Hoy por Hoy
Viernes 30 de Diciembre de 2016

Hay que romper las falsas cadenas

WhatsApp es una de las aplicaciones más utilizadas que permite chatear y llamar a otros usuarios de la misma aplicación y además compartir información. Estas acciones viralizan con gran rapidez cadenas truchas y datos falsos.

El martes a las 14 llegó el mensaje a uno de mis grupos de WhatsApp: el texto daba cuenta de una supuesta donación de ampollas de Granocyte para enfermos de cáncer. Brindaba un nombre, un número de celular sin característica, remarcaba que se trataba de un remedio difícil de conseguir y aseguraba que de no utilizarse se vencería. A los pocos minutos, el mismo mensaje llegó desde otro de los grupos. Los usuarios paranaenses comenzaron a hacerlo circular y propagaron el engaño. Horas más tarde, vía Google, se supo que la donación falsa del fármaco ya tenía antecedentes en Córdoba y Salta. Mientras tanto, los usuarios, ávidos de brindar ayuda, entraron en el juego.

Las cadenas falsas ya son cotidianas entre los usuarios de celulares. Algunas, como esta, apelan al corazón, a la sensibilidad y solidaridad de la gente. Es prácticamente imposible saber desde qué teléfono salieron, pero comienzan a circular de un modo frenético.

Hay otras que generan una psicosis, como la que da cuenta de la presencia de una combi blanca con vidrios polarizados cerca de escuelas, cuya intención sería secuestrar niños. Están las que apuntan a la amenaza, las que se aprovechan de la inocencia de la gente y les aseguran que si reenvían a 10 personas le regalarán dinero, o peor aún, se les cumplirá un deseo. Las de fraude, donde aplican el conocido cuento del tío. También las que intiman a reenviar el texto con una intención y un Padre Nuestro, como si Dios se hubiese modernizado y ya no requiriese que los fieles se hagan presentes en la iglesia o reflexionen en silencio.

Hay muchas más, pero sin duda las más repudiable de todas las cadenas son las relacionadas con enfermedades.

Son muchas las personas que necesitan ayuda y no puede negarse que la inmediatez de las redes sociales es una solución en casos de urgencia. Ese mismo martes en que la donación falsa se hizo viral, hubo una cadena solicitando dadores de sangre para Abelardo Ponce, el chico de 19 años que resultó herido de arma blanca en Lomas del Mirador cuando intentó defender a una chica de un asalto. La cadena era real y tuvo una gran repercusión, por suerte.

El 80% del tráfico de mails a nivel mundial hoy, es considerado correo basura dentro de las cuales están estas cadenas. Lo negativo de la recurrencia de las mismas es que al momento de recibirlas las personas dudan tanto de la veracidad de su contenido que cuando son ciertas, muchas veces se las deja de lado restándole importancia. Más pernicioso aún es ignorar el objetivo real perseguido por quienes lanzan esos mensajes falsos. Hay que analizar más rigurosamente la mensajería y no reenviar de no estar seguro de la veracidad del mensaje. Sería penoso que las cadenas falsas terminen por aniquilar el espíritu solidario de los usuarios de redes.


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