Pais
Viernes 13 de Noviembre de 2015

La edad promedio de la población del país “envejeció” a 32,6 años

Estudio. Según la investigación del Instituto de Estudios Laborales y Sociales la Argentina aumentó su media etaria en poco más de seis meses en comparación con el segundo trimestre de 2014. En el mundo es de 29,9 años

Un nuevo análisis y procesamiento de los indicadores socioeconómicos del Indec, correspondientes al segundo trimestre de 2015, le permitió al Instituto de Estudios Laborales y Sociales detectar una aparente incongruencia en la estadística oficial, porque por un lado “reveló un incremento del 2,7% en la cantidad de hijos en las familias, frente al 0,9% que lo habría hecho la población en su conjunto, y por el otro una suba de poco más de seis meses en la edad promedio de los habitantes, a 32,6 años.

El fenómeno se explicaría por el retorno a los hogares de hijos que habían intentado independizarse, pero por el escenario de falta de oportunidades laborales y recorte de la jornada laboral en varias industrias, como la automotriz y de autopartes, y otro tanto en la rama de la alimentación, decidieron retornar al grupo familiar de descendencia.

El trabajo de la casa de altos estudios destaca que “en el mundo la estructura etaria arroja una edad promedio de 29,9 años, según The World Factbook, aunque se eleva a 35,1 años si solo se toma en cuenta a los 60 países que registran un PBI superior a 100.000 millones de dólares al año”.

La estadística oficial dio cuenta de que poco más de la mitad de la población estaba integrada por individuos mayores de 30 años, 1,4 puntos porcentuales más que en el sondeo de un año antes. 

Una vuelta por el mundo

Como consecuencia de esos cambios en la estructura etaria, Idelas-UCES estimó que “en el último año a junio la edad promedio de los habitantes se elevó en poco más de seis meses a 32,6 años, como se habría registrado en 2011. Ese grado de madurez de los residentes en la Argentina ubica al país entre las primeras 24 naciones de mayor edad entre 60 que registran un PBI total de 100.000 millones de dólares, sobre un promedio para ese grupo de 35,1 años, pero más alto que la media mundial, de 29,9 años”.

De ahí que destaca el trabajo mensual de la casa de altos estudios que “la Argentina supera en edad entre tres y cinco años a países de la región como Colombia, con 29,3; México con 27,6; Perú 27,3; Venezuela 27,2 y Ecuador 27; pero es más joven que Chile 33,7 y Brasil 35,9. Y fuera del área presenta ventajas relativas frente a países con edades promedio superiores a 40 años, como la mayoría de las naciones europeas y los casos extremos de Hong Kong 43,6 y Japón 46,5, entre los asiáticos”.

Bono demográfico

En consecuencia, asegura Idelas que “la Argentina mantiene aún una ventaja relativa frente a la media mundial determinada por el bono demográfico que otorga que la población en edad de trabajar, de 19 a 60 años, con un total de 22 millones de personas, es mayor en más de 2 millones de personas a la de dependientes (niños y adultos mayores próximos al retiro, más los jubilados y pensionados), arroja una relación de dependencia de 1,092 positiva”. 

Un estudio de la CEPAL proyectó para 2050 que la proporción de la población de más de 60 años sobre el total se elevará un 10%.

Ventajas y desventajas

Se advierte que “esa aparente ventana demográfica de oportunidades depende de que se aproveche, como en su momento lo hicieron los EE.UU., Alemania, Francia, Inglaterra, Japón, Corea, Taiwán, India y China. Hasta ahora eso no se advierte, como lo revela con contundencia la enorme brecha negativa entre la tasa de participación en el mercado de trabajo del 44,5% del total de habitantes que arroja la Encuesta Permanente de Hogares del Indec para el promedio de 32 aglomerados urbanos y el 57,7% de la población económicamente activa de más de 14 años.

También es desfavorable en unos 10 puntos porcentuales la relación entre la proporción de la PEA en la Argentina y la del promedio mundial. De ahí que su corrección con políticas activas que determinen la disminución de las cargas laborales e incentiven la inversión productiva, también puede constituirse en una fuente de ventaja comparativa aprovechable para acelerar la tasa de crecimiento.
 

Comentarios