Concordia
Miércoles 14 de Septiembre de 2016

La emoción de un nene de 5 años que oyó por primera vez a su mamá

Exequiel Sampietro, un gurí de Concordia, fue operado con éxito en el Garrahan de Buenos Aires. El video de la primera vez que logra escuchar.

Exequiel Sampietro logró dejar atrás cinco años de silencio. El pequeño de Concordia fue sometido a una exitosa operación en el hospital Garrahan de Buenos Aires que le permite oír.
"Al salir del hospital, un camión cruzó y golpeó fuerte contra un badén. Fue hermoso ver la reacción de Exe mirando para todos lados y preguntando qué era. Es un sueño cumplido", aseguró Yanina Blatt, la emocionada mamá.
La primera vez en la que el gurí oyó su voz fue una escena que quedó grabada en el celular de la mamá.
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Por una crónica que publicó este miércoles La Nación de Buenos Aires se pudo conocer la historia de esta familia concordiense, que comenzó cuatro años atrás –apenas detectaron que el nene no reaccionaba ante ruidos fuertes y seguía jugando como si nada– con visitas fallidas a consultorios, diagnósticos dispares, viajes extensos y expedientes cajoneados.
En cada instancia el deseo de intentar que Exequiel no perdiera la oportunidad de poder oír y luego hablar (una capacidad que se desarrolla hasta los 6 y 7 años promedio) era transversal y justificaba el resto: el cansancio, los frenos, la venta de rifas para costear los primeros audífonos y las idas a la fonoaudióloga, que enumeró Yanina al repasar su extensa lucha.
"Cuando te enterás que tu hijo no oye, todo se te viene abajo. Después, empezás a pensar que la ciencia puede ayudarte", dijo.
Varias negativas de parte del gobierno provincial fueron suficientes para que ella y su marido viajaran en noviembre pasado a la Capital Federal para presentar el pedido de implantes cocleares ante el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, en la Dirección de Asistencia Directa por Situaciones Especiales, bajo el número de expediente 1435055. La solicitud fue aprobada en diciembre último y pasó al área de Presupuesto, donde por algún motivo quedó trabada.
La desesperación, en cierta manera, se volvió incontrolable. "Era siempre lo mismo. El tiempo pasaba y la posibilidad de que mi hijo desarrollara el lenguaje era cada vez más chica", explicó Yanina, quien se desempeña como maestra de educación primaria en Concordia.
Sin darse por vencida y con la edad de su hijo todavía como aliada, decidió pedir ayuda a través de la plataforma de peticiones on line Change.org, bajo el título: "Que el silencio de Exequiel sea escuchado". El mensaje, dirigido a Desarrollo Social, tuvo eco enseguida y consiguió más de 56.000 firmas.
"Fue algo increíble. No pensé que iba a dar resultado tan rápido. Recibimos apoyo de distintas partes del país y nos contactaron desde Venezuela, Israel e Irán para ver cómo podían ayudarnos", detalló.
En la previa del feriado del 25 de mayo el viento empezó a soplar más a favor de esta familia. Autoridades del ministerio les confirmaron la entrega de los implantes y acordaron para el 12 de julio la fecha de la cirugía.
"Luego de ocho largas horas, todo salió bien. Al principio, Exe tuvo un poco alta la frecuencia cardíaca, pero se normalizó. La alegría que tenemos nos rebalsa el corazón. Gracias a todos", escribió su mamá para retribuir parte del cariño recibido. El aliento de la gente que firmó la petición siguió hasta el final.
Prueba final
Casi un mes después, llegaría la prueba definitiva de esta primera gran etapa de cambio: el encendido de los implantes. "Ni bien fue operado, tuvo una buena respuesta neuronal. Por eso, teníamos fe de que iba a estar bien. Estaba tranquilo. Sabía cómo iba a ser, porque le explicamos y porque en el jardín especial al que va tiene una compañerita a la que ya operaron del mismo problema", comentó la mujer.
"Minutos antes de la prueba, le brillaban los ojitos, y cuando oyó mi voz por primera vez su felicidad fue inmensa, al igual que la mía", reconoció aliviada, como si liberara de golpe la tensión que contuvo estos años.
"Hoy Exequiel está muy bien. Está aprendiendo a escuchar para poder hablar. Va a la fonoaudióloga bastante seguido y se mantiene en alerta ante cada ruido. Ya empezó a decir palabras cortas: "Mamá" ya decía, ahora empezó con "Papá". Tenemos que volver a Buenos Aires a fines de septiembre para un nuevo control. Mientras tanto, la médica de Exe me manda mensajes para ver cómo evoluciona. Está siempre pendiente.
"Cuando te enterás que tu hijo no oye, todo se te viene abajo. Después, te das cuenta de que tenés que seguir y empezás a pensar que la ciencia y la tecnología pueden ayudarte, que hay posibilidades. ¿Cómo no lo vas a hacer? ¿Cómo no lo vas a intentar? Es lo que nos tocó. Ahora, la vida nos dio otra oportunidad. Estamos con una felicidad inmensa", concluyó.

La Nación

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