La Provincia
Miércoles 10 de Junio de 2015

Fiscalía y querella pidieron que se revoque la falta de mérito a Torrealday y se lo procese

En el marco de la causa que investiga los robos de bebés durante la última dictadura cívico-militar en Paraná, las partes expusieron sus argumentos ante la Cámara Federal de Apelaciones. En los próximos días se conocería la resolución.

Este miércoles por la mañana se realizó en la Cámara Federal de Apelaciones de Paraná, en calle 25 de Mayo 256, una audiencia pública en el marco de la causa que investiga robo de bebés ocurridos en la capital entrerriana durante la última dictadura cívico-militar. El fiscal y los querellantes rebatieron los argumentos del defensor del médico Miguel Torrealday, sospechado de haber participado de los delitos, y tildaron de "absurdas" algunas de las explicaciones; luego solicitaron que se le revoque la falta de mérito y se lo procese.

El tribunal compuesto por Daniel Edgardo Alonso, Cintia Gómez y Mateo Busaniche, escuchó los argumentos de la querella, la fiscalía y la defensa del médico del Instituto Privado de Pediatría (IPP) de Paraná, Miguel Torrealday, quien habría tenido participación en la sustracción de los hijos mellizos de los detenidos desaparecidos Raquel Negro y Tulio Valenzuela y sus respectivas supresión de identidades. El mellizo varón continúa actualmente desaparecido.

Esta audiencia pública de apelación se llevó a cabo ante la falta de mérito dictada por el juez federal Leandro Ríos, a favor Torrealday, quien es uno de los titulares del IPP. En su favor Ríos, consideró que no existen por el momento pruebas suficientes ni para procesarlo ni para sobreseerlo.

La Fiscalía, al igual que las querellas, apelaron la resolución de Ríos. Y, de esta manera, este miércoles Alonso, Gómez y Busaniche escucharon los argumentos de ambas partes; así como también del defensor de Torrealday, Walter Rolandelli, quien sostuvo que en el momento en que ingresaron y fueron dados de alta los hijos mellizos de Raquel Negro y Tulio Valenzuela, el 27 de marzo de 1978, el IPP era una institución de puertas abiertas, por lo que cada médico de Paraná y la región podía internar allí a sus pacientes sin que él y sus socios lo supieran.

Alrededor de las 11 finalizó la audiencia, y en ese momento el presidente del tribunal, Daniel Edgardo Alonso, indicó que la resolución se dictará y se notificará a las partes "dentro del plazo previsto por la ley", es decir, cinco días. 

La Fiscalía

El fiscal de cámara Ricardo Carlos María Álvarez fue el primero en exponer los argumentos por los que considera que debe revocarse la falta de mérito. “Cuando Torrealday fue llamado a indagatoria por estar implicado en estos hechos alegó que el IPP era una institución de puertas abiertas por lo que cada médico internaba a sus pacientes sin que él y sus socios lo supieran. Esta suerte de 'quincho abierto' supuestamente benefició a Torrealday y sus socios: David Vainstub, Luis Schroeder y Jorge Rossi, con no tener nada que ver con este caso”, explicó el fiscal de Cámara, quien calificó a este argumento como "un absurdo".

Además agregó que Torrealday asegura no recordar el caso y que en ese momento él padecía “mucho miedo por la situación a nivel nacional que se vivía”. Esto tiene que ver con que los mellizos Negro-Valenzuela fueron dados de alta en marzo de 1978, en plena dictadura. Para Álvarez, ese "miedo" puede interpretarse como una condición para no haber procedido de manera adecuada con los mellizos, es decir, mantenerlos internados con nombre falsos y seperados de sus padres, no notificar de la situación a la Justicia y permitir su entrega a personas que no eran los progenitores.

Álvarez señaló que en los testimonios recabados durante las audiencias de la Causa Hospital Militar, hay una declaración de una enfermera del IPP que dice que Torrealday participó del hecho que se le imputa y que él estaba a cargo de la situación.

El fiscal insistió en que los hechos se deben esclarecer, porque los mellizos nacieron en la clandestinidad del Hospital Militar de Paraná y de ahí fueron trasladados al IPP, el cual era uno de los pocos lugares en donde había servicio de neonatología. Y Torrealday estaba especializado en neonatología y a cargo de esta área. Cuestionó también el argumento de la defensa de que no había jefes, asegurando que "ejercía una suerte de señoría" y "a diferencia de los otros socios, tenía una ascendenca que no se puede ignorar".

Por último Álvarez dijo que  "las explicaciones del imputado no pueden hacer claudicar al Juzgado" y que en la actual etapa "embrionaria" de la investigación, es necesario seguir buscando una explicación de lo sucedido.

La querella

La querella –integrada por los abogados de Sabrina Gullino y Sebastián Álvarez, Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio ( H.I.J.O.S.) Regional Paraná, Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y Abuelas de Plaza de Mayo– buscó sumar nuevas pruebas a la causa luego de que se dictara la falta de mérito, entre ellas la declaración testimonial de Sabrina Gullino Valenzuela Negro, la melliza mujer que restituyó su identidad en 2008.

En la audiencia de este miércoles, Lucía Tejera, abogada de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, expuso, junto a la abogada de H.I.J.O.S. Sofía Uranga, los argumentos por los cuales Torrealday debe ser procesado.

Tejera aseguró que los mellizos Negro-Valenzuela nacieron en el Hospital Militar de Paraná y fueron trasladados al IPP. “Ingresaron y los internaron como NN. Las enfermeras del Hospital Militar comentaron que, como en el nosocomio no tenían las condiciones necesarias para atender a los pequeños, los llevaron al Instituto Privado de Pediatría en donde ingresaron con seis días de diferencia pero fueron dados de alta el mismo día. Sabrina recuperó su identidad en 2008, pero del varón no se sabe nada”.

“Torrealday es partícipe necesario en la sustracción y la sustitución de la identidad de los mellizos y él sí estaba en contacto con los bebés. No como él dice que al ser una institución de puertas abiertas cada médico internaba a sus pacientes y se hacía cargo de éste. El médico asegura que él no estuvo con los niños pero según las declaraciones de las enfermeras, Torrealday era una figura importante en el IPP y controlaba todo”, sostuvo Tejera.

A lo que Uranga agregó: “Los cuatro socios de Torrealday, David Vainstub, Luis Schroeder y Jorge Rossi, al igual que él eran quienes daban el alta de los bebés. Cómo puede ser que no sepan nada de los mellizos Negro-Valenzuela”.

La abogada querellante Uranga indicó que Torrealday en ese momento era un médico de unos 40 años que había sido funcionario y referente en neonatología. “Se había especializado en Córdoba y estaba apto para tomar decisiones”.

Por último Tejera remarcó que el juez Ríos desvalorizó los testimonios de las enfermeras, pero sí le dio importancia a los dichos de Torrealday y de las esposas de los médicos Rossi y Vainstub.

La defensa

El defensor Walter Rolandelli aseguró que el fallo de Ríos se ajusta a derecho y se debe mantener la falta de mérito, dado que no hay pruebas suficientes para imputar a Torrealday, quien simplemente se desempeñaba como médico en el IPP, una institución de "puertas abiertas" donde cualquier médico internaba a sus pacientes sin que él y sus socios lo supieran. “Torrealday no era jefe y no estaba a cargo de nada. Incluso no se especializó en neonatología como sí lo hizo Schroeder y Vainstub era el encargado de la parte administrativa”, indicó. De todos modos, admitió que Torrealday tenía "preponderancia", comparando la clínica con lo que sucede en un estudio de abogados, donde "siempre hay uno de los socios que maneja el bufete".

Rolandelli aseguró que los dichos por enfermeras no prueban nada y son "poco claros" y que Torrealday no sabía nada de los libros que informaban la entrada y salida de los bebés. También indicó que el médico imputado no recuerda el caso de los mellizos y reiteró que en ese momento el IPP era una institución abierta en donde “muchos médicos iban con sus pacientes, los atendían, los cuidaban y luego los daban de alta”.

A estos dichos, el fiscal Álvarez respondió que "la institucion abierta no es terapia autoservice; cada médico no puede hacer lo que se le ocurre" y que esta forma de gerenciar una clínica "no es un cortafuegos para eximir de responsabilidad"

Sobre el caso

El 27 de marzo de 1978 los mellizos Negro-Valenzuela fueron dados de alta del IPP y entregados a personas que no eran sus padres ni personas autorizadas para retirarlos. El varón continúa desaparecido, mientras que la mujer, Sabrina Gullino Valenzuela Negro, restituyó su identidad en 2008.

Torrealday fue imputado por los fiscales federales Mario Silva y José Ignacio Candioti por haber tenido internados en su clínica a los bebés con nombres falsos, sin sus padres, por no haber informado de esta situación a la justicia y por haber permitido el egreso de ambos y su entrega a personas que no eran sus progenitores.

En el juicio celebrado en 2011 contra los integrantes de la patota de inteligencia de Rosario se probó que los mellizos nacieron en el Hospital Militar de la capital entrerriana y que, tras pasar unas horas en terapia intensiva, fueron trasladados al IPP, para que sean atendidos por supuestos problemas respiratorios y cardíacos.

Torrealday era uno de los directores del IPP –los otros eran Vainstub, Schroeder y Rossi– y en el juicio fue señalado por los médicos y enfermeras de la clínica como quien tenía mayor preeminencia en las decisiones que se tomaban en la sala de neonatología, donde permanecieron los bebés hasta que fueron dados de alta.

Luego de haber sido citado a indagatoria por el juez federal Leandro Ríos, en abril pasado el magistrado dictó falta de mérito para Torrealday ya que había considerado que “los elementos probatorios reunidos resultan insuficientes para tener por acreditado, con el mínimo grado de probabilidad requerido en este estadio procesal, la responsabilidad del encartado (Torrealday) en los hechos, al tiempo que tampoco resulta viable dictar su sobreseimiento”.

 

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