Homicidio
Miércoles 21 de Diciembre de 2016

Irán 12 años a prisión por matar a un joven en una emboscada por venganza

Tres de los cinco condenados por el crimen de Cristian Martínez en Bajada Grande quedaron con prisión preventiva. Hubo gestos de dolor e impotencia de los familiares

En la víspera de la Navidad de 2012, Cristian Jesús Martínez, de 22 años, fue asesinado y su familia quedó destrozada. Ahora, cinco días antes de esta misma celebración, tres de los cinco condenados por ese crimen no pasarán la fecha con sus parientes, porque fueron enviados a la cárcel, donde deberán cumplir 12 años de prisión. El Tribunal consideró que los juzgados por el asesinato ocurrido durante una feroz emboscada a balazos en Bajada Grande, son los responsables.

El hecho se produjo en medio de una disputa entre dos grupos, identificados como los Barrios y Los Márquez, que ya había dejado varias víctimas, y posteriormente también hubo más. Unas horas antes de aquella madrugada del 24 de diciembre, Jonathan Barrios había sido baleado por un joven Márquez, que pasó en una moto y le disparó. Luego, un numeroso grupo buscó cobrarse venganza por el hecho que había dejado a aquel hombre internado. La banda llegó fuertemente armada a Cortada X y avenida Larramendi, y una lluvia de balas impactó en el frente de una vivienda de los Márquez. Allí estaba Martínez, un primo de los que buscaban matar, quien recibió el balazo en el pecho.

Los vocales Miguel Giorgio, Gustavo Maldonado y Pablo Zoff, consideraron que el principal testigo, Marcelo Márquez, dijo la verdad al señalar a los acusados, aunque había nombrado a otros más. Se trata de Carlos Barrios, de 29 años; Emanuel Barrios, de 23; Damián Edgar Barrios, de 21; Joaquín Lisandro Aranda, de 23, y José Warlet, de 24.

En el adelanto del veredicto, Giorgio explicó los fundamentos de la sentencia, y mencionó las diversas pruebas y testimonios que corroboran el testimonio de Márquez. Este joven había relatado en su declaración que tras salir de la casa de su madre, comenzaron los disparos dirigidos a la vivienda de su padre, en la misma cuadra, se guareció detrás de una camioneta y observó a unas 16 personas atacando con distintas armas de fuego. Entre estos, identificó a los cinco juzgados.

Asimismo, el juez refutó las hipótesis de las dos abogadas defensoras, Antonella Manfredi y Candela Bessa, quienes habían planteado las dudas sobre el testigo, de quien quedó más que claro en su declaración que tiene una enemistad con los acusados. Principalmente, las abogadas habían planteado que no se pudo probar que entre los atacantes estaban los imputados, y dieron crédito a las declaraciones de tres de ellos, quienes afirmaron que estaban en otros lugares al momento del asesinato.

La pena de 12 años de prisión fue impuesta a cuatro de los acusados, ya que uno de ellos, Damián Barrios, era menor de edad al momento del hecho. Por esto, la sentencia (si es que queda firme) será remitida al Juzgado de Menores, donde se determinará la sanción que deberá cumplir. Por otro lado, los magistrados entendieron que, pese a que los acusados están en libertad desde hace casi cuatro años, con la condena se incrementa el peligro de fuga, y también peligra la paz social en un barrio cansado de tanta violencia. Por esto determinaron que sean detenidos, y queden con prisión preventiva hasta que el fallo quede firme y, en tal caso, comenzarán a cumplir formalmente la pena. Establecieron en la sentencia que Carlos Barrios permanezca con arresto domiciliario debido a las dificultades que presenta su salud, y que Warlet, Aranda y Emanuel Barrios sean enviados a la UP N° 1.
Luego de finalizada la audiencia, hubo notorias expresiones de dolor por parte de familiares de los condenados, e incluso de ellos mismos, por la dura sanción penal recibida. Incluso, Carlos Barrios, seguía asegurándole a su defensora que era inocente, que no estaba en el lugar del hecho.



***
Una bala, 16 tiradores


Luego de escuchar la sentencia, la defensora Candela Bessa consideró "excesivo" el monto de 12 años de cárcel impuesto a los condenados, así como la decisión de imponerles la medida cautelar de encierro a tres de ellos: "Mis defendidos tienen arraigo, tienen imposibilidad de fuga porque son personas muy humildes, trabajadores y tienen muchos niños a cargo, lo cual me parece que una semana antes de las Fiestas es totalmente desproporcionada la prisión preventiva". A su vez, insistió en que "nadie pudo determinar quién disparó, yo me pregunto, si una bala mata a alguien ¿cómo hacen 16 personas para apretar el gatillo?".


Comentarios