La Provincia
Martes 25 de Agosto de 2015

Ilarraz rompió el aislamiento y votó en la elección tucumana

El cura procesado por abusos en el Seminario participó de los comicios en Monteros. Sobre la causa solo dijo: “Todo va a estar bien”

El cura Justo José Ilarraz, procesado en una causa donde se investiga su responsabilidad por supuestos abusos ocurridos en el Seminario de Paraná, volvió a mostrarse en público en la localidad de Monteros, distante 53 kilómetros al sudoeste de la capital tucumana. Lo hizo el domingo para votar  en las elecciones generales de la provincia de Tucumán (Más información en página 11). 

Desde que abandonó Paraná producto del escándalo que generaron las denuncias en su contra, el sacerdote reside en San Miguel de Tucumán, pero mantuvo su domicilio en la localidad de 30.000 habitantes donde ejercía como párroco en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús. UNO pudo averiguar que Ilarraz emitió su sufragio a las 14.48, en la mesa 1.522 de la escuela Federico Moreno, después de una espera de más media hora. Hasta allí llegó acompañado por un diácono, quien no se apartó de su lado ni un momento, mientras esperaba su turno para ingresar al cuarto oscuro. Se mostró tranquilo en todo momento, no intercambió palabras con nadie, incluso las 20 personas que formaban parte de la misma fila no advirtieron su presencia. “No puedo hablar, tenés que hablar con mi abogado Jorge Muñoz, él te va a explicar toda la causa. Todo va estar bien, disculpame, todo va estar bien”, le dijo al sitio Monterizos. 

El único imputado en la causa por abusos sexuales había votado en la misma escuela en los comicios de 2011, pero aquella vez cumplió con su deber ciudadano en el más absoluto anonimato. 

Con buena predisposición le manifestó a un periodista que siempre visitaba Monteros, donde tiene mucho amigos y allegados por su labor religiosa. Es que con frecuencia quien fuera un hombre de peso en la curia local visita el barrio Ñunorco, o se interesa por saber  de la  realidad de la comunidad o de los fieles, quienes lo recuerdan de la mejor manera.

Tribunal constituido

Ya transcurrieron 46 días desde que la jueza Paola Firpo, a cargo del juzgado de Transición N° 2 de Paraná, dictó el procesamiento contra el cura Justo José Ilarraz, en la causa caratulada Promoción a la corrupción agravada que se hizo pública tras la denuncia de un grupo de exseminaristas en 2012. Desde aquel 10 de julio, cuando la feria judicial estaba en ciernes, fueron pocos los avances sustanciales dentro del proceso. Solamente  la realización de algunos testimonios que tenía pendientes la magistrada, sumado a que se concedió a la defensa la posibilidad de apelar el auto de procesamiento. 

Aunque en las últimas horas se conoció la constitución del Tribunal de Juicio y Apelaciones, presidido por Marcela Badano, y que tiene como vocales a Daniel Malatesta y a Pablo Vírgala.

Ahora los jueces deberán expedirse sobre el procesamiento dispuesto por la magistrada actuante, teniendo en cuenta además que se hizo lugar al recurso de apelación que había planteado la defensa del cura. De esta manera los abogados Juan Fornerón y Jorge Muñoz tendrán un margen extra de tiempo para posponer el requerimiento de elevación  a juicio solicitado por el fiscal y los querellantes particulares en la causa.

Fundamentos de la apelación

La querella conformada por Rosario Romero, Marcos Rodríguez Allende y Milton Urrutia trabaja por estos días en la contestación a la apelación formulada desde la defensa. Se trata de una medida que apunta básicamente a defender el procesamiento dictado por la jueza Paola Firpo. 

Aunque para que ello se concrete se deberá fijar una fecha para la audiencia, una cuestión que todavía está pendiente de resolver.

 

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