Mundo
Martes 07 de Julio de 2015

Fue condenado por una ex compañera de colegio

"¡Oh, mi Dios! ¡Oh, mi Dios!", empezó a exclamar una y otra vez el condenado.
Lloraba desconsoladamente y se tomaba la cabeza. La angustia de encontrarse con alguien que lo conoció cuando era inocente y todavía no había tomado el camino equivocado lo desmoronó.
"Lamento mucho verlo allí. Me preguntaba qué es lo que pasó con usted, señor", le dijo la juezaMindy Glazer.




Arthur Booth había sido arrestado por robo a mano armada. Al arribar al juzgado, no se había percatado de que estaba frente a una vieja conocida. Ni la había mirado.
"Era el muchacho más agradable de la escuela. Era el más bueno. Solía jugar al fútbol con él y con los demás niños. Y miren lo que le pasó", dijo la magistrada, dirigiéndose al resto de los presentes.
"Lamento muchísimo verlo allí", agregó.
De niño era muy estudioso y buen deportista. Sin embargo, las drogas lo hicieron correrse de la buena senda y lo llevaron al crimen, según contó su prima, Melissa Miller.
"Señor Booth, realmente espero que pueda cambiar su camino. Le deseo buena suerte", concluyó Glazer.

Comentarios