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Viernes 17 de Junio de 2016

Juzgan a integrante de banda de boqueteros que perpetró ola de robos

Mario Portillo fue acusado por cinco robos a comercios, mutuales y una casa. La Fiscalía pidió seis años y cuatro meses de prisión. La defensa cuestionó el accionar policial.

En los últimos meses del año pasado, la Policía de Paraná se veía apremiada por la cantidad de robos a empresas, hechos que tenían características comunes, principalmente la de ingresar a los locales por boquetes en los techos y reventar cajas fuerte con herramientas especiales. En diciembre atraparon a cuatro personas luego del robo a un vivero, y si bien en principio les endilgaron haber cometido todos los hechos, finalmente fueron dos los que les atribuyeron en la Justicia. Uno de los acusados decidió ir a un juicio, antes de pactar una pena con la Fiscalía y hacerse cargo de todo. Se trata del santafesino Mario Andrés Portillo, para quien pidieron seis años y cuatro meses de prisión, en tanto que la defensa reclamó la absolución al cuestionar graves irregularidades en los procedimientos de la Policía.
Vicoer, Riomat, Cemic, Mac Consulter, Castellaro, la Obra Social del Personal de la Universidad Nacional de Entre Ríos (Osuner), Red Mutual Urquiza, el corralón Erbetta, vivero Los Lirios, fueron solo algunos de los lugares blanco de los robos. Entraban, rompían, agujereaban, taladraban, sacaban y se iban. Acaudalaron una importante suma de dinero y otros elementos de valor.
Portillo había sido acusado por robos agravados cometidos junto a Diego Gastón Torres, los hermanos Sotelo y a un hombre de apellido Taborda, quienes acordaron un juicio abreviado. A todos los habían capturado el 18 de diciembre, luego del robo al vivero y una casa, cuando se movilizaban en un auto VW Bora. Llevaban elementos que habían sustraído de esos lugares, los que se sumaron como pruebas al dinero, herramientas, celulares y prendas de vestir que incautó la Policía la noche anterior cuando allanó viviendas en la Villa 351, Villa Mabel y San Agustín.
En el juicio que finalizó ayer, a Portillo le imputaron el robo al vivero Los Lirios de calle Miguel David y Artigas, a una vivienda de calle Sattler, a la Red Mutual Urquiza, de calle España en pleno centro de Paraná, al corralón Erbetta de San Agustín en calle Casiano Calderón, y a Vicoer, en calle Sebastián Vásquez y Libertad.
Los fiscales Ignacio Aramberry y Paola Farinó plantearon que en la investigación se pudo determinar un modo de operar similar en todos los hechos, cometidos por Portillo en conjunto con los cómplices integrantes de la banda: el escalamiento, los boquetes en los techos, la perforación de cajas fuerte, el bloqueo al sistema de alarmas, la logística de vigilancia, la rotura de puertas y candados.
Los delitos imputados por cada hecho fueron: 1) Robo agravado por escalamiento, 2) Robo agravado por escalamiento, en poblado y en banda, 3) Robo simple en grado de tentativa, 4) Robo simple y 5) Robo agravado por escalamiento y fractura de puerta. Por esto, los fiscales pidieron la pena de seis años y cuatro meses de prisión para Portillo.
Los defensores oficiales Jorge Sueldo y Jorge Balbuena fueron durísimos en las críticas al accionar policial, en el cual observaron graves irregularidades por las que plantearon la nulidad de la causa, y por lo tanto la absolución de Portillo.
Refirieron la situación que planteó un policía del 911, quien declaró que luego de la ola de robos similares que ocurrían en Paraná, estaban apremiados por la superioridad para obtener resultados. En ese contexto, se llevaron a cabo medidas de pruebas cuestionadas por los defensores. Por ejemplo, relataron que en las tareas desarrolladas en el robo a la empresa constructora Cemic, el acta refirió que "no se levantaron huellas de rastros papilares". Luego, pese a esto, un perito de la Policía que analizó los rastros de los distintos hechos para relacionarlos, sostuvo que en la caja fuerte de Cemic había una huella que pertenecía a Portillo. Finalmente, el análisis de los peritos de la Justicia determinaron que esa huella no existía. Por esto, los defensores sostuvieron que "como mínimo" se debía cuestionar la idoneidad de ese perito, aunque deslizaron otras sospechas: "No debemos acostumbrarnos a esta aventura corporativa de la Policía", manifestó Balbuena.
Asimismo, recordaron que el médico de la Policía que revisó a Portillo tras la detención informó que no presentaba ninguna lesión, pero luego en Tribunales el médico forense constató que tenía varias heridas en su cuerpo.
Cuestionaron que en la intervención del 911 en el hecho de Vicoer, "estuvieron 40 minutos en el techo, bajo la lluvia, sin llamar al fiscal", plantearon, y agregaron que "no fue una casualidad el accionar de dos policías que parecían Tonto y Retonto borrando pruebas y acomodando elementos". En este sentido, refirieron que había una herramienta que estaba sobre el techo del local, presuntamente para hacer el boquete o romper la caja fuerte, y que fue movida de lugar y apareció en el interior de la empresa, donde le sacaron la foto.
Otro cuestionamiento que hicieron los defensores fue sobre los testigos de los procedimientos, donde por ejemplo algunos firmaron sin haber presenciado los mismos, y en otro caso el fotógrafo policial firmó como testigo de su misma pericia.
El juez del Tribunal de Juicios y Apelaciones, Pablo Andrés Vírgala, pasó a deliberar y la próxima semana dará a conocer la sentencia.

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