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Viernes 22 de Abril de 2016

Golpearon a una madre e intentaron raptar a su hijita

El hecho de violencia urbana ocurrió a las 15 de abril, cuando la víctima salió a hacer algunos mandados y fue atacada por dos maleantes.

Mariel es una joven madre que vive en Fisherton (Rosario) desde hace varios años. El miércoles a la tarde, poco después de las 15, salió de su casa para hacer unas compras y le sucedió algo impensable. Dos hombre a bordo de una moto le robaron unos pocos pesos y luego intentaron secuestrar a su hija de casi 2 años.

"Estaba caminando con la bebé y vi de lejos dos tipos en moto y pensé que me asaltaban. Uno se bajó y me pidió el teléfono. Le dije que no tenía celular, sólo el dinero para los mandados. Entonces el que estaba arriba de la moto le dijo, 'agarrá la nena y vamos' y yo me desesperé. En un segundo pensé que la secuestraban para pedirme plata después y que por eso querían el celular".

La mamá caminaba por calle San Lorenzo entre Sánchez de Loria y Kay de la mano de su pequeña hija cuando, según contó,vio "dos hombres en moto y supe que me iban asaltar". La joven, con un enorme hematoma en su ojo derecho, dijo que "el que se bajó era morocho, alto y pesaría unos 90 kilos. Cuando le dije que no tenía nada el otro, que se notaba más excitado, le dijo que agarrara a mi hija. El tipo se agachó y la tomó de las axilas. Ahí me pegó una piña en la cara. En ese momento yo agarré a mi beba de los pies, comenzamos a forcejear tironeando de ella mientras le pegaba donde podía y él me pegó varias veces. Pensé que me desmayaba, pero en ese momento la cabeza se me aceleró y sólo pensaba que me la podían robar y pedirme plata. Entonces la agarré fuerte, fuerte, hasta que en un momento se zafó y tiré a la nena a la vereda y grité mucho y se fueron".


Ante los gritos de la mujer, los delincuentes montaron la moto, "que era grande, no sé de que cilindrada, pero grande", y se fueron por San Lorenzo hacia Sánchez de Loria. "Cuando volví a mi casa le hablé a mi marido y él me dijo que los vio por calle San Lorenzo en dirección hacia el barrio Gráfico".

La joven, de 30 años, vivió siempre en Fisherton y un año atrás se mudó a unas cuadras, pero volvió porque, según dijo, "acá me siento más segura, o al menos me sentía más segura". "Me pegaron para desmayarme y no pudieron. No sé que querían", contó. Su pómulo está muy lastimado y el hematoma le cubre casi todo el lado derecho de la cara.
Fuente La Capital

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