Policiales
Martes 12 de Abril de 2016

Gabriel Massat, a todo o nada: dijo que sólo la muerte podrá detenerlo

Tras una semana en fuga, el pistolero de Paraná está dispuesto a enfrentarse a tiros con la Policía. Su sobrina denunció amenazas

Una tumba antes que la cárcel. Esto piensa ahora Gabriel Massat, mientras se refugia en algún rincón de Paraná. El tiempo dirá si lo puede cumplir. 

Nadie duda de su peligrosidad. Él mismo lo demostró cuando baleó a un policía tras un asalto en pleno centro de Paraná. Por ese hecho estaba cumpliendo una condena, cuando la semana pasada asaltó una panadería durante una salida socio laboral y no regresó a la cárcel. La División Robos y Hurtos de la Policía lo busca por todos lados pero hasta ahora no lo pudieron encontrar en distintos allanamientos.

El fin de semana, Gaby Massat sumó una nueva denuncia, esta vez de parte de una sobrina suya, quien dijo que recibió la visita de una mujer, de parte de su tío, y le transmitió un mensaje: que la iba a matar a ella y a toda su familia, que está dispuesto a enfrentarse a tiros con la Policía y que lo van a detener solo si lo matan.

Massat estaba cerca de cumplir la condena de nueve años y medio de prisión por varios hechos delictivos, pero su estadía en la cárcel se extenderá un tiempo más, porque en las cámaras del comercio de Almafuerte y Ovidio Lagos quedó registrado su rostro en el momento del robo, el lunes 4 de abril minutos antes de las 20. Estaba en una salida sociolaboral, que cumplía en una gomería ubicada cerca de esa panadería. Cuando supo que lo habían descubierto, no volvió a la Unidad Penal N° 1.

Por eso, piensa que mejor es morir que volver al encierro, y está dispuesto a todo. Pero no solo lo piensa, sino que lo transmitió con una mensajera.

El fin de semana, la Fiscalía de Paraná recibió una denuncia que demostraba esta situación. El sábado, una mujer joven fue al barrio Pirola, a la casa de familiares de Massat, con quien el hombre tiene inconvenientes desde hace un tiempo. La atendió una sobrina del prófugo, a quien la visitante le comunicó que llegaba de parte de su tío, y que tenía un claro mensaje para dejarle: que la iba a matar a ella, así como a sus parientes, para cobrarse viejos rencores; que no tiene problemas en tirotearse con la Policía bajo cualquier circunstancia, ni en matar a uno si la situación lo amerita; y que solamente va a caer si lo matan.

En la Justicia se instruye el legajo por el delito de Amenazas, que se le sumará en la acusación a Massat junto al robo. Pero a su vez se investiga para conocer el paradero del prófugo. Con las características físicas de la emisaria aportadas por la denunciante (quien no la conocía) buscan poder identificarla y que esto sirva como una punta para saber con quién se junta Massat y por lo tanto dónde se puede resguardar y quién le está ofreciendo cobijo. No obstante, existen otras pistas que son igualmente seguidas por los investigadores.

El hombre de barrio San Agustín fue condenado por el asalto a una financiera y posterior tiroteo con la Policía a la salida, en calle Gualeguaychú 110, en el que hirió gravemente con dos balazos al comisario Marcelo Clariá, en noviembre de 2008. En la pena de nueve años y medio se incluían otros robos calificados, su especial modalidad delictiva. Se lo había mencionado en varios homicidios, pero nunca se los probaron. Ahora, a más de una semana prófugo, Massat sigue construyendo su mito como hombre pesado del hampa local. Aunque en la Policía creen que no le queda mucho tiempo de libertad.

Tras los pasos del asaltante

El personal de la División Robos y Hurtos de la Policía trabaja bajo las directivas de la Fiscalía y sigue el rastro de Gabriel Massat, pero aún no han tenido el éxito que esperaban. En los últimos días se hicieron dos allanamientos en el barrio Pirola, donde tiene familiares y allegados, y lugar al que iba en las salidas sociofamiliares que había logrado en el transcurso de la condena. En ambos los casos el resultado fue negativo, aunque no descartan tener novedades en las próximas horas.
 

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