La Provincia
Domingo 07 de Junio de 2015

La economía hacia las elecciones

Cautela y consumo, en un contexto de mejores índices de actividad y ventas. Un camino tranquilo hacia la contienda electoral. Superada la incertidumbre política, se prevén nuevas inversiones  

La situación económica no será la madre de las batallas que se librarán en la próxima contienda electoral. En las últimas semanas y meses, se observan buenos indicadores de movimientos comerciales en distintos rubros, y el cierre de las últimas paritarias en distintos sectores privados, parece encaminar la situación, sin sobresaltos, al menos hasta fin de año.

Dólar quieto y fuera de agenda, inflación desacelerada, crecimiento de la comercialización de autos y motos, de la actividad de la construcción, del comercio minorista y de supermercados, y del turismo, son algunas variables que explican los altos niveles de popularidad de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y que la economía no sea la prioridad principal del electorado, del votante común, sacudido por la inseguridad o el narcotráfico.

Los inconvenientes macro-económicos, la realidad de distintas economías regionales, los problemas de generación de empleo privado, las dificultades para la exportación, la baja inversión y el menor crecimiento de la actividad industrial, son el contrapeso de la balanza.

Para el votante común, hay un clima de tranquilidad, pese a que el bolsillo nunca alcance. El último verano se vivió un movimiento casi récord, desterrando presunciones de mala temporada.

Luego de un alicaído 2014 –que se inició con una fuerte devaluación del peso sobre el dólar– y que afectó a todas las actividades económicas, desde hace unos meses se revirtió la tendencia en distintos rubros.

Por ejemplo, la realidad de los comercios minoristas medidos a través de índices de la Cámara de Actividades Mercantiles Empresarias (CAME) muestra ya seis meses de crecimiento consecutivo.

La venta de autos y de motos, tanto en la provincia como en el país, comenzaron a equilibrarse o incluso superar los niveles del año pasado: un 2014 que decayó tras un 2013 récord histórico.

La construcción también expone mejoras en los niveles de despachos de materiales y en la actividad en general.

Contrapuntos, visiones subjetivas que ofrece la economía, de acuerdo con la ideología y la situación personal y familiar. 

Para pensar o reflexionar acerca de la situación en general, y analizar la marcha de la economía hacia las elecciones, UNO dialogó con Daniel Herrera, contador, economista y asesor de inversiones.

— ¿A qué obedece este cambio de tendencia luego de 2014, que comenzó a vislumbrarse con un verano de gran movimiento turístico e indicadores que resultan positivos en las ventas y actividad de varios rubros?

—Creo que todo tiene una explicación diferente por lo tanto corresponde pensar en cada sector en particular, porque las situaciones son singulares.

En Turismo, se explica porque los argentinos han incorporado a su consumo habitual este gasto y no están dispuestos a renunciar.

En relación a la construcción, venía en caída desde fines del año 2011 cuando el gobierno nacional restringió la compra de dólares para tenencia, dado que era la moneda de cambio en la que se realizaban todas las transacciones y desde ahí en más la actividad ha tenido vaivenes, tocando piso hasta fines del año pasado. En lo que va de este año se ve una recuperación impulsada, a mi entender, fundamentalmente por la obra pública, cosa que no debería extrañar a nadie porque estamos en un año electoral; en la obra privada ahí es otro cantar; si bien se pueden ver signos de recuperación, están impulsadas fundamentalmente por los programas de financiamiento del Estado. 

Espero que esta tendencia de recuperación se sostenga durante este año, pero la real inversión privada en construcción imagino que se vera luego de que pase todo el proceso electoral; mientras todos están siendo cautos hasta que se redefinan las reglas de juego para los próximos cuatro años.

Sobre la actividad comercial, lo que se percibe es una cierta tranquilidad en los precios, ante un dólar paralelo quieto, y paritarias que mal o bien se están cerrando. Esto ha propiciado un leve aumento en las ventas de estas actividades, lo que se suma a situaciones circunstanciales como el inicio de las actividades escolares y lo mismo sucederá cuando vengan los primeros fríos, no hay que ser científico para saber que la ropa de invierno cuesta más, o que se ingieren mas calorías y esto hará que algunos rubros aumenten sus ventas. Concibo que se mantendrá, pero mirémonos en el espejo: todos estamos siendo precavidos, solo compramos lo que necesitamos, no hacemos stock y nos controlamos.

Y lo último, en ventas de automóviles y motos, el aumento está explicado básicamente en el financiamiento que están otorgando cada una de las marcas y en el incremento entiendo de las ventas de las chatas-camionetas que no están alcanzadas por el nuevo impuesto que tantos comentarios ha generado. Las perspectivas de que la tendencia se mantenga dependerá de las tasas de financiamiento y de los precios de estos bienes. 

–—¿En qué gasta la gente? ¿En qué invierte? ¿En qué ahorra?

–Como te decía, la gente es cautelosa en el gasto, solo compra lo que esencialmente necesita y en la medida que puede, cuando puede y lo dejan, intentan ahorrar, y si ahorra, como consecuencia, no consume todo, y se ve  que ese ahorro es en dólares adquiridos para tenencia o en plazos fijos que tienen buenas tasas, también lo hacen en bonos en dólares que son muy rentables, quienes están en condiciones y pueden hacerlo. Invertir y Ahorrar son las dos caras de la misma moneda, ya que se ahorra lo que no se consume y lo que se ahorra se invierte, podríamos decir que depende de la cara que estés mirando, pero la moneda es la misma.

— ¿Pasó la sensación de incertidumbre de 2014?

—Yo diría miedo, lo que había era un gran temor al tipo de cambio paralelo que tiraba contra una devaluación por la gran brecha que existía con el tipo de cambio oficial, al dólar me refiero. También preocupaban los precios y todo engordaba más con el susto que generaba el default. Pasado esto y visto el esfuerzo que hace el gobierno por incrementar las reservas y controlar los precios, veo que las personas hemos tomado un poco más de confianza, pero la incertidumbre está, y está por el proceso electoral. Creo que todos tenemos un grado de ansiedad por saber que va a pasar luego, para simplemente planificar con mas certeza nuestros próximos años; ante esto la incertidumbre obviamente nos persigue.

—¿Cómo avizora la situación económica para lo que queda del año 2015?

—Si bien hasta aquí hemos hablado de tendencias positivas en algunos sectores, lo que me preocupa mucho es el sector industrial, que no se recupera y sigue en caída. Me preocupa porque es valor agregado que no se está generando y son muchas fuentes de trabajo –que en definitiva es de lo que se trata siempre–, generar trabajo por calidad de vida y dignidad de la gente, pero hay que esperar porque como dijo el actual ministro de Economía, que traducida al criollo sería preguntarse que está primero el huevo o la gallina, es decir primero que reaccione el consumo para que tire a la inversión y con esta a la actividad industrial de todos los sectores, que es lo que se espera o invertir para generar trabajo y que derive en consumo. Ahora me resulta imposible abstraerme del año electoral; por este tema pasan la definiciones económicas, pues resuelto esto tocamos otros tonos y se puede planificar.

—¿En qué sectores avizoras habrá mayor crecimiento?

El primer sector que reacciona con fuerza, definidas las reglas de juego para el por venir, es la construcción. Ahí la ponen siempre todos los que la tienen guardada, por el simple hecho de ser conservadores; y luego como esto va a consumo, la actividad comercial y de ahí pasa a las distintas actividades industriales.  

 

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