comentarios