La Provincia
Domingo 03 de Enero de 2016

La discutida transición impacta en el Concejo de San Benito

Carlos Matteoda 
cmatteoda@uno.com.ar


A 20 días de haber asumido, el presidente municipal de San Benito Exequiel Donda afronta una serie de situaciones complejas en esa localidad de Paraná Campaña. 
Aunque el massista Donda logró una amplia mayoría en el Concejo Deliberante, a poco de andar su bloque sufrió el primer quiebre. Los concejales dondistas Alcira Lauck y Marcelo González formaron su propia bancada, y el 23 de diciembre  (12 días después de asumir Donda) votaron contra la asignación de un 100% más sobre el haber mensual del intendente para gastos de representación. Igualmente se abstuvieron de convalidar los nuevos montos salariales que el flamante intendente propuso para sí y para los funcionarios políticos.
También se conoció que otro concejal dondista, Hugo Lódolo (quien fue segundo en la lista de ediles, detrás de la madre de Donda, Alba Zampieri) presentó su renuncia al cuerpo deliberativo argumentando razones personales, tras la comentada sesión en la que se trató la ordenanza de sueldos. Allegados a Lódolo dejaron trascender que su decisión obedece a que es personal civil de las Fuerzas Armadas, y que ello conllevaría una incompatilidad, pero Lódolo hizo campaña y asumió en el cargo a sabiendas de su condición y sosteniendo que no existía  tal impedimento.
Las repercusiones de la ordenanza de sueldos fueron varias. La semana pasada los concejales del Frente Para la Victoria Ezequiel Sosa y Yanina Morales presentaron un proyecto en el Concejo Deliberante y una nota al intendente solicitando el pago de un bono de 1.500 pesos a todos los trabajadores. Uno de los argumentos de Sosa y Morales fue que la inflación había golpeado en las últimas semanas los salarios  de los trabajadores y que mientras Donda había hecho aprobar en el Concejo la Ordenanza N° 475/15, con importantes subas para  el personal político, se desentendió de la suerte de los empleados y contratados.
Los concejales González y Lauck se abstuvieron respecto de los sueldos del presidente municipal, de los Secretarios de Gobierno y de Hacienda, y del asesor Municipal.
De acuerdo a lo que se dijo en el Concejo, el sueldo de bolsillo de los secretarios pasará de aproximadamente 21.000 pesos a 48.000. Y el del intendente, de 41.000 a más de 60.000. Además del aumento de los gastos de representación.
Así las cosas, el sueldo del intendente Donda le demandará al municipio 78.087 pesos mensuales; y el de los secretarios 62.468,80 , contabilizando los aportes de ley.
Más allá de las consideraciones acerca del monto de los sueldos, el impacto político de la medida es evidente: la oposición se ha dedicado a calcular cuántos millones le costarán al municipio los sueldos y los funcionarios.
También la semana pasada se produjo el ingreso al Concejo Deliberante de un proyecto elaborado por los dos concejales justicialistas y el oficialista Marcelo González repudiando las “conductas cuasi extorsivas” que habría llevado adelante en contra de los trabajadores contratados. Según surge del proyecto, el intendente Donda habría condicionado la renovación del contrato a que los trabajadores sumaran su firma a una denuncia contra el exintendente Ángel Vázquez

Sospechosas placas
Otro dato que no pasó inadvertido en las últimas horas fue la reposición de algunas placas que habrían sido retiradas por orden de Donda, apenas asumió el cargo de presidente municipal. 
Donda fue denunciado en la Justicia por Morales y Sosa a raíz del posible delito de daño a los bienes del Estado Municipal, especialmente por el retiro de una placa recordatoria de la inauguración de la nueva sede municipal, durante la gestión de Vázquez. 
Los concejales peronistas solicitaron que se secuestren las grabaciones de las cámaras de seguridad de la Municipalidad y la eventual documentación respaldando la orden de retirarlas, y señalaron al intendente como responsable. Trascendió que pocos horas después de conocida la denuncia, las placas volvieron a estar colocadas.

El traspaso del mando
El 11 de diciembre a la noche, al producirse el traspaso del mando, desde el dondismo se indicó que el hecho había ocurrido de repente, que fueron convocados a la sede municipal sin aviso previo, que tuvieron que hacerse presentes al filo de la medianoche y que no pudieron controlar la documentación recibida de las autoridades salientes .Posteriormente se hicieron trascender rumores de la falta de esa documentación.
Sin embargo, el acta del traspaso del mando labrada por la escribana María Ayelen Zatti parece desmentir lo que en su momento se informó a los medios de comunicación. Ese documento, incluye el testimonio del vicepresidente primero del Concejo Roque Carlos Ramos (los nuevos ediles habían asumido el 9 de diciembre) quien dijo que Donda estaba allí tras haber recibido una nota del intendente saliente, en razón que a las 23.59 concluía su mandato. No era al parecer entonces un hecho imprevisto, sino acordado.
El acta en cuestión fue firmada por Donda, por la concejala radical Guillermina Xavier, por el concejal dondista Hugo Lódolo (en ese momento no manifestaba ninguna incompatibilidad) y por la peronista Morales, a las 21.30 -que no es exactamente la medianoche-. 
A las 21.45 -consigna el acta- se le hizo entrega al intendente electo de una caja con documentación y un listado de la misma “lo cual se procede a controlar punto por punto” por parte de Mirta Araceli Lago y Eduardo Ramayo. Sostiene el vazquismo saliente que allí se cumplió con los doce  puntos establecidos para estos casos por el Tribunal de Cuentas de la provincia. El sector de Donda hizo algunas observaciones, pero recibió la documentación.
También se dejó constancia de la existencia “en original de todos los decretos y resoluciones correspondientes a la gestión saliente”. Incluso se procedió al cambio de cerradura de la puerta de ingreso al municipio, entregándole a Donda la nueva.

La herencia
La administración del abogado Donda sostuvo ante los medios locales que había recibido el municipio de manera calamitosa. Incluso, por esa supuesta razón, se mantuvieron cerrados  durante 10 días los comedores municipales. El gobierno saliente sostiene que la situación no es tal. Resumidamente indican dejaron depositados 2.300.000 pesos en las cuentas del municipios y “a retirar” dos cheques por 542.000 pesos. También indican que la Municipalidad tienen acreencias por 12,5 millones de pesos y una deuda flotante de dos millones, sobre un presupuesto anual aproximado a los 49 millones de pesos para 2.016, que fuera aprobado por unanimidad por todos los concejales salientes, y con el acompañamiento de los dos ediles que respondían a Donda, Mirta Haberkon y Daniel Scarafía. También quedó aprobada una ordenanza impositiva que actualiza en 30% las tasas de la localidad  
Incluso señalan que el aguinaldo de los municipales sanbenitenses se pagó el 17 con medio millón de pesos que estaba depositado para ese fin en el banco Nuevo Bersa. Dicen también los vazquistas que el municipio está al día con la obra social Iosper  y con la Caja de Jubilaciones provincial.

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