A Fondo
Jueves 09 de Abril de 2015

Juguemos en el trono mientras el rey no está

Televisión: Este domingo comienza la nueva temporada de Game of Thrones. La aclamada serie basada en la novela de George R. R. Martin regresa en su quinta temporada. Aquí, un repaso por lo que pasó

Ferny Kosiak / Especial para Escenario

 

Desde hace unos años se popularizó la expresión “spoiler alert”, algo así como “ojo que voy a decir algo que te va a arruinar qué pasa en tal serie o película”. Esta nota (se los prometo) no cuenta nada de lo que está por venir en Game of Thrones pero sí repasa algo de lo que ya vimos en esta serie de HBO. Están avisados.


El 12 se estrena la quinta temporada de Game of Thrones, serie televisiva basada en el best seller de George R.R. Martin. Pocas personas quedan afuera de este fenómeno: porque sigan la historia a través de los libros o de la pantalla o porque reciben, de soslayo, comentarios y repercusiones: desde memes hasta saber cuál es el personaje favorito de Cristina F. de Kirchner.


George R. R. Martin publica desde hace casi cuarenta años pero sin lugar a dudas la fama internacional le llegó con la serie de novelas Canción de Hielo y Fuego, que se conoce más por el nombre de Game of Thrones (Juego de Tronos), título del primer volumen que la cadena televisiva de HBO llevó a la televisión. Como toda trasposición de la literatura al celuloide la trama ideada por el autor sufrió y seguirá sufriendo cambios: personajes que se dejan de lado o acciones que conviene adelantar. Eso sí: nunca se ignora una muerte. El chiste que se viralizó en las redes sociales fue sobre la cantidad de muertos que hay a lo largo de los capítulos. La historia no respeta la jerarquía de personajes principales o secundarios: todos están con un pie en la tumba en todo momento. Así Joffrey decapitó al bueno de Ned Stark al cual le siguieron su hijo primogénito y su esposa en la Boda Roja; tres libros después nadie lamentó el envenenamiento de Joffrey. Los personajes tienen la posibilidad de sorprender en cada nueva página, en cada nuevo minuto, y tienen que hacerlo rápido porque nadie tiene la seguridad de la continuidad en esta historia. No hay límites morales porque todo sucede en un lugar y en un tiempo que nos es desconocido: entonces no hay barreras para la verosimilitud. Existe el incesto, princesas que se venden a los salvajes de la llanura, homosexuales asesinados por sombras, dragones que nacen del fuego, enanos parricidas, muertos que dejan pisadas profundas en la nieve. Todo vale. Cada palabra encierra un mundo en el que el personaje de turno es rey: ese es el rasgo distintivo de esta historia, cada personaje es lo que muestra, y además más y además otra cosa, parafraseando a la Pizarnik. Cuando la khalessi repite hasta volver leit motiv la frase: “Si miro hacia atrás, estoy perdida” se convierte en un manual de autoayuda, trasciende su categoría de reina libertadora, es tan solo una mujer con un pasado olvidable. La fuerza que posee cada personaje está relacionado con que el libro (y la serie televisiva respeta bastante esta estructura) es una “novela río”, término traducido del francés roman-fleuve, acuñado por Romain Rolland en 1908 y que podría explicarse como una serie literaria compuesta de varios volúmenes a través de los cuales los personajes y sus acciones se van sumando bajo una gran historia: son los arroyos que van alimentando el gran río narrativo. Así Martin encara cada capítulo desde la perspectiva de un personaje (destacándolo y generando acercamientos o lejanías) y si quisiéramos podríamos recorrer los volúmenes leyendo los apartados que llevan el nombre del personaje que más nos gusta, pero los demás arroyos, las demás historias, van tejiendo un entramado que atrapa al lector desde esa perspectiva única y hasta podemos sentir lástima por la traicionera Cersei Lannister. Eso sí, los que quedan afuera de la historia no pueden dar su versión (obviamente) y ahí es cuando el lector sólo se queda con la sospecha desdibujada.


Uno de los mayores logros a los que puede aspirar una obra literaria es la de imponer su lenguaje. Martin presenta nuevos signos: palabras nuevas cargadas de conceptos nuevos. Así aparecen los lobos huargos, los dwargs, los dothrakhis, los otros (pero resignifica el término) o la khalessi. Por algún aspecto de la historia o por la creación de un nuevo sistema de signos lingüísticos es que muchos han relacionado la obra de Martin con la de Tolkien. Si bien ambas son obras que podrían clasificarse bajo el género “maravilloso” las diferencias son abismales. De todos modos Tolkien se inspiró en la leyenda del Nibelungo, y esta leyenda se pierde en los patrones clásicos de los mitos elementales y así ad infinitum hasta que nadie puede saber cuál es la base de la literatura universal.


Son cinco los libros que Martin ya publicó y todos esperan la aparición del próximo mientras rezan por su buena salud. (HBO fue un poco más lejos y por las dudas hizo que el autor esbozara el porvenir de la historia por si algo le llega a pasar) De todos modos los que cargamos sobre nuestros pechos o apoyamos en una mesa los gruesos volúmenes de más de mil páginas queremos terminar de leer esta historia, queremos que Martin nos cuente qué va a pasar con los Siete Reinos o más allá del Mar Angosto. La literatura, en este caso, se volvió incomodidad por las dimensiones exageradas de cada volumen y, de todos modos, la lectura por parte de los millones de compradores lo sigue situando en la categoría de best seller.


El primer volumen de la serie de libros plantea un policial: ¿Qué secreto esconde la realeza que hay que matar al consejero, la Mano, del rey y al rey mismo? Quienes lo descubrieron se lo llevaron a las tumbas. Después los personajes abandonan este policial, que va a seguir tácito en el resto de la serie, y aparecen nuevos personajes que van abarcando nuevas geografías, cada vez más distantes, donde nuevos monstruos (reales y metafóricos) acechan constantemente. Comienza el juego de tronos en el que los diferentes aspirantes a la corona avanzan las piezas en un tablero sangriento: la Boda Roja termina con los adultos de la casa Stark, Margaery Tyrel queda viuda, a Theon Greyjoy lo despellejan vivo, Tyrion Lannister asesina a su padre para huir de las acusaciones de su hermana mientras la khaleesi arrasa ciudades liberando esclavos del otro lado de un océano no tan difícil de cruzar. Comienza una nueva temporada, continúan las historias de las diferentes nobles casas y de simples plebeyos que aportan su caudal a este río, a este gran juego, a esta novela, donde nadie sabe quién se va a quedar con el trono hecho de espadas derretidas.  

 

 

Comentarios