La Provincia
Domingo 30 de Agosto de 2015

La cultura hip hop y los duelos de rap le ponen onda a las calles

Jóvenes se juntan en el skatepark y plazas de Paraná para competir “fraseando” canciones que escriben. Códigos de un movimiento que se expresa y manifiesta ante la situación social que los rodea. El arte nació en EE.UU. y se expandió.

Lucila Tosolino / De la redacción de UNO
ltosolino@uno.com.ar


Buena onda. Ese es el concepto que encuadra la escena que transcurre en el skatepark de la Costanera Baja de Paraná. Es una soleada mañana de agosto y Alex, un chico de 15 años, rapea versos en la cara de su contrincante, BR1, un adolescente de 17 años. El público alrededor (otros jóvenes, la mayoría con gorra, ropa amplia y zapatillas de horma grande) celebra el remate de cada verso como se grita un gol en la cancha. Cada rima, cada detalle de esa construcción que usa uno para humillar al otro va generando un clima de batalla. Pero ese otro espera confiado su turno. Y, después de un minuto de versos inteligentes y otros hirientes, llega la respuesta, un contraataque verbal lleno de furia, de ironía, de sarcasmo. Hay cierta tensión en el ambiente pero al final se impone un notable gesto de camaradería: cuanto más duro se castigan en el duelo, más grande es el reconocimiento posterior entre adversarios. Un choque de puños para felicitar al rival. Se trata de un código interno, ameno, comparable al del rugby, en donde surgen golpes durante todo el partido y al final un abrazo.
 
Al término de esa batalla de rap, el público aplaude y alaba a los dos chicos que usaron sus mejores recursos para defenderse: la palabra improvisada y el fraseo musical. Esta situación se manifiesta generalmente los fines de semana en alguna plaza de Paraná y otros departamentos de Entre Ríos como Concordia, Gualeguaychú, Gualeguay, entre otros. Se trata de la cultura hip hop, la cual crece cada vez más en el país. Es un arte, una forma de expresión que influye a los jóvenes en la actualidad. 
 
“Uno rapea todo el día. Se vuelve un estilo de vida”, cuenta a UNO Bruno BR1 Garay, el adolescente de 17 años que se enfrentó verbalmente a Alexis Alex Palacios, de 15 años. Los chicos son de Paraná y hace más de tres años están inmersos en este movimiento. Ellos explican que durante las batallas de rap es necesario que haya respeto entre los participantes. “Si bien se insulta verbalmente al otro, siempre tiene que haber buena onda, respeto y, con el abrazo final y el choque de puños, todo queda bien. Lo que pasa en las batallas se queda en batallas”, afirma Alex.


 
La cultura hip hop
 
La cultura hip hop es un movimiento artístico compuesto por un amplio conglomerado de formas artísticas que tienen relación con la música, el baile y la pintura. Surgió en la década de 1970 en los barrios de Bronx y Harlem, de la ciudad de Nueva York, Estados Unidos. Los promotores de esta cultura fueron jóvenes latinos y afroamericanos. 
 
En sus comienzos, para este grupo de jóvenes, el hip hop ofrecía una salida reaccionaria a las desigualdades y penurias que se vivían en estas áreas urbanas de escasos recursos de Nueva York. De esta manera, este movimiento funcionó como una forma de expresión que propondría reflexionar, proclamar una alternativa, tratar de desafiar o simplemente evocar el estado de las circunstancias de su entorno, favoreciendo al desarrollo artístico. 
 
En la actualidad este movimiento se caracteriza por ser una manifestación artística y forma de expresión de diferentes maneras. Se habla de cinco elementos principales: el Rap, el DJing, el Break Dance, el Graffiti y el Beatbox. 
 
Sobre el Rap, Exequiel Bocón Gandini, de 33 años de Paraná, quien desde muy joven consume la cultura del hip hop y es uno de los referentes de este movimiento en la provincia, explica a UNO que “los intérpretes de rap son conocidos como MC -maestros de ceremonias- y son quienes rapean sus propias rimas ya escritas o inventadas en el momento. Generalmente tratan temas libres y a eso se le llama freestyle o sea estilo libre”.
 
Respecto de los otros elementos, Gandini señala que el DJing, es conocido como el disc jockey y es quien produce sonidos a través del movimiento de un disco de vinilo hacia delante y hacia atrás sobre un tocadiscos, al tiempo que manipula una mesa de mezclas. “También se lo llama scratching y no siempre se los asocia a la música hip hop, puede abarcar otros géneros musicales”, aclara el joven paranaense.

“Luego está el Break Dance, que es un original estilo de baile callejero. Es una integración de movimientos llamativos, acrobacias y posturas sobre el suelo. Al que hace este baile se lo llama B-boy o breaker y es quien busca crear los movimientos más originales e impresionantes”, apunta, y agrega que el Graffiti es la pintura con aerosol sobre la pared y se caracteriza por el uso de colores llamativos y por imágenes elaboradas. Mientras que el Beatbox, es un estilo musical que se basa en la habilidad de producir ritmos y sonidos utilizando la boca, labios, lengua y voz. 



Los encuentros en Paraná

Exequiel es del barrio Anacleto Medina y, junto a su amigo, Agustín Pocho Cuadra, de 28 años, hace 10 se trasladó a Santo Tomé a participar de un encuentro de cultura hip hop. “Éramos chicos, a Pocho lo conocí en el barrio y empezamos a rapear, escuchábamos rap en CD y casetes. En Paraná nadie hablaba de hip hop, así que nos fuimos a Santa Fe a buscar más y nos dimos cuenta de que la cultura del hip hop no solo es rap, sino que hay otros elementos como el Beatboxing, el Graffiti y demás”, explica el joven, y agrega que luego conocieron a otro paranaense, Rodrigo Román Gómez, de 25 años, que actualmente se dedica a producir rap en una radio del barrio San Agustín.
 
“Nos empezamos a juntar en la plaza que está atrás de la Casa del Gobierno. Éramos pocos y, con el tiempo, fuimos más”, cuenta Pocho, y explica que inmediatamente empezaron a organizar encuentros de la cultura en la capital entrerriana. “Nos volvimos promotores del movimiento. Realizamos numerosos festivales, fuimos poco a poco creciendo”, aclara Gandini.
 
En 2009 empezaron a sentirse estos eventos en Paraná. República urbana, se hacen llamar. “La movida es muy buena, se hacen en los galpones del Puerto o en la Casa de la Cultura. Vienen chicos del interior de Entre Ríos y de Santa Fe. Se logra unir a bastante gente que es seguidora de la cultura hip hop”, agrega Pocho.
 
Los organizadores son jóvenes activistas del movimiento y apuntan a una buena convivencia. Ellos siempre se plantean como objetivo que los encuentros sean un espacio de recreación, de “buena onda”. “Cuando había batallas de rap, nosotros pedíamos que los MC improvisen con ingenio, sin palabras obscenas. No nos gusta que pasen las barreras del respeto porque además participan chicos de 10 u 11 años que tienen que estar en un contexto saludable”, indica Gandini. 
 
Bocón señala que en 2014 en Paraná se realizaron siete encuentros de cultura hip hop. Pero insiste en que no son suficientes y “no se le da mucho espacio” a este movimiento urbano. 
 
“Sería bueno que haya más eventos, pero no se le da mucha importancia en la ciudad. La última actividad fue en junio en la Casa de la Cultura”, adhiere Román, y agrega que en setiembre, en las playas del Thompson, va a haber una actividad. “Mientras que para octubre estamos planeando un encuentro más grande, con gente de  Córdoba y Buenos Aires. Estamos buscando una unión cultural, queremos que se sumen a la movida gente de Gualeguay, Gualeguaychú, Concordia y otras localidades”, amplía. 
 



Internet y las redes sociales
 
Los avances tecnológicos favorecen las formas de comunicarnos en la actualidad. Quienes pueden dar cuenta de esto son los jóvenes que integran la cultura hip hop. “Es mucho más sencillo contactarnos y organizarnos”, apunta José Josito MC Espinosa, de 19 años de Paraná. Y sus compañeros coinciden. 

“Antes era un trámite coordinar eventos, pero ahora todo es mucho más simple. Con solo disponer de un dispositivo con Internet ya nos podemos organizar para ir al parque o a la plaza a rapear”, cuenta Pocho y amplía el comentario Bocón: “Las redes sociales nos unen, nos contactan. Ahora organizamos todo por Facebook. Hay grupos y eventos públicos que colaboran a que nos enteremos de actividades en diferentes barrios de Paraná o también en Santa Fe y otras localidades de Entre Ríos”.
 
Román cuenta que Internet, además de facilitarles las formas de comunicarse al interior del movimiento, también los ayudó a ser productores: “Uno compone las letras y, con la ayuda de las nuevas tecnologías e Internet, se pueden descargar programas, grabar, editar y hacer lo que uno quiere para producir temas y videos”, explica.
 
Quienes también componen y producen sus propios temas son Rodrigo Rodri-Rap Gómez y José Josito MC Espinosa. Ellos integran un dúo, escriben sus letras y, luego de grabarlas con la ayuda de un micrófono amateur y una computadora, suben su música a YouTube y se vuelven conocidos.

“Una vez compusimos un tema sobre nuestro barrio, el Rocamora, después de eso se hizo tan famoso que nos llegó una propuesta para cantar en un casamiento. Fue genial. La computadora con Internet se volvió una gran herramienta de trabajo. Hoy en día hay muchos más recursos”, explica Rodri-Rap. Y  Gandini agrega nostálgico: “Ahora se escucha toda la música por Internet, todo está al alcance, tanto videos como temas musicales. Cuando empecé a escuchar rap lo hacía desde un casete que lo escuchaba hasta gastarlo o si era en CD se rayaba de tanto uso”.
 



La batalla de rap 


Los jóvenes cuando se enfrentan en la batalla de rap no lo hacen con un papel en la mano. Van inventando, improvisando a medida que avanza la competencia. En el skatepark de Paraná, RB1 es quien arremete: “Arranco me parece que te veo cara de nena, más molesto que la bici cuando se sale la cadena pero no me importa porque tú eres una condena”. Luego de unos insultos más y tras completar el minuto, Alex contesta: “Yo rapeo con el orgullo y a nadie le interesa tu nombre que vale menos que el cobre. En la cara te digo que se entere Paraná que sos de nivel bajo”. 
 
Todo es "buena onda". Los jóvenes están relajados y cuentan que en cada encuentro de MC hay que inscribirse con antelación con un apodo y así es como los llaman durante la “pelea verbal”. “Se hace una ronda, hay un Beatbox o DJing que generalmente marca el ritmo de fondo y luego arrancan los MC. Se le da un minuto a un rapero y luego al otro, y así sucesivamente se van contestando. Se trata de improvisar y mostrar quién es el mejor”, apunta Alex.
 
Mientras que Pocho amplía el comentario: “Es como un deporte, una competencia donde que se necesita habilidad y destreza mental. No hay que atacar a nadie físicamente, sino que hay que mostrar talento con las palabras”.
 
El espíritu de protesta
 
 
La cultura del hip hop ejerce un papel importante para los jóvenes, es un canal para que expresen sus ideas. Los chicos componen sus propios temas, manifiestan sus creencias de manera más creativa y dicen lo que piensan. Este movimiento muchas veces sirve para que los muchachos cuenten la situación social, económica y política en la que viven. 
 
Es así que esta “tribu urbana” utiliza diferentes elementos como medio de comunicación. Pocho y Bocón, del barrio Anacleto Medina, aseguran que rapear es una forma de “protesta, de manifestación”. “Se puede decir que somos activistas, que rapeamos sobre la problemática que nos rodea”, asegura Exequiel, y canta:  “Coloreo porque gris todo lo veo, en calles y veredas por el mundo en que me muevo”. Mientras que su amigo y compañero de vida  agrega: “El rap es psíquico, si me equivoco lo coloco en lo físico, es absurdo”.
 
Rodri-Rap, del barrio Rocamora, se suma a la noción de que el rap es un arte, una forma de expresión. “Es un canal para decir lo que uno piensa, por eso siempre canto: ‘No hay que confiar en nadie, da la espalda y te mataron’”.  También adhiere Juan J1 Martínez, de 15 años del barrio Santa Lucía: “Al barrio hay que hacer respetar con el rap”. 
 
Los ocho jóvenes, con look característico de la cultura hip hop, se muestran alegres al igual que el clima ameno que los rodea. Alexis, uno de los más chicos de la banda, explica que  al interior de esta cultura se ponen nombres artísticos que sirven para las competencias de MC. “Muchas veces te bautizan los demás con algún nombre. Cuando entré tenía unos 12 años y me decían Guachito flow. Ahora me llaman Alex", relata, y agrega que cada vez se suman más “pequeños” al movimiento y que todo es “buena onda”. “Yo vine por la moda y me quedé por sentimiento”, finaliza con un canto.
 

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