La Provincia
Martes 09 de Junio de 2015

La Cámara Federal trata la apelación a la falta de mérito de Torrealday

En la causa por robo de bebés durante la dictadura, la defensa del médico, la Fiscalia y los querellantes expondrán sus argumentos ante el tribunal de apelaciones. Convocaron a los paranaenses a participar de la audiencia.

Las partes presentarán este miércoles sus argumentos ante la falta de mérito dictada por el juez federal Leandro Ríos a favor del médico del Instituto Privado de Pediatría de Paraná Miguel Torrealday, quien habría tenido participación en la sustracción de los hijos mellizos de los detenidos desaparecidos Raquel Negro y Tulio Valenzuela y la supresión de sus identidades.
En el marco de la investigación de robo de bebés durante la dictadura en la capital entrerriana, la Cámara Federal de Apelaciones convocó para las 9.30 a una audiencia pública de apelación. Desde la agrupación H.I.J.O.S. Regional Paraná invitaron a la ciudadanía a asistir a esta instancia judicial y volver a insistir con el reclamo para que el médico "haga memoria" sobre lo sucedido con el mellizo varón, que continúa desaparecido.
Torrealday es uno de los titulares del Instituto Privado de Pediatría (IPP). En su favorRíos, quien dictó la falta de mérito por considerar que no existen por el momento pruebas suficientes ni para procesarlo ni para sobreseerlo. La Fiscalía, al igual que las querellas, apelaron la resolución de Ríos. 
Los querellantes –Sabrina Gullino y Sebastián Álvarez, H.I.J.O.S. Regional Paraná, Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y Abuelas de Plaza de Mayo– buscaron sumar nuevas pruebas a la causa luego de dictada la falta de mérito, entre ellas la declaración testimonial de Sabrina Gullino Valenzuela Negro, la melliza mujer que restituyó su identidad en 2008.
El 27 de marzo de 1978 los mellizos fueron dados de alta del IPP y entregados a personas que no eran sus padres ni personas autorizadas para retirarlos. El varón continúa desaparecido.
Torrealday fue imputado por los fiscales federales Mario Silva y José Ignacio Candioti por haber tenido internados en su clínica a los bebés con nombres falsos, sin sus padres, por no haber informado de esta situación a la justicia y por haber permitido el egreso de ambos y su entrega a personas que no eran sus progenitores.
El médico se defendió argumentando que el IPP era de puertas abiertas, por lo que cada médico de Paraná y la región podía internar allí a sus pacientes sin que él y sus socios lo supieran. También aseguró no recordar el caso ni tener datos que permitan averiguar cuál es el paradero actual del mellizo.

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