Policiales
Miércoles 10 de Junio de 2015

Hoy declara el primer niño por los presuntos abusos en una escuela

La investigación aún no tiene imputados. Podrían surgir en la causa nuevas denuncias

A medida que pasan las horas y los días, a los padres de los alumnos del jardín de infantes de la escuela Jesús El Maestro, de Paraná, les van surgiendo nuevos interrogantes, recuerdan conductas extrañas de sus hijos, atan cabos con los planteos de otros niños y se indignan con la falta de respuesta a tiempo de las autoridades de la institución.

Hasta ayer eran 15 los padres que presentaron sus denuncias en la Fiscalía por los presuntos abusos sexuales sufridos por chicos de 4 años. Una de ellas, la primera, fue la más concreta en cuanto a los hechos referidos por la madre de un niño, y el resto aportó datos del relato de sus hijos que tendrían puntos en común, según contaron los padres.

Ayer por la tarde, los fiscales Valeria Vilches y Leandro Dato, de la Unidad Fiscal de Violencia de Género y Abuso Sexual, a cargo de la investigación, inspeccionaron las instalaciones de la escuela, y hoy comenzará la primera entrevista de profesionales con uno de los niños. Además, ya intervino la representante del Ministerio Pupilar, Susana Carnero, para resguardar los derechos de los niños en el proceso.

No se descarta que se presenten más denunciantes, ya que aparecieron padres de chicos que fueron al jardín años anteriores y recuerdan conductas en sus hijos similares a las manifestadas ahora por los niños. Sobre estas coincidencias se habló en otra reunión de padres y autoridades de la institución ayer al mediodía.

Las sospechas de los padres recaen sobre tres personas que fueron desplazadas. Pero ninguna fue siquiera nombrada por los fiscales, quienes esperan tener datos concretos surgidos de medidas probatorias antes de una imputación. Uno de los mencionados designó como abogado defensor a Miguel Cullen, quien se presentó en Tribunales para ponerse a disposición de la causa.

La primera declaración de hoy no será en cámara Gesell, dado que el niño es muy chico, tiene solo 4 años, y en estos casos se realiza una entrevista con psicólogos. Lo que surja de esta declaración será clave para apuntar una sospecha concreta y avanzar en una imputación.

Romper el silencio

“Si mi nene fuese calladito, no nos cuenta nada, pero como es inquieto no lo pudieron retener y entonces largó todo lo que tenía que largar y contó todo lo que tenía que contar”, dijo a UNO Franco, el primer padre denunciante. El relato de los hechos evidencia que se pudieron tomar cartas en el asunto mucho antes. En abril, el niño de 4 años le indicó a sus padres la conducta de un hombre de la escuela, a partir del cual fueron a hablar con las autoridades. “Hace un mes y medio hicimos un planteo de lo que le estaba sucediendo a mi hijo. Dijeron que iban a correr de lugar a distintas personas”, contó Franco.

Luego los padres pidieron una consulta con una psicóloga, quien les dio un turno para tres semanas después (porque no estaba al tanto de la gravedad de la situación). Cuando fueron el niño con los papás, le mostraron los dibujos y contaron los cambios en la conducta del niño. La profesional no dudó en sugerirles que vayan a denunciar el hecho y a hacer el reclamo a las autoridades.

“Le comentamos lo que le estaba pasando al nene y nos dijo ‘¿Cómo la escuela no hizo la denuncia? Andate inmediatamente y pedile la denuncia, por sospechas de abuso’. Fuimos a la escuela, me dijeron que tengo que hacerla yo, pero supuestamente el protocolo nacional e internacional dice que una vez que el padre avisa a la institución lo que le estaba pasando al hijo inmediatamente la denuncia la tiene que hacer la maestra o la institución. Nunca hicieron nada hasta que nosotros no hicimos la denuncia, y recién hoy (por ayer)la presentaron”, lamentó el padre.

Así fue que el viernes presentaron la denuncia ante la fiscal Vilches. “En Fiscalía me pidieron que hable con otros padres para ver qué estaba sucediendo con todo esto, entonces empiezo a hablar y a algunos los chicos les iban contando, y ahí los nenes les largaban cada vez más, cada vez más”, relató Franco.

El sábado, un grupo numeroso de padres se reunió fuera de la escuela. En lo que contaban de lo que les referían sus hijos encontraron puntos de coincidencia, tanto sobre hechos como sobre una clase. “Y ahí salió todo esto -dijo Franco-. Entonces vinimos el lunes a la escuela a buscar respuestas, y nos atiende un abogado, para defender a la institución, nunca defendió a los chicos. Yo quiero saber cuándo defendieron a los chicos, nunca, ellos se tienen que poner a favor de nosotros. En un rato surgieron 15 casos de abusos. La escuela dice que ya corrieron a estas tres personas, y están buscando una maestra suplente”.

El mismo lunes, luego de la reunión en la escuela que terminó con intervención policial debido a los ánimos exaltados de los padres, fueron todos a sumarse a la denuncia inicial de Franco. Entre las pruebas aportadas a la investigación por parte de los padres están los dibujos y hasta un video grabado por uno de ellos en el cual el niño le explica lo que habría vivido en la escuela.

Las cosas manifestadas por los chicos resultan entre indignantes y repugnantes. “Mi hijo mencionaba a un gigante y otra persona más, hay chicos que mencionan a una tercera persona, son diferentes versos pero caen todos en lo que dijo mi hijo y yo denuncie en Fiscalía”, contó el papá, y reclamó: “Yo necesito justicia para mi hijo. Me han llamado muchos abogados para agarrar el caso, yo lo que quiero es justicia para mi hijo y para todos los chicos que les pasó esto”.

A la demora referida de las autoridades para realizar la denuncia, se le sumó otro episodio: “Mi hijo vio al ‘gigante’ en la escuela, le dijo a la directora ‘él es el gigante’, y ella dijo ‘voy a llamar a la Policía’, y después no nos dijo nada a nosotros. Tuvimos que hacer  la denuncia para que salte todo esto”.

Una madre que estaba en el grupo en la vereda de la escuela contó que otros alumnos de años anteriores “no hablan de abusos, pero cuentan cosas similares con las mismas personas y que no querían venir a la escuela. Los cambiaron porque se quedaron sin banco, pero ahora tienen otra actitud, están felices, quieren ir a la escuela. La misma actitud que tiene mi hijo ahora la tenían ellos”.

La mamá del primer niño que contó lo sucedido, dijo: “Quiero que esto salga a la luz y si hubo varios culpables que lo paguen. Sus actitudes eran cosas de todos los días, pero ¿qué me iba a dar cuenta? Mi hijo se estaba manifestando, y ahora salió todo esto porque fui a una psicóloga, en la escuela no me ayudaron, puros papeles me hacían hacer. La psicopedagoga vio cuando mi hijo decía que había un gigante y nadie lo escuchó. El protocolo dice que hay que creerle al niño aunque esté fabulando”.

Inspección

Los fiscales Valeria Vilches y Leandro Dato, y el defensor Miguel Cullen  se hicieron presentes ayer a la tarde a la escuela para realizar una inspección ocular de las instalaciones. También trabajó personal policial de la Dirección Criminalística para hacer planimetrías y otras pericias solicitadas por los funcionarios judiciales.

Fuente: Edición Impresa Diario UNO de Entre Ríos

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