Salud
Viernes 02 de Diciembre de 2016

La Clínica España alcanzará los ocho meses sin abrir sus puertas

Desde setiembre las negociaciones con el grupo inversor interesado están trabadas. La solución definitiva se postergará hasta 2017

El 10 de abril fue la última vez que la Clínica España atendió a un paciente, desde entonces pasaron ocho meses. UNO supo que en 15 días, una reunión entre inversores y la Secretaría de Trabajo de la Provincia podría terminar de resolver el conflicto que llevaría a que las puertas del sanatorio abran recién en 2017. El mayor problema, al parecer, es el futuro de los empleados.

En la Clínica España hay 70 trabajadores, o al menos esa es la cantidad de aquellos que continuaron durante meses con una medida de fuerza. Tomaron el establecimiento para lograr que les paguen los salarios atrasados desde 2015 y garantizar el puesto laboral.

En un momento, al principio del conflicto, se había hablado de que un inversor iba a hacerse cargo de la situación, a poner al sanatorio de calle España 559 en funcionamiento y con todos los trabajadores adentro. Por alguna razón, esa propuesta no prosperó y se cayó al poco tiempo de conocerse.

Después de algunas idas y vueltas, un segundo grupo inversor llegó interesado y recorrió las instalaciones de la clínica; en principio la cosa estaba en marcha. Sin embargo, hubo plazos que con el paso del tiempo no se cumplieron y ya llevan por lo menos tres meses de negociación.

A mediados de setiembre la Secretaría de Trabajo concluyó el último paso para el ingreso de los nuevos inversores y así buscaban efectivizar la reapertura de la clínica. Entonces se dijo que esta posibilidad iba a concretarse en días, pero eso no pasó.

Hubo una audiencia que rubricó el traspaso del inmueble al Centro Clínico y esa parecía ser la clave para resolver el problema. De esa forma, el nuevo inversionista iba a poder disponer del inmueble de manera inmediata y reabrir las puertas.

Ahora, fuentes confirmaron a UNO que en realidad lo que frena la resolución del conflicto es el futuro de los empleados de la clínica, ya que estos nuevos empresarios estarían dispuestos a iniciar un nuevo período desde cero, es decir, con nuevos trabajadores.

El futuro, así planteado, se presenta incierto. Sin embargo hay versiones que dan cuenta de que esas 70 familias, de alguna manera terminarán trabajando en algún lugar, aunque no sea en el mismo sanatorio. Fue así que UNO supo que el 15 –a más tardar– habría una nueva reunión entre el grupo inversor y Trabajo para terminar de arreglar los tantos y definir el futuro de los trabajadores.

De todos modos y a juzgar por los tiempos, este año el nosocomio pasará las Fiestas con las puertas cerradas y Reyes también.

El 31 de mayo fue el cierre oficial del establecimiento y las crónicas periodísticas certifican que los empleados de la clínica tomaron el edificio el miércoles 11 de ese mes debido a la falta de respuestas por sueldos adeudados y aguinaldos retrasados.

En el camino tuvieron avances en los juicios que iniciaron y obtuvieron respuestas de parte de las autoridades provinciales. Además de la toma realizaron numerosas iniciativas. Con el paso de las semanas y al no vislumbrarse una solución, obtuvieron la solidaridad de vecinos y comercios que les brindaron una mano para que continuaran con la lucha.


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