Mauricio Macri
Martes 25 de Abril de 2017

Macri se quedó en la periferia

La visita del presidente Mauricio Macri a Paraná, la primera desde que ocupa el sillón de Rivadavia, no pasó desapercibida. Con una agenda que estuvo rodeada de un gran hermetismo, el primer mandatario prefirió evitar el contacto con los vecinos. Fueron pocas horas de estadía en las que se movió más por aire que por tierra, siguiendo un cronograma que se había fijado previamente. El líder del PRO recorrió las instalaciones de la empresa Petropack en el Parque Industrial y, posteriormente, el reconocido laboratorio Eriochem junto al gobernador Gustavo Bordet y al intendente Sergio Varisco, además de referentes partidarios de Cambiemos en la provincia. Siempre se movió en la periferia de la ciudad y apenas si cambió su hoja de ruta para visitar a la camionera Cielo Patat, en Colonia Avellaneda. La historia de vida de la trabajadora del volante había sido contada por UNO en febrero de 2015, lo que la llevó a ganarse el reconocimiento en los Destacados de ese año. El encuentro que había sido pactado previamente fue el único de carácter informal que mantuvo cara a cara con la gente y sin la "marca" personal de un fuerte operativo de seguridad que se había desplegado horas antes.


Muchos interpretaron el blindaje como una forma de prevención ante un posible escrache o manifestación hacia su figura, luego de haber sido insultado en Tandil cuando salía de una iglesia. Por lo menos así lo entendieron referentes políticos de la oposición y dirigentes gremiales, que también aprovecharon la ocasión para criticar el modelo económico de ajuste que lleva adelante el partido gobernante. Así las cosas, en Paraná no hubo escrache ni algo que se le parezca contra Macri, sencillamente porque 300 policías trabajaron en un estudiado esquema de prevención. Ni siquiera la delegación de trabajadores estatales y docentes que llegó hasta la esquina de avenida Newbery y Salvador Caputo pudo sortear el cerco policial para entregar un petitorio con una serie de demandas. Lo mismo sucedió con gremialistas de la Sanidad que quisieron interceptarlo para hacer visible la dura situación que atraviesan los exempleados de la Clínica España. Ninguna de las movilizaciones fueron masivas, ni se percibía una clima de hostilidad, solamente se buscaba transmitir la problemática de dos sectores afectados por las políticas de corte neoliberal. Macri les dio la espalda a ellos, pero también a la gente, la misma que lo consagró como Presidente de todos los argentinos.

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