La Provincia
Sábado 02 de Abril de 2016

La ferviente convicción de querer volver a Malvinas sin pasaporte

Héroes entrerrianos. José Francisco Barrios fue radarista en Malvinas y Carlos Valdez cumplió tareas logísticas; al lado de las carpas de la Plaza 1º de Mayo de Paraná contaron sus historias. Fueron prisioneros de guerra de Inglaterra.


Pablo Felizia/De la Redacción de UNO
pfelizia@uno.com.ar


José Francisco Barrios es suboficial mayor  retirado de la Fuerza Aérea y peleó desde el 2 de abril de 1982 hasta el 14 de junio contra uno de los ejércitos colonialistas más poderosos del mundo. Su puesto fue uno de los radares argentinos que recibió un par de misilazos. Entonces, junto a otros combatientes, el entrerriano se puso de pie y en menos de 24 horas continuó con la tarea encomendada. Durante cuatro días fue prisionero de guerra. 
Ayer a la tarde, Barrios juntaba los elementos de las carpas que instalaron en la Plaza 1º de Mayo, algunos se habían mojado por la lluvia. Quien lo ayudaba era Carlos Valdez, también suboficial mayor retirado de la misma fuerza y quien llegó a Malvinas el 5 de abril y pasó seis días prisionero después del 14 de junio. 
Cualquiera que escuche a estos veteranos de guerra hablar de sus historias, advertirá de inmediato tres aspectos de la gesta que muchos los piensan al revés: quienes fueron a combatir son héroes, lo hicieron con hombría y muchos están dispuestos a volver sin que ningún país colonialista les vise el pasaporte.
El puesto de Barrios fue el radar de la Fuerza Aérea, engranaje clave para que los aviones argentinos combatieran con la precisión de un reloj. Recibió dos bombazos a muy pocos metros, pero esos hombres jóvenes se sacudieron un poco la tierra, se destaparon los oídos y se pusieron de pie, arreglaron los aparatos y continuaron en la lucha. 
De eso se trataba, porque Barrios y Valdez, como otros tantos, habían recuperado una parte de nuestro territorio que desde 1833 y por la fuerza, estaba en manos de Inglaterra; con certezas, los entrerrianos, algo de la sangre del gaucho Antonio Rivero, debían de tener. 
Al radar de Barrios lo quisieron bombardear varias veces, pero corrían y lo apagaban para que el enemigo no los detectara en el medio de una batalla. Es que con ese gran aparato les indicaban a otros patriotas dónde estaba la flota inglesa, sus aviones y  movimientos. Dirigieron así a nuestros aviadores, reconocidos en el mundo por destrezas y convicciones. “Veíamos un bombardeo en Puerto Argentino, pero luego se produjo un silencio; ahí nos tiraron un misil  que nos pegó adelante. Nos tiramos sobre nuestros compañeros y ahí nomás pegó otro misil un poco más lejos. Tuvimos aturdimiento, desmayos, pero a los 15 minutos nos recompusimos, eran las 5.20. Esperamos a que fuera de día, comprobamos que habían roto una parte del radar. Pedimos repuestos al continente y en menos de 24 horas ya operábamos de nuevo”, contó Barrios.
A ese radar lo trabajaron hasta el 14 de junio, cuando lo rompieron para que los ingleses no pudieran utilizarlo luego de la rendición.  
Pero Barrios no es de esos que se quedan en la derrota, en los momentos difíciles y enseguida, ayer por la tarde antes de levantar las carpas, agregó de inmediato: “Pero de esos ataques tuvimos desquite. Podíamos ver los barcos de ellos y detectamos a unos que también querían bombardear. La Armada había llevado un par de Exocet –misiles– y con ayuda del radar de Ejército y el nuestro se logró ubicar la posición exacta de una fragata de Inglaterra a la que le dimos”. 
No hay combatiente de Malvinas que haya volado en un avión y no reconozca el papel que cumplieron los radaristas que daban alertas tempranas, salvaban vidas y guiaban a otros combatientes al objetivo y en la retirada. 
Valdez también contó su historia y dijo que estaba destinado en la II Brigada Aérea de Paraná a donde llegó una orden:  debía alistarse con un vehículo que iba a integrar una dotación de apoyo logístico. Algunas pocas horas después ya estaba arriba de un avión y con escalas llegó a Malvinas . “Es un orgullo para nosotros haber desplegado así una misión tan importante como la que realizamos con la recuperación de nuestras islas. Hicimos apoyo logístico y técnico a todas las aeronaves que operaron y aterrizaron en el aeropuerto. El jefe de la Base donde estuvimos era Héctor Luis Destri y lo digo con orgullo porque dio su ejemplo y fue una enseñanza tremenda la que nos dio; siempre agradecemos a ese hombre”, contó Valdez. 
Pero hay una pregunta que cada 2 de Abril muchos se hacen de nuevo, hay quienes la expresan, otros simplemente meditan alguna respuesta. “¿Volver a Malvinas? Para combatir sí”, dijo Barrios, y agregó: “La duda mía es volver y visar algún pasaporte, eso no; sin pasaporte, volvería por supuesto” y enseguida Valdez tomó de nuevo la palabra y habló con la convicción de aquellos que todavía dan pelea: “No nos olvidamos de los argentinos que entregaron su vida y esperan en silencio a que volvamos”.
Cuando terminó la entrevista siguieron con el trabajo de levantar la muestra de la Plaza 1º de Mayo, es que se tenían que preparar para la vigilia de la noche. 

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