Narcotráfico
Miércoles 13 de Julio de 2016

La avioneta que cayó en San Salvador llevaba droga y el piloto aún no aparece

Encontraron restos de marihuana en la aeronave que tuvo un aterrizaje forzoso en una zona rural.

En dos oportunidades el perro detector de narcóticos de la Policía marcó la presencia de estupefacientes en la avioneta que fue hallada abandonada en un campo de San Salvador, luego de un aparente aterrizaje forzoso. La primera vez, había sido el lunes a la tarde, cuando los uniformados arribaron al lugar luego de atravesar varios kilómetros de barro; y la segunda fue ayer, cuando el animal señaló, además, la cabina de la aeronave. Pero además, para corroborar que se trataba de un viaje narco, observaron restos de marihuana en el interior, así como envoltorios que habitualmente se utilizan para armar los paquetes con droga.

Según informó a UNO el jefe de la Departamental de Policía, Pablo Rojas, la avioneta regresaba hacia Paraguay, luego de haber viajado hacia el destino donde dejó el cargamento.

Además, se supo que había bidones de combustible que habrían utilizado para la carga en vuelo, lo que está prohibido por su peligrosidad. Esto indicaría, a su vez, que habrían sido dos las personas que iban en el vuelo y que escaparon del lugar, ya que para dicha práctica no puede el piloto comandar la avioneta y al mismo tiempo cargar el tanque.

Al respecto, nada se sabe aún de la persona o personas que aterrizaron en el campo, propiedad del productor Jorge Phol. Ayer por la tarde finalizaron los rastrillajes en los establecimientos rurales vecinos, pero se estima que habrían llegado a la ruta que los llevaba a la autovía provincial 38, que está a solo 30 kilómetros de la autovía nacional 14. Además, para esto contaron a su favor con cinco horas desde que la Policía se enteró de la caída de la aeronave hasta que llegó al lugar, así como la gentileza de los vecinos de la zona que acostumbran llevar a gente que hace dedo en la ruta.

La causa quedó en manos del Juzgado Federal de Concepción del Uruguay, a cargo de Pablo Seró, que instruye las directivas pertinentes al personal de la División Toxicología de San Salvador.

Según informó Canal 10, la avioneta es un Cessna monomotor, modelo 182. Es una de las unidades más modernas del fabricante y según especialistas, una usada podría valer alrededor de 200.000 dólares. Expertos afirman que es relativamente sencillo planear cuando es necesario un aterrizaje de emergencia.

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