Policiales
Miércoles 30 de Marzo de 2016

Intrincado juicio a cuatro jóvenes por un crimen en disputa barrial

Los imputados se echan culpas y afirman ser inocentes del asesinato de Natanael Villalba, ocurrido en Rondeau y Randisi de Paraná  

José Amado/De la Redacción de UNO
jamado@uno.com.ar


El bloqueo de un puente que cruza un arroyo en la zona de Rondeau, entre Randisi y Gorostiaga, fue uno de los episodios que calentó más aún la disputa entre familias de ese barrio. En las semanas previas al 16 de noviembre de 2014 hubo numerosas balaceras y aquella madrugada los enfrentamientos culminaron con el asesinato de Jesús Natanael Villalba, de 21 años. Al parecer, ese puente era una vía de escape por parte de quienes cometían delitos en la zona, y su interrupción agudizó las peleas entre unos y otros. Ayer comenzó el juicio por ese crimen, y hay cuatro jóvenes acusados de ir en la camioneta desde la que partieron los disparos contra la víctima y sus amigos: José Gabriel Pereyra, de 23 años; su hermano Iván Emanuel, de 21; Axel Nicolás Mora, de 20, y Lucas Jorge Luis Bacusa, alias Gordo, de 21. Todos afirman ser inocentes y se acusan mutuamente, aunque hubo dos testigos que los señalaron como los atacantes.
Los fiscales Juan Malvasio y Santiago Brugo plantearon en los alegatos de apertura que probarán con testigos y pruebas científicas que los cuatro acusados participaron de la emboscada, y contextualizaron el hecho en los feroces enfrentamientos que precedieron el asesinato. Consideran que fue un homicidio agravado por premeditación, por lo cual pedirán la pena máxima de prisión perpetua.

Los defensores de Bacusa, Víctor Rodríguez Montiel y Julio Pedemonte, afirmaron que el joven no tiene nada que ver con el hecho y que la única prueba que hay en su contra es la declaración interesada de Mora.

Boris Cohen y Pablo Minetti, defensores de Mora, plantearon que pedirán la absolución porque el muchacho, la noche del hecho, estaba en su casa comiendo pizzas y mirando televisión con su familia.

Por su parte, los defensores de los Pereyra, Milton Urrutia y Juan Pablo Temón, afirmaron que los hermanos estuvieron toda la noche y la madrugada en el cumpleaños de 15 de una prima, y que la Fiscalía no pudo probar la participación de ambos en el homicidio ni su participación en la banda ni el plan para matar. “Son personas de bien, inocentes y sin antecedentes”, aseguraron, y agregaron que “no se ha querido avanzar en otras hipótesis de trabajo porque a la vista estaba quiénes eran los responsables de este crimen”

En la fiesta o en el homicidio

En el inicio del debate, el único que decidió declarar, aunque sin responder preguntas, fue Bacusa: “El 16 de noviembre ingresé a las 12 de la noche al cumpleaños de Magalí, en el Club Don Bosco, con mi hermano Maximiliano que pasaba música, a las 5 juntamos las cosas y nos fuimos para mi casa, acompañados de Gabriel Kaufman”.

Luego hubo tres careos de Bacusa con los otros imputados, en los que el joven decidió abstenerse de declarar. En los primeros, los hermanos Pereyra dijeron que él estaba invitado al cumpleaños de su prima, aunque solo Iván lo vio al inicio de la fiesta. “No entiendo cómo nos acusan de algo que no hicimos”, lamentó el joven. Luego fue Mora quien se sentó enfrente de Bacusa y recordó que cuando estuvieron detenidos en la comisaría quinta, le confesó que había matado a Villalba: “Es más, estaba seguro que lo había matado él con la 9 milímetros, hasta que llegó el análisis forense que dio que lo habían matado con un 22, que era del hermano Maximiliano”.


“Me querían matar a mí”
“Eran como las 2 de la madrugada, iba para calle Don Bosco y en Randisi vi que bajaba una camioneta, lo estaba saludando a Natanael y tiraron. Yo empecé a correr, no me iba a dejar matar”, dijo Marcelo Torrilla, testigo y víctima del hecho, cuando comenzó a declarar ayer en el juicio.

Según Torrilla, en la camioneta Chevrolet S 10 bordó iban Lucas Bacusa manejando, Iván Pereyra tiraba y atrás iban José Pereyra y Nicolás Mora. “Me querían matar a mí, ya estaba todo planeado eso. Nicolás Mora me dijo ‘mirá cómo te caché’ y disparó”, aseguró.

El testigo relató que los conflictos comenzaron “cuando jugábamos al fútbol y por los problemas de barrio estaba todo mal. Siempre se mostraban con fierros, nos gritaban y tiraban para el barrio, Nicolás Mora pasaba después de jugar a la pelota y tiraba tiros. Los vecinos hacían la denuncia y yo ni a la esquina salía a ver a mi hija, que me disparaban”. Torrilla siempre esquivó las preguntas sobre qué clase de problemas tenían los sectores enfrentados, pero en un momento deslizó que “fue por la ruptura del puente, ahí empezaron”, y afirmó que “se querían adueñar del barrio”.

Tomás Rueda es otro de los que estaba en la cuadra cuando vio a la camioneta doblar en la esquina de Rondeau y Randisi, escuchó los disparos. El joven contó que fue amenazado por Mora por las redes sociales: “Me amenazó que iba a matar a mi familia, porque declaré contra ellos”, aseguró, aunque nunca hizo la denuncia. Sobre el conflicto que había por entonces en el barrio, solo dijo que “se tiroteaban entre familias de uno y otro lado del puente”.

Por último declaró como testigo Mario Javier Herrera, un joven de 28 años que está preso por un robo calificado, y que la noche del 16 de noviembre de 2014 estaba tomando vino con Rueda y Leo Cerrudo. Contó que vio pasar la camioneta luego de los disparos, en la que iban Bacusa, Mora y los Pereyra. “Había enfrentamientos en el barrio, dos por tres se tiroteaban”, dijo.

La jornada de ayer estuvo signada por rispideces, objeciones e interrupciones permanentes entre los fiscales y los defensores ante la declaración de cada testigo. El juicio continúa hoy con más testigos y se prevé realizar mañana a la noche la reconstrucción del homicidio en el lugar del hecho. Debido a las tensiones que existen entre los acusados, el debate se desarrolla con una importante presencia policial.


 

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