Hoy por Hoy
Lunes 08 de Mayo de 2017

En épocas de crisis es como jugar con fuego

A veces no es una cuestión de azar. Dicen que uno de los termómetros de los momentos de mayor crisis económicas está dado por el juego. Parece, y no es solo una ley de la calle, que cuanto menos plata hay en los bolsillos más se apuesta en las quinielas. Al dato lo corroboran los mismos agencieros. Al preguntarles por la cantidad de jugadas que hubo el año pasado comparadas con el período actual –y más de un quinielero, como debe ser para quien trabaja con números, lleva sus propias estadísticas– en abril de 2016 se jugaba un 40% menos y algunos afirmaron que hasta un 50%. Es decir, en la actualidad, hay tardes que se las pasan explicando a nuevos apostadores a qué conviene jugar, cuánto se paga a primera, cuánto a los 10 o con qué modalidad aumentan las probabilidades.


En la búsqueda de mayores datos, con el fin de ajustar el termómetro, aparece una fija: hay más apostadores, pero juegan menos cantidad de dinero. "Los que conocen, cuando les toca el turno me piden sus números, pero por la mínima. Solo juegan eso, la mínima", es lo que contaban en una agencia por calle Buenos Aires la semana pasada. La mínima es 2,5 pesos. Aunque parezca una obviedad y sea una de las premisas del capitalismo, la búsqueda es apostar los menos posible con la posibilidad de ganar lo más que se pueda. En pesos, si compara el año pasado con el período actual, en otra agencia y con las estadísticas en mano, la respuesta fue: "Ganamos un 20% más de dinero", pero enseguida, el quinielero introdujo la variable inflacionaria y creyó haber salido perdiendo.


Así parece ser: cuando la economía es uno de los temas de mayor preocupación, se juega bajo la esperanza de salvar el mes, el año o la vida. Hay quienes afirman que así también crecen de manera exponencial las apuestas clandestinas y contra eso se deben aunar esfuerzos. También en enfrentar la adicción que se profundiza cuando menos plata hay en la calle. Seguramente mucho de esto se hace.


En la semana se supo que hay dos máquinas tragamonedas por agencia oficial en la provincia que esperan ser instaladas en lo que sería una nueva, moderna, inédita y controvertida modalidad.

Comentarios