Policiales
Viernes 11 de Marzo de 2016

La Corte Suprema confirmó la condena a prisión perpetua para Liliana Rivas

Rivas seguirá cumpliendo la pena máxima en la Cárcel de Mujeres de Paraná, considerada coautora del homicidio de su marido, Enzo Benedetich. 

La prisión perpetua a la que fue condenada Liliana Rivas por el crimen de su esposo, el ex basquetbolista Enzo Benedetich, quien fue asesinado en 2009 en las afueras de Paraná, fue confirmada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación en un fallo emitido el 8 de marzo último.
En el fallo, el máximo tribunal del país rechazó un planteo de la defensa y dejó firme la condena para Liliana Graciela Rivas (48) como coautora del asesinato de su marido junto a otro hombre, el sargento de la Policía entrerriana y albañil Rubén Armando Flores (47), quien apareció muerto un mes después del homicidio de Beneditich (44).
En 2014, luego de dos juicios, Rivas fue condenada por la Sala II de la Cámara Primera en lo Criminal de Paraná como coautora del delito de "homicidio doblemente agravado por alevosía y por el vínculo", pero quedó en libertad hasta que el fallo quedara firme.
La apelación de ese fallo fue rechazada el año pasado por el Tribunal Superior de Justicia de Entre Ríos, con la firma de los jueces Carlos Chiara Díaz, Daniel Carubia y Claudia Mizawak, por lo que la mujer quedó detenida, lo que originó el planteo ante la Corte Suprema de la Nación.
El recurso de queja ante el máximo tribunal de la Nación lo presentaron los defensores Miguel Ángel Cullen y Guillermo Vartorelli. La Corte, con la firma de su presidente, Ricardo Lorenzetti y la de los ministros Elena Highton y Juan Carlos Maqueda consideró que la queja "es inadmisible" y desestimó el recurso.
De esta manera, Rivas seguirá cumpliendo la pena máxima del Código Penal en la Unidad Penal Número 6 del Servicio Penitenciario entrerriano, conocido como la Cárcel de Mujeres de Paraná.

El ex basquetbolista Benedetich fue asesinado cerca de la medianoche del 26 de setiembre de 2009 en las afueras de la capital provincial de cuatro disparos de revólver calibre .38, cuando se encontraba a bordo de su auto Honda Fit junto a su mujer.
Según se estableció, los disparos se realizaron de arriba hacia abajo y desde atrás, que es la posición que ocupaba el matador en el asiento trasero del vehí­culo de la ví­ctima.
Al momento del crimen, Benedetich trabajaba como vendedor en una agencia de autos de la capital entrerriana y algunas versiones vincularon el crimen con supuestos apremios económicos, recordó la agencia Télam en un cable de este viernes.
Inicialmente, Rivas dijo que esa noche fue con su esposo hasta un cajero automático, que ella descendió para hacer una extracción de dinero y que, al retornar al vehí­culo, encontró en el asiento trasero a un desconocido que amenazaba con un arma a su marido.
Según la mujer, el desconocido obligó a la pareja a dirigirse hasta la zona de la residencia arzobispal Mariápolis donde, sin mediar palabras, le efectuó al ex basquetbolista los cuatro disparos a quemarropa por la espalda.
Esta versión luego fue cambiada por la mujer, quien admitió que su marido hizo subir al asesino al auto, luego de reconocerlo, mientras transitaban por una oscura calle de tierra.
En el juicio oral, se consideró que Rivas fue la instigadora del crimen y que el autor material fue el policí­a Rubén Flores, quien trabajaba de albañil en la casa de la ví­ctima y apareció muerto de un balazo en la cabeza dí­as después del hecho, en un aparente suicidio. 
El fallo de la Corte

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