A Fondo
Martes 17 de Noviembre de 2015

La corrupción en todo el fútbol


Javier Aragón/ De la Redacción de UNO
jaragon@uno.com.ar

Es evidente que no quieren desde la dirigencia del fútbol local, nacional e internacional terminar con todas las sospechas que encierran exclusivamente al deporte de mayor convocatoria en el planeta.
No vamos a hablar de los negocios de la violencia donde los delincuentes que forman parte de las barras bravas protegen a los referentes de los planteles y los directivos a cambio de todo tipo de favores y dinero, sino en el modo que se podría llegar a empezar a dar mayor transparencia en los partidos.
Mirando el último mundial de rugby, se pudo eliminar toda sospecha de trampa, violencia, golpe ilegal y hasta los exabruptos y descalificaciones orales de los protagonistas, sencillamente porque las cámaras registraban todos los movimientos y acciones.
Eran “una niñas”, los jugadores de rugby que sabían que el primero que sacaba los platos del pie salía del partido amonestado o bien era sancionado con expulsiones posteriores.
Lo que no se entiende, o mejor dicho, se sabe, es que en el fútbol muchos dirigentes viven del negocio que no quieren blanquear.
Solo digo lo que expresó la dirigencia, por ejemplo de Rosario Central que se vio estafada por el arbitraje de Diego Ceballos y le permitió a Boca ganar con trampas la Copa Argentina.
Los Canallas dejaron a las claras que hubo plata de por medio para que el referí los embromara con sus fallos.
Quién pagó el dinero, no se dijo, pero sí quedó en evidencia lo precario que es el sistema de garantías que tiene el fútbol.
El sentido común, que es el menos común de los sentidos en el fútbol, lleva a pensar que lo mejor es colocar cámaras en los estadios y de esa manera neutralizar todas las vivezas criollas que existen de parte de los jugadores, cuerpos técnicos, árbitros y dirigentes.
La Justicia de Estados Unidos descubrió lo que era una verdad por todos conocidas, la corrupción en la FIFA, por lo que se entiende con claridad que si el negocio es dejar librado a la “suerte” los resultados, se podrán sostener las apuestas que existen en esta Federación Internacional de un modo más directo.
Es mucho mejor para estos corruptos arreglar los partidos de fútbol, vender al mejor postor por bajo cuerda las sedes de los mundiales o certámenes continentales, entre otras oscuras cajas que solo son conocidas por lo peor de la dirigencia de este noble deporte.
Ni qué hablar de las empresas patrocinadoras que tienen sus intereses y conveniencias. En definitiva, como dijo Julio Grondona, todo pasa, desde los actos de corrupción que existen, hasta los cuestionamientos, sin olvidar que por ejemplo el hoy presidente de la AFA fue encontrado vendiendo entradas sin autorización en mundial de Brasil. Así nos va...
Continuidad o cambio, eso dicen en la AFA, pero el problema de ellos es que lo único que les interesa es la caja. Escuchando a Marcelo Tinelli o Luis Segura, ninguno da señales de querer hacer cambios profundos, serios. ¿Cómo piensan erradicar la violencia, las muertes, las barras bravas, los negocios de la publicidad, el dinero de la política y sus relaciones con los delincuentes de las tribunas? Es un gran misterio. Solo eslogan y frases acomodadas para estos tiempos de intereses superlativos. ¿Qué le esperará al fútbol con estos dos proyectos? Seguramente el resultado final será el mismo, con los mismos problemas agravados por la incompetencia existente.

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