Río 2016
Lunes 22 de Agosto de 2016

Habló el papá de Federico Bruno: "Estamos orgullosos"

Nicolás Bruno dialogó con UNO y contó que luego del maratón, su hijo Federico le confesó que el aliento de la gente lo hizo olvidar del dolor.

Fue un domingo más que especial porque a muchos kilómetros de Río de Janeiro su familia vivió de manera muy especial esta primera participación de Federico Bruno en el Maratón de 42 kilómetros. Papá Nicolás junto a mamá Graciela y los hermanos mayores Nicolás y Esteban observaron la carrera juntos, pegado al televisor.

"Hasta los 21 kilómetros iba bien pero después ya no quería mirar más porque me daba cuenta de que algo le estaba pasando. Después de que llegaron los argentinos se me pasaba de todo por la cabeza hasta que empezamos a ver las imágenes", expresó a Ovación el papá Nicolás.

"Los nervios están porque era el segundo maratón de 42 kilómetros de Federico porque hizo la marca en Alemania para poder ingresar en los Juegos Olímpicos y pensábamos en el clima, en cómo se iba a presentar el día. En un montón de cosas", contó.

Al igual que lo grafica el mundo, el padre también tuvo palabras de agradecimiento para con el atleta paraguayo Derlys Ayala. "Él venía haciendo el mismo esfuerzo que Federico, detenerse y seguirlo es algo que merece ser reconocido", expresó.

Respecto de la técnica utilizada por Federico en el tramo final, Nicolás indicó: "Es uno de los ejercicios que se utilizan para hacer precalentamiento para hacer pasadas. Corre de costado. Cuando uno tiene el 'envenenado de ácido láctico' empezás a acalambrarte entonces no podés flexionar la rodilla porque si lo hacés se te cristalizan los gemelos, quedan una piedra. Entonces Federico buscó una técnica para hacerse los últimos siete kilómetros".

Sobre el orgullo de lo conquistado por este deportista de 23 años, que aún tiene mucho por delante, Nicolás manifestó: "Cuando declara que él fue a Río a completar la carrera, con eso dejó un mensaje. Que se puede, que hay que seguir luchando y no bajar los brazos. Como padre me siento muy orgulloso".

Consultado qué fue lo dialogado con Federico después de la carrera dijo: "Estaba preocupado que no se vaya a lesionar porque la especialidad de él son los 1.500 metros, pero por suerte no fue para tanto. Tendrá que recuperarse para poder seguir entrenando. Como lo dijo abiertamente, nos contó que lo único que pensaba era en llegar porque se le escapaba la posibilidad de completar su Juego Olímpico. Además me hizo hincapié en la gente, porque el aliento era constante y eso lo hacía olvidar el dolor para completar la carrera".

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"Me dio lástima verme así, pero tenía que llegar"


El entrerriano Federico Bruno, afectado por dolores y espasmos musculares, concluyó el icónico maratón masculino de los Juegos Olímpicos Río 2016 en la colocación 137ª luego de 2 horas, 40 minutos y 5 segundos. El ganador de la prueba fue el keniano Eilud Kipchoge con un tiempo de 2 horas, 8 minutos y 44 segundos, precedido del etíope Feyisa Lilesa (2h 09' 54"), que ganó la Medalla de Plata, y al estadounidense Galen Rupp (2h 10' 05"), que fue bronce.

La imagen del concordiense fue conmovedora y ocupó la atención del mundo por el sacrificio para terminar la prueba.

El medio fondista hizo siete kilómetros de costado y cumplió el objetivo de ser olímpico. Bruno explicó los motivos por los cuales terminó de una manera tan particular: "En el kilómetro 30 fue el primer calambre, pero no me alarmo porque es lo más común. Primero fue en los isquiotibiales, pero después pasó a los gemelos, los cuádriceps, el estómago y la espalda".

"Pensé en un momento que no llegaba. Un momento que no coordinaba y el cuerpo no me respondía. Me paraba y me acalambraba. Totalmente deshidratado pese a que tomé mucha agua y usé los geles. Tenía que cumplir el sueño olímpico que era llegar", comentó el oriundo de Concordia.

Bruno paró unas 15 veces para recuperarse, relajarse y hasta corrió de espaldas para no sentir dolores: "Los últimos tres kilómetros el paraguayo me hizo el aguante. Yo le decía 'andá que estás bien' y él me decía 'tenemos que llegar juntos''.

"Quería correr mejor. Me da pena llegar como llegué, arrastrado como un viejo. No importaba la marca, quería llegar como un corredor de elite y el cuerpo no me lo permitió. Tuve que llegar dando lástima. Me dio lástima verme llegar así, pero quería hacerlo como sea para sentirme olímpico", aseveró el atleta, que volverá a las pistas para retomar su especialidad, los 1.500.

El entrerriano de 23 años quedará en la historia por dos cosas. Por la conmovedora llegada y porque solo dos veces se había visto a tres representantes de la bandera celeste y blanca alcanzando la meta. Mariano Mastromarino (53°) y Luis Molina (89°) fueron los otros dos que llegaron al final.

Bruno llegando


LAS PERLITAS. Bajo un clima gris, con lloviznas aisladas y una atmósfera pesada por el calor y la humedad, el maratón, la competencia más importante de todo el atletismo, tuvo 155 participantes y como claros dominadores a los representantes africanos.

Además de la imagen de Bruno, otras dos situaciones particulares se vivieron con el estadounidense Keflezighi Mebrahtom, quien terminó 13º, quien a un metro de la línea de meta se resbaló y, para agradecer el aliento del público, aprovechó para hacer una flexiones de brazos, y el iraní Mohammadjafar Moradi, quien a falta de cinco metros para llegar se desplomó extenuado físicamente y cruzó arrastrándose.

GRAVE DENUNCIA DEL SEGUNDO. El etíope Feyisa Lilesa, clasificado segundo en el maratón masculino de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, entregó una muestra de la cruenta realidad política que se vive en ese territorio africano, al declarar: "Pueden detenerme o matarme" cuando regrese a su país de origen por haberse manifestado en contra del gobierno del primer Ministro, Meles Zenawi.

Al arribar a la meta después de haber recorrido los 42,195 kilómetros de la tradicional prueba atlética, el corredor africano otorgó un elocuente gesto de rechazo hacia las autoridades de su país, cruzando sus brazos y remedando a una persona presa.

"Sé que después de este segundo puesto, pueden detenerme o matarme al llegar a mi país", arremetió Lilesa, en la conferencia de prensa posterior al evento realizado en la zona del Sambódromo.

El etíope expresó su solidaridad con el grupo étnico más numeroso del país, los oromos, quienes están siendo perseguidos y ejecutados por intentar defender sus derechos. Durante la semana pasada, el gobierno de Zenawi encabezó una represión a una protesta pacífica que culminó con 100 muertos.


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