Consumo
Miércoles 15 de Febrero de 2017

Impulsan una Mesa del Pan para definir los aumentos en el sector

Tras anunciar que en Buenos Aires el precio de la panificación trepará a 50 pesos el kilogramo, a nivel local descartan subas en lo inmediato

En Buenos Aires anunciaron que el pan va a aumentar un 15% debido a que el sector enfrenta una suba del 40% en los costos de producción, una caída del 20% en las ventas y un avance de la competencia clandestina. Con este incremento, el precio rondará los 50 pesos el kilogramo.

En la provincia, sin embargo, referentes del sector aclararon que no habrá subas, al menos por ahora. Para definir estas cuestiones, el lunes se reunieron en Rosario referentes del rubro de todo el país. "Hubo gente de Chaco, Salta, Santa Fe, Buenos Aires y de todas las provincias", señaló a UNO Gabriel Tosso, secretario de la Federación Industrial de Panaderos y Afines de Entre Ríos, quien estuvo presente.

A su vez, indicó: "La primera medida que surgió en esta reunión es que se va a constituir la Mesa del Pan, donde se va a invitar a participar a todos los sectores, tanto del Gobierno, como de la parte gremial, los proveedores y los industriales de la harina. La idea es comenzar a charlar y ver si le podemos encontrar la vuelta a esto para salvar a esta industria panadera y a todos los que vivimos de ella".

En este marco, Tosso aseguró que no habrá aumentos hasta que puedan juntarse a charlar entre todos los que de alguna manera u otra participan en el circuito de la producción: "Lo que se resolvió fue poner en marcha esta Mesa del Pan, aunque no hay fecha aún y no sabemos quiénes se van a sentar a dialogar".

Por otra parte, sostuvo que desde hace tiempo los panaderos vienen soportando una pérdida de rentabilidad para sostener las ventas. Saben que si aumentan notoriamente el valor de sus productos la gente no compra o compra menos, no por capricho, sino porque no les alcanza el dinero.

Por eso, mientras escalaron los costos de servicios que son esenciales para trabajar en la producción de panificados, como el gas y la luz; hubo incrementos en las cargas sociales, se elevaron los importes de los insumos, y la inflación superó el 40%, ellos se conformaron con subir el pan solo alrededor de un 20% en 2016, y hace meses que no tocan su precio.

En el caso de quienes pagan un alquiler para tener su local de ventas, los márgenes se achican más. Y en este ámbito luchan contra un sector informal que vende más barato porque achica sus costos al amparo de la clandestinidad, que es cada vez más alarmante y profundiza una situación que de por sí ya es adversa.

"Hay panaderías que al no pagar aportes, al no pagarle a los empleados lo que deben abonarle, sus costos laborales son más baratos y por eso venden a menor precio que nosotros", comentó el panadero y dirigente de la asociación que los nuclea en la provincia.

A su vez, resaltó: "Nuestro sector ha venido absorbiendo los aumentos que ha habido en los costos, no los trasladó al precio, y ahora estamos en una instancia en la que no podemos seguir aguantando esta situación. No queremos hablar de un nuevo precio o dar un número de lo que va a costar del kilo de pan porque la verdad es que no sabemos".

"Por ahora el pan más barato está a 28 pesos y el más caro a 38", indicó Darío Barsante, panadero de calle Juan Báez en Paraná.

Habrá que ver qué pasa en los próximos días, ya que es en muchas mesas el alimento básico, el que consumen cientos de personas para calmar el hambre en los tiempos más duros, el que acompaña el plato que se sirve cada día, el producto que a veces es desayuno y merienda. Se trata de un producto versátil, que es tradición que se sostiene a lo largo de generaciones, aún contra las dietas de moda que lo desaconsejan. Por eso cada vez que se habla de aumentar su precio genera muchas susceptibilidades. Como sea, en lo inmediato y a nivel local, no aumentará.



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Preocupa la alta clandestinidad



Los panaderos esperan con ansias la llegada de los días más frescos. Es que la época estival significa la temporada baja en el rubro, habida cuenta de que históricamente la gente consume menos pan cuando hace calor."Enero y febrero ha sido un caos en cuanto a las ventas", ilustró Estela Silva, quien trabaja en una panadería de calle Monte Caseros, en Paraná.

Silva señaló que las bajas ventas se agravan por la competencia desleal en el sector: "Nosotros vendemos el pan a 28 pesos. El año pasado lo teníamos a 25 y solamente aumentamos 3 pesos en 12 meses. La inflación fue cercana al 45% y no reflejamos este porcentaje en el precio del pan ni trasladamos las subas de la luz ni del gas; apenas aumentamos cuando se incrementó el valor de la harina, pero nunca en la misma proporción". En este marco, se quejó: "Hay lugares que venden a 20 pesos o menos porque trabajan en negro".

En su panadería situada en calle Perú, Gabriel Tosso ofrece el pan a 30 pesos. Para elaborarlo se levanta muy temprano, y como tantos de sus pares trabaja al lado del horno aun en días de temperaturas sofocantes. De cara a los anuncios de aumento en Buenos Aires y la posibilidad de que esto repercuta en incrementos también en otras provincias, opinó: "Si a 30 pesos vendemos poco, imaginate si lo subimos a 35, a 40 o a 50 pesos el kilo". En este marco, analizó: "En los barrios podés encontrar pan a 13 pesos el kilo. A ese precio lo venden los que no pagan nada porque trabajan de manera clandestina, y es lógico que la gente a la que no le alcanza el dinero les compre a ellos".

También en el documento que emitió la Federación Argentina de la Industria del Pan y Afines, que lleva la firma de su presidente Jorge Vitantonio, los panaderos que se reunieron en Rosario señalaron: "Hemos visto crecer en los últimos tiempos la panadería clandestina, con personal informal, o como comúnmente denominamos 'en negro'. Solicitamos la urgente intervención del Estado".


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