Inundaciones
Jueves 08 de Junio de 2017

El río perjudica a los más vulnerables

Una vez más cientos de familias deben soportar el desborde del río Uruguay. Hace poco más de una semana empezaron las evacuaciones y autoevacuaciones de quienes viven por debajo de –hasta el momento– la cota 14.
Se anuncia que para el lunes el río podría trepar los 15,20 metros sobre el puerto de Concordia y este parámetro iguala lo que fue la inundación de fines de 2015, cuando fueron muchas las familias que debieron abandonar sus hogares. "La cuenca está hecho un vidrio, lo que llueve, se escurre", se escuchó esa afirmación en la última reunión del Comité Operativo de Emergencia, lo que presume la avanzada que llegará desde el norte del país.
Hasta el momento debieron salir de sus hogares 1.523 personas en la Capital del citrus. Algunos están alojados en centros de evacuados, otros recurrieron a viviendas de familiares o alquilaron una casa. Actualmente los lugares habilitados como centros de evacuados son siete, mientras que en los últimos días se dispuso acondicionar el gimnasio municipal para albergar a más familias.
A comparación de esa última inundación, en esta oportunidad es diferente el color político de quienes administran los recursos del complejo hidroeléctrico de Salto Grande y el municipio concordiense. A partir de allí se originaron algunos cortocircuitos que tuvieron sus repercusiones en los medios, con gente a favor de uno y otro lado.
Pero lamentablemente, una vez más, quienes estaban en el medio eran los perjudicados de cada inundación, que veían cómo el agua ingresaba en sus hogares. El pedido al unísono de quienes estaban en una situación de riesgo era el de que se les informe con la verdad, ya que por un lado se manifestaba que el río no obligaría a mayores evacuaciones, mientras que por el otro apuntaban que las familias evacuadas se multiplicarían.
El enojo, por demás entendible, se puso de manifiesto por parte de algunas familias porque consideraban que no se procedió como se debía, ya que no hubo previsiones concretas ante la llegada de gran cantidad de agua. Pero ese enojo, invadido de resignación también les da la fuerza para 'pelearla' ante esta tercera inundación que padecen desde julio de 2014 a la fecha.

Comentarios