Ovacion
Lunes 21 de Noviembre de 2016

La Davis, la cuenta pendiente del tenis argentino

Argentina es el equipo que más finales disputó sin poder lograr un título. Acá el repaso de las cuatro anteriores.

La primera definición fue en 1981, como visitante de Estados Unidos, que contaba con John McEnroe, el número uno del mundo. Era una empresa compleja, pero Guillermo Vilas y José Luis Clercquedaron muy cerca más allá del frío 3-1 final.

Big Mac le dio una paliza a Vilas en el primer punto por 6-3, 6-2 y 6-2, pero Batata empató al derrotar a Roscoe Tanner. El dobles empezó a inclinar definitivamente la balanza para los locales. Vilas y Clerc, que estaban enfrentados y casi no se dirigieron la palabra, estuvieron a un paso de la hazaña ante McEnroe y Peter Fleming, quienes habían ganado más de treinta títulos juntos y cuatro Grand Slam. Fue 11-9 en el quinto para los locales, pero Willy llegó a servir para partido cuando estaban 7-6. Fue un golpe enorme y el mejor estadounidense le bajó la persiana a la serie el domingo al vencer, otra vez en cinco, a Batata.

Tuvieron que pasar 25 años para llegar otra vez a una instancia decisiva y tocó nuevamente de visitante, contra Rusia, en Moscú. Los dirigidos por Luli Mancini también murieron en la orilla. David Nalbandian -quien ganó puntos vivos en las tres finales que disputó- sacó adelante sus dos singles contra Marat Safin y Davydenko. Pero Chela perdió el suyo el viernes, el unquillense cayó junto a Calleri en el dobles y la definición, con la serie igualada en dos, quedó para José Acasuso. El misionero dio batalla contra Safin, exnúmero uno del mundo, pero perdió en cuatro parciales.

Para ese entonces Argentina ya era potencia, tenía nueve jugadores estables en el top 100 y la espera para disputar otra final no se hizo larga. En 2008, ante España en Mar del Plata, se escribió quizás la peor derrota en la historia nacional en la Copa Davis.

Como local, ante un rival diezmado por la baja a último momento de Rafael Nadal, y con Nalbandian y Juan Martín Del Potro en el equipo, las principales especulaciones pasaban por saber si Ensaladera se levantaría el sábado o si habría que esperar al domingo. El ánimo triunfalista se potenció todavía más con el paseo inicial del Rey David a Ferrer.

Era el turno de Del Potro, quien arrancó set arriba contra Feliciano López. Pero... y en la Copa siempre hay un pero, el tandilense sintió una molestia muscular y terminó perdiendo en cuatro un partido que parecía imposible de resignar. Esa caída acrecentó todavía más las diferencias con Nalbandian, quien le recriminó a Delpo que una semana antes de la final se haya ido a jugar el Masters de fin de año a Shanghai.

Todavía quedaba el dobles para encaminar la serie y ahí hubo otro campanazo. Feliciano y Fernando Verdasco batieron a Nalbandian y Agustín Calleri. Era tal la calentura que tenía el unquillense que hasta pegó el faltazo a la conferencia de prensa posterior al juego, algo obligatorio más allá de cualquier resultado.

El domingo había que apostar a ganar todo y ante la baja de Del Potro, el capitán Alberto Mancini apostó a Acasuso, que venía con el estigma de haber perdido otro punto definitorio en Rusia 2006. Chucho estuvo dos sets a uno ante Verdasco y cuando varios ya imaginaban a Nalbandian en la definición del quinto punto, el misionero se cayó a pedazos para perder el partido más doloroso de su vida por 6-3, 6-7, 4-6, 6-3 y 6-1.

En la última final, en 2011, tocó bailar contra la más fea: España, en Sevilla, y con dos animales del polvo de ladrillo como Nadal y Ferrer. Fue caída 3-1, más allá de los dos grandes singles de Del Potro -perdió en cinco con Ferrer y en cuato con Nadal- y del triunfo en el dobles de Nalbandian y Eduardo Schwank, justamente ante López y Verdasco, los verdugos en Mar del Plata.


Fuente TyC Sport

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