La Provincia
Viernes 16 de Septiembre de 2016

La colocación de cámaras en los jardines reaviva el agitado debate

El tema genera polémica. Las voces a favor dicen que es un aporte a la prevención. Sus detractores descreen de su real efectividad

El caso del jardín maternal Pimpollitos en Paraná, donde presuntamente una docente ató a dos niñas de 2 años, reavivó el debate sobre si la colocación de cámaras de seguridad en estos ámbitos podría servir para prevenir y controlar este tipo de situaciones con el fin de resguardar la integridad física y psíquica de los chicos.

Se trata de una discusión recurrente que se instala cada vez que se dan situaciones de esta índole. En la capital provincial hace tres años se avanzó en un proyecto de ordenanza que establecía "la incorporación de equipos y/o herramientas tecnológicas, ampliando la ordenanza vigente en relación al tema jardines maternales, estableciendo la obligatoriedad de la instalación de cámaras web y en red, que permitan el monitoreo permanente de todas las dependencias que componen el inmueble donde se presten servicios de educación, atención y cuidado de niños entre los 45 días y 5 años de edad". La iniciativa de los entonces concejales Marcelo Haddad y Miguel Rettore aclaraba: "No se trata aquí de invadir la privacidad de las personas o de plasmar un asedio que incursione negativamente en la actividad de los menores, pues estos merecen todo el resguardo de su intimidad para garantizar un adecuado desarrollo psicológico y afectivo sin interferir en su aprendizaje. Se trata sí de garantizar que sean solo los padres y/o tutores quienes puedan acceder a las imágenes de su hijo, asegurándoles la confidencialidad absoluta de las mismas, en resguardo de la integridad física y síquica de los menores".

"Este proyecto fue presentado en el mes de octubre del 2013 y por decisión del bloque oficialista (FPV) fue archivado y no se le dio tratamiento. Sigue plenamente vigente la necesidad", señaló a UNO el exedil Miguel Rettore. A su vez, recordó: "Lo que nos impulsó a elaborar este proyecto es que en distintos puntos del país suceden situaciones de malos tratos, discriminaciones, violencia y hasta pedofilia en jardines maternales y demás establecimientos de guarda y educación de nuestros niños; lo que preocupa y causa inseguridad a los padres que deben dejar sus hijos en estos lugares".

Alejandra Levrand es la actual secretaria de Turismo de la Asociación de Personal Superior de la Municipalidad y tiene una extensa trayectoria de trabajo en jardines maternales en Paraná. En referencia a este tema, opinó: "Sostengo lo que dije en el momento en que se presentó el proyecto y es que ante un caso de maltrato, una cámara de seguridad no es la solución. Si se colocaran cámaras en un jardín deberían estar en todos los espacios que tiene el establecimiento, porque quien es maltratador se retira a un lugar donde no hay cámaras y va a seguir agrediendo o abusando del niño".

Asimismo, destacó que en los jardines maternales se trabaja con los padres a partir de una entrevista previa. "En este instancia se habla más que nada de la confianza que los papás depositan en la institución".

Por último, opinó que una cámara en casos como el que ocurrió en el jardín Pimpollitos sí podría llegar a ser útil para aclarar el hecho, el cual lamentó: "Es un día de mucha tristeza para todos los que formamos parte de la educación municipal. No es un episodio menor atar un niño. No avalamos esta conducta, pero queremos dejar en claro la labor que se viene haciendo durante tantos años en los jardines municipales, donde trabajé durante 25 años, y esto no debe opacar su historia. Desde la opinión pública se hizo una condena muy rápida de los hechos y el tema debe ser tratado".

"La Municipalidad debe seguir los pasos que corresponden hacia un trabajador que comete este hecho, pero hay que ser cuidadosos a la hora de juzgar", dijo a modo de conclusión.


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Presentación judicial


Ayer por la mañana el secretario del área legal y Técnica de la Municipalidad, Walter Rolandelli, presentó una denuncia contra la docente del jardín Pimpollitos, sospechada de atar a las dos niñas. "El Estado no puede constituirse como querellante, como ocurría antes. Como funcionario público me limité a presentar esta denuncia porque es mi deber y desde ahora la Fiscalía de Investigaciones es la que se ocupa de investigar", señaló a UNO.

Rolandelli comentó que le propuso al papá de una de las nenas constituirse en querellante y le respondió que iba a pensarlo. Asimismo, adelantó que la docente continúa trabajando y que desde la Secretaría a su cargo se pidió al intendente Sergio Varisco que emita una resolución para iniciar un sumario administrativo. "No sabemos si hubo otras casos más, eso va a ser materia de una información sumaria que vamos a hacer", dijo.

El funcionario indicó que se investiga además si hubo ocultamiento de información por parte de los referentes del jardín.


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Quienes usan el sistema lo aconsejan


En Paraná existe un jardín maternal privado que recibe niños desde los 45 días a los 5 años y cuenta con un sistema de cámaras para que los papás, a través de una plataforma y con una clave, puedan observar a sus hijos mientras permanecen en la institución. En su página web, el establecimiento promociona que es el único con estas características en la capital provincial. Mariela Zalazar es la propietaria y elogió esta opción. Al respecto, señaló a UNO: "Cuando pusimos las cámaras lo hicimos para compartir lo que enseñamos acá, lo que le brindamos a los chicos. El objetivo es que los papás puedan estar presentes de esta forma, desde su lugar de trabajo o su casa. Que a través de una computadora o desde el celular ellos puedan compartir y ver lo que sus hijos están viviendo. Esa fue la idea de base para arrancar con esto y solo tenemos buenas experiencias: los papás están felices y destacan esta herramienta".

Mariela se refirió a la preocupación que tienen muchos padres cuando deben elegir una institución donde dejar a sus hijos durante varias horas y sostuvo: "Soy mamá y cuando los chicos están en el jardín los padres nos preguntamos qué estará haciendo, que hará la Seño con él. Son dudas que se tienen y en el anhelo de querer elegir lo mejor para nuestros hijos a veces nos podemos equivocar".

Asimismo, resaltó que es una buena idea que más jardines pudieran incorporar el sistema, que si bien suele ser costoso en su instalación e incluso en su mantenimiento porque son varias conexiones al mismo y se debe pagar un mayor costo al servidor para garantizar un buen servicio, tiene resultados óptimos en todos los sentidos:

"La relación con los papás es muy buena. Esta es una forma y que creo que es la mejor para poder sentirnos acompañadas en lo que es el aprendizaje de todos, porque la educación de los niños no es algo aislado. Para poder lograr lo mejor para la criatura estamos incluidos los papás, la instituciones y los docentes".

Si bien aclaró que no le corresponde opinar sobre el caso en el jardín Pimpollitos, opinó que con este sistema de cámaras instalado y con la participación de los papás en lo que es el desarrollo del niño día a día "es bastante más difícil" poder cometer un error de ese tipo. "Desde el momento en que uno es docente tiene el compromiso de enseñar, educar y contener a los niños", planteó.

Por último, desestimó que sea una herramienta de control o de vigilancia: "No lo tomamos de esa forma y jamás tuvo otra finalidad que la de la participación de los padres en el crecimiento de los chicos, sin entorpecer la rutina de las salitas".

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