Abigeato
Jueves 29 de Diciembre de 2016

La faena ilegal

Una conflictiva situación se dio ayer en la Cooperativa de Carniceros de Paraná, donde personal de la Brigada de Abigeato había incautado horas antes casi 300 kilos de carne de cerdo a un carnicero de la zona de San Benito.

Presencié la agria discusión del jefe de la Brigada con el infractor, a quien tras un acalorado debate no le quedó otra que agachar la cabeza y ver cómo la mercadería de su propiedad era desnaturalizada.

Hay varias cosas para marcar sobre esta situación. La ley es clara y obliga a la Policía a incautar la mercadería cuando no cuenta con la documentación de respaldo y la cadena de frío. Los uniformados no tienen otra que cumplir con la legislación, porque además, serán responsables si esa carne que luego es comercializada en una carnicería o en negro en las casas provoca problemas de salud o hasta la mortal triquinosis.

También, hay que decirlo con todas las letras, hay un mito en la población de que la mercadería que es decomisada por la policía no es desnaturalizada y por el contrario es consumida en las dependencias oficiales o luego vendida en un circuito paralelo ilegal. Esto fue rechazado de plano desde la fuerza de seguridad y de allí que se elaboró un protocolo que se cumple a la hora de los secuestros con la presencia de testigos y veterinarios.

Por el otro lado, el afectado vecino de San Benito dice que hoy es ilegal para la legislación. Necesita vender los chanchos en buen estado sanitario -dice él- para poder comprar un camión con equipo de frío y otras inversiones exigidas. Él pide que un veterinario certifique que la carne no está apta para el consumo humano, más allá de que no exista el sello de un frigorífico o matarife de la zona.

"Mis chanchos están bien cuidados, no tienen enfermedades y son de gran calidad, y así y todo lo desnaturalizan. ¿Por qué no dan ese alimento a un comedor comunitario o a un hospital?", se quejó a UNO.

Me preguntaba, en el fragor de la discusión entre el policía y el carnicero, quién tiene razón, porqué se debe llegar a esta tensa situación, y por sobre todo, qué necesidad hay de desnaturalizar semejante cantidad de kilos de cerdo cuando podrían haber estado en el plato de una persona de escasos recursos.

Claro, la ley mucha veces es ciega, no tiene términos medios. Se busca atacar la venta y faena clandestina, como la preservación de la salud de la población; y por otro lado el mismo Estado le pide a la gente que avance con proyectos laborales. ¿Cómo llegamos al equilibrio justo?


Comentarios