Turismo
Lunes 09 de Octubre de 2017

Cuidar al turista para que vuelva

Claro está que la llamada 'Industria sin chimeneas' eroga un sin fin de beneficios para miles de familias, dejando ganancias a un sector que en el corredor turístico de la costa del Uruguay es muy requerido por visitantes argentinos, como también uruguayos.

En Concordia, este sector es uno de los más importantes en la ciudad, ya que son muchas las familias que viven de estos ingresos. Desde el municipio se pretende acompañar estas acciones. Por ejemplo, en la pasada temporada se logró recuperar la emblemática playa Los Sauces, a partir del refulado de arena, volvió a lucir como en décadas anteriores. Al mismo tiempo, en las playas del Lago (administradas por el gobierno provincial) se pusieron sillas anfibias para que las personas con discapacidad motriz puedan acceder al agua.

Recientemente, el sector público inició una campaña denominada "Plan Estratégico de Turismo 2017 - 2025" junto al sector hotelero, gastronómico, operadores turísticos y guías de turismo. Mucho se podrá hacer, pero sin dudas que la principal pata de esta mesa pasará por cada uno de los ciudadanos, que deberán contribuir para que el turista tenga una mejor impresión de la ciudad. También siempre se dice que si bien el sector turístico es sumamente sensible a factores externos, tiene una recuperación mucho más rápida que otras industrias. En eso Concordia tuvo diferentes variables que no fueron las mejores, como el paso de las inundaciones que dejaron su huella a través del eco en los medios de comunicación.

Haciendo una revisión a gran escala por diversas partes del mundo, por ejemplo, a finales de marzo de 2011, luego de que un demoledor terremoto y tsunami afectaran la costa de Japón, se detectó una disminución del 50,3% en la llegada de turistas. Con el trabajo de los distintos operadores, no solo recuperó el interés turístico internacional, sino que lo aumentaron en comparación con las cifras anteriores a la catástrofe natural.

Como toda crisis, siempre está latente la posibilidad de sacar provecho de lo malo. Por allí también pasará el ingenio de quienes desean que la ciudad vuelva a contar con valores altos de visitantes. No será sencillo, pero allí se deberá hacer el fuerte trabajo de fortalecer las propuestas. Con mucho para crecer y desarrollar, siempre estará el aspecto final para dejar conforme al visitante. Parece repetitivo, pero lo que se desprende de cualquier propietario de bungalows o cabañas, por ejemplo, es que "al turista tenemos que cuidarlo para que vuelva y que sienta que estuvo en su casa". Podrá haber una política de Estado con un consenso de todos los sectores pero, como siempre pasa, el ejemplo empieza por casa.

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