Hoy por Hoy
Miércoles 20 de Septiembre de 2017

No nos tomen de estúpidos

A pesar de que mi desenvolvimiento en el ámbito informativo se remite estrictamente a lo deportivo, el hecho de ser parte de la Redacción del medio escrito más importante de Entre Ríos, y también por estar inmerso en el mundo de los medios, me brinda la posibilidad de tener un acceso más directo a la información de otro tipo. También hay un interés personal por tratar de estar al tanto de las diferentes noticias, no importa si es de la esfera regional, nacional o internacional.


Días pasados escuchaba y observaba con asombro la proclamación de Julio Cobos en el Senado de la Nación impulsando el cambio de fecha para la conmemoración del Día del Padre. En la Cámara alta se debatía para que los padres del país sean comercialmente reconocidos cada 24 de agosto, y no el tercer domingo de junio como sucede desde que tengo uso de conciencia. La iniciativa del mendocino se basa en que en la fecha indicada el general San Martín fue padre de su hija Merceditas.


En el orden entrerriano se discutió lo conveniente o no de declarar de interés provincial a una fiesta que se avecina y que por lejos ha sido la más convocante de los últimos tiempos. No creo que una calificación de los legisladores entrerrianos altere el éxito seguro de semejante evento.


Basándome en estos ejemplos, y con el convencimiento de que podría enumerar otros, pero por una cuestión de espacio los dejo de lado, llego a la conclusión de que aquellos que en campañas electorales hacen público sus nombres y piden el apoyo para después "defender los intereses de los ciudadanos" tienen un desconocimiento total de la realidad, no les importa verla o literalmente nos toman como estúpidos.


En Argentina hay un presente que merece otra atención de parte de los políticos que nos supimos conseguir. Hay realidades que merecen una solución inmediata y que están muy por encima de esos temas superficiales, incapaces de cambiar el estado de ánimo de la gente común. Es verdad que se han secuestrado importantes cargamentos de droga, pero al flagelo que perturba a chicos, jóvenes y adultos se lo sigue viendo en cada barrio, en cada esquina.


Por más que índices dudosos hablen de una merma de la pobreza sigo viendo en las calles padres o madres con sus menores revolviendo los volquetes de basura, buscando algo para comer.


Aunque se pretenda mostrar lo contrario hay fábricas, comercios que siguen despidiendo gente o cerrando sus puertas, lo que implica un agravamiento de crisis laboral. Por más que se mejore en equipamientos, se invierta en campañas de prevención, la inseguridad sigue firme y se expresa a lo largo y a lo ancho de la ciudad, la provincia y el país, dejando como saldo vidas frustradas o en su defecto la angustia por el mal momento vivido en un asalto o arrebato.


Señores legisladores, la democracia está próxima a cumplir 34 años, es hora de que se pongan los pantalones largos y se ocupen de los problemas de fondo. Si quieren homenajear a San Martín trabajen por el pueblo por una retribución mensual similar al del común de la gente, o si no sigan siendo parte de la fiesta de ustedes y unos pocos.


Señor ciudadano, el 22 de octubre usted tiene el poder de decidir si esto mejora o nos siguen tomando de estúpidos.


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