Hoy por Hoy
Viernes 14 de Octubre de 2016

Insufribles viales, parte II

En la edición del 7 de agosto de Diario UNO se publicó una columna que enumeraba ocho tipos de insufribles viales, conductores que forman parte de una fauna urbana paranaense caracterizados por el poco apego a las normas tránsito y a las buenas conductas sociales. En esa oportunidad, se había aclarado que el elenco incluía no solo conductores de automóviles sino también choferes del transporte urbano de pasajeros, motociclistas, camioneros y ciclistas, sin distingo de identidad sexual, edad o condición social. En la presente columna se agregan más categorías a la lista precedente, con un poco de humor y un toque de autocompasiva piedad.

AMANTES DE LA OCHAVA: esta especie es la que, so pena de cosechar airadas puteadas, estaciona su vehículo en la curva de la esquina. Hace caso omiso al cordón pintado de flagrante amarillo y "no le entran las balas" cuando autos, motos y colectivos pasan rozando el espejo al doblar.

ENAMORADOS DE LA ACERA: estacionan sobre ella, taponando la circulación peatonal. Son ubicuos. Están por toda la ciudad.

CULTOR DE FINITOS: es el que guía su vehículo casi rozando a otro en una maniobra. El que hace "finitos" por error de cálculo no entra en esta categoría. El cultor es quien los lleva a cabo con precisión de relojero, los estudia, los practica y es consciente de que su maniobra ocasionará el temor de su congénere vial, lo que le causa mucha satisfacción.

INFRACTOR CONSCIENTE: sabe que está cometiendo una transgresión a la ley y siente culpa. Pide perdón avergonzado y se marcha con la cola entre las piernas.

INFRACTOR CONSCIENTE AGRESIVO: sabe de su infracción y reacciona ante cualquier recriminación. Es un tipo de conductor altamente peligroso, sobre todo si tiene algo contundente dentro del vehículo. Conviene no provocarlos porque son energúmenos con potencialidad delictiva.

ABRIDORES DE PUERTAS: abren las puertas de los vehículos sin atender al tránsito ni chequear la proximidad de otros vehículos. Es una subespecie convencida de que está sola en el planeta. Más que descuidados, son egoístas.

VANIDOSOS HI FI: esta es una variedad inocua pero molesta. Van por las calles haciendo escuchar al mundo sus preferencias musicales a muy alto volumen. Algunos ya perdieron el sentido del oído, por lo que no advierten que, fuera del auto, se siente más la vibración de las autopartes que la "música" en sí. La mayoría tiene un pésimo paladar musical y lo expone sin tapujos.

Cuánto mejor sería nuestro fluir ciudadano si la conducta individual de estos sujetos fuese más cí­vica y responsable. Otro sería el resultado colectivo.

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