Policiales
Domingo 06 de Noviembre de 2016

Investigación por el ataque al trabajador de UNO vira a Paraná

Creen que los sicarios que balearon a Néstor Vázquez en Santa Fe debían matar a un barra de Patronato, imputado en una causa. También apuntan a Paraná en la búsqueda del autor. Hay varias hipótesis, pero ningún sospechoso

La investigación de la Justicia santafesina no ha logrado aún identificar a nadie por el ataque a balazos que sufrió el trabajador de UNO Néstor Vázquez en la medianoche del viernes 28 de octubre. Durante la semana pasada se afianzó la hipótesis de que el objetivo de los sicarios que actuaron en pleno centro santafesino era un hombre de la Uocra que estaba parando en una casa de esta entidad gremial ubicada a metros de donde vive la víctima, en calle San Jerónimo. Se trata de C.G. (por estrictas cuestiones legales se lo menciona solo con iniciales), un hombre muy conocido en el ambiente policial de Paraná, integra la Barra Fuerte de Patronato, supo estar nombrado en varias causas y recientemente fue imputado por una balacera contra la Policía en la previa de un partido.
Junto a él acusaron por ese hecho al hijo del líder de la barra de este club, cuyo tío, a su vez, tiene un peso importante en el sindicato de la construcción paranaense. Asimismo, los investigadores orientan la búsqueda del autor de los disparos, o de quien dio la orden, hacia la capital entrerriana.
El dato llegó, de manera anónima, a una dependencia pública de Paraná, acerca de los presuntos vínculos de personas de esta ciudad con quienes ordenaron y perpetraron la agresión que puso en grave peligro la vida de Vázquez. Esta línea fue profundizada a fines de esta semana y no se descartan novedades al respecto en los próximos días.

Cabos sueltos de una trama compleja
En principio se habló de una interna de la Uocra Santa Fe, donde próximamente habrá elecciones. En febrero, en el mismo lugar donde balearon a Vázquez, habían prendido fuego un auto del sindicato. Pero ningún sondeo halló datos para saber si este conflicto motivó el ataque. C.G. se presentó a declarar ante los fiscales: aseguró que no tiene problemas con nadie y desconoce de alguien que lo quiera matar. Contó que esa noche estaba en Paraná y mostró los tickets del caro peaje del túnel subfluvial. Dicen que se alojó en el barrio Municipal, donde anida la barra de Patronato, que ese día jugó con Banfield de local.
Los investigadores analizan otro hecho ocurrido en Paraná, y no descartan que tenga relación con los sicarios que actuaron en la Recoleta de Santa Fe. A mediados de setiembre se produjo la toma de la sede de la Uocra Paraná por parte de un grupo de personas que manifestaban su disconformidad con la actual conducción. Se vivieron momentos de tensión y debió intervenir la Policía para apaciguar los ánimos, hasta que los manifestantes abandonaron el lugar. Al parecer, entre los díscolos se pudo identificar a varios santafesinos, que estarían relacionados a la barra del club Colón. Y algunos señalaron a C. G. como quien los llevó. De ahí a pensar una represalia contra este hombre, hay un largo trecho sin pruebas que lo demuestren. Pero es un dato que tratan de profundizar: si la orden de matar al santafesino partió de Paraná.
C. G. , de 43 años, es, desde hace mucho tiempo, compadre de Gustavo Barrientos, el líder de la Barra Fuerte que hoy está purgando una pena por un doble homicidio en el penal de Gualeguay. También ha sido identificado como C. A., por su apellido materno. Fue nombrado, aunque no imputado, en el asalto a Megatone en 2005 por el cual Petaco recibió su primera condena.
Ahora está cerca de recibir una pena por una balacera contra la Policía. Fue el 25 de noviembre de 2015, cuando la Barra Fuerte organizó una caravana por la ciudad en la previa de la semifinal de ascenso de Patronato contra Instituto de Córdoba. Cuando la caravana llegaba al barrio Tiro Federal, en Churruarín y Gorriti, chocó con la Policía que había interrumpido el tránsito para el operativo de seguridad. Desde una moto que dirigía la caravana dispararon contra los uniformados. Pudieron identificarlo como quien iba de acompañante, y al hijo del jefe de la barra (menor de edad) como quien conducía. Las pericias determinaron además que la pistola 9 milímetros utilizada en ese hecho fue la misma que se usó en el intento de homicidio de un hombre en el barrio Consejo, por el que además resultó herido el futbolista Diego Buschiazzo cuando compraba leña en un negocio. También apareció en otras balaceras en distintos barrios de Paraná.
El santafesino acordaría próximamente en un juicio abreviado una pena condicional y la prohibición de ingresar al estadio Grella durante unos años, tal como lo establece la Ley de Seguridad de Espectáculos Deportivos.
Para completar la trama, por demás compleja, se sabe que el hermano de Barrientos, conocido como El Nene, es delegado de la Uocra Paraná.
Hace muchos años que trabaja en la construcción, de 8 a 17, para una empresa local. Se identifica con la conducción del gremio y aduce defender los derechos de los trabajadores. Está imputado en una causa que aún sigue su trámite en la Fiscalía, en la que se investiga el delito de Asociación ilícita. Hay una treintena de personas involucradas, la mayoría integrantes de la Barra Fuerte. En las escuchas telefónicas que sustentan la acusación, también aparece.
En el medio de esta historia, de la que se puede ver apenas una mínima parte de la superficie de los conflictos que rodean distintos negocios, quedó un trabajador que tuvo la mala suerte de tener parecido físico con C.G., además de un vehículo igual y vivir al lado.
Las últimas medidas adoptadas por el fiscal de Homicidios de Santa Fe, Jorge Nessier, fueron declaraciones testimoniales de las que no se dieron mayores precisiones, y el análisis de cámaras de vigilancia de la Recoleta donde ocurrió el ataque. Llamativamente, hay un punto ciego de cámaras de la Municipalidad, la Provincia y la Policía de Santa Fe en las esquinas de la escena del crimen.

Comentarios