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Jueves 14 de Abril de 2016

Farmacias advierten que la entrega de medicamentos a afiliados de PAMI corre riesgo de cortarse

La Confederación Farmacéutica Argentina advirtió que la Industria Farmacéutica (firmante del convenio con PAMI) debe 1.300 millones de pesos y piden la intervención de las autoridades.

La Confederación Farmacéutica Argentina difundió un comunicado en el que se explica la situación desencadenada en el sector, respecto a la atención de afiliados de PAMI, por el atraso, desde diciembre de 2015, en los pagos por parte de la Industria Farmacéutica, firmante del convenio con el organismo.
“Queremos que los afiliados del PAMI conozcan esta realidad y apelamos a que quienes tienen la capacidad de decidir, actúen de inmediato para que no sean los jubilados los que terminen sufriendo las consecuencias”, señalaron.
La deuda global del convenio supera los 1.300 millones de pesos. “Si las farmacias no hubiéramos hecho este formidable esfuerzo económico durante años, ya hace varios meses que los afiliados no tendrían prestación, lo cual demuestra que somos el único eslabón de este convenio que está incondicionalmente al lado del jubilado”, expresaron.
La prestación que mantiene mayor atraso en los pagos es la de insulinas y tiras reactivas destinadas a los pacientes diabéticos. La deuda global por esta prestación supera los 500 millones de pesos y se remonta al mes de diciembre. Tratándose de productos cuya cobertura es del 100%, las farmacias han entregado la medicación y la han pagado a las droguerías proveedoras hace tres meses sin lograr cobrar el costo.
“Esta situación planteada así, es insostenibley está más allá de nuestros esfuerzos y nuestra sincera voluntad, la prestación a los afiliados del PAMI. Si la Industria Farmacéutica no cancela debidamente las deudas se corre el serio riesgo de interrumpir las prestaciones”.
Luego describieron que, en el contexto inflacionario, cuando las farmacias finalmente cobren las prestaciones de diciembre lo harán con los precios de entonces, debiendo asumir aumentos de costos del producto y también de servicios, alquileres, salarios y cargas financieras.
“Las farmacias no queremos ser utilizadas en una disputa en busca de intereses que no son los nuestros, pero esta situación está llevando a quebrantos económicos que se vuelven irrecuperables”, advirtieron.
Por otra aprte aclararon que al no tener las farmacias contrato firmado con el PAMI, sino con la Industria Farmacéutica, que es quien mantiene convenio con el Instituto, las instituciones representativas del sector se encuentran bloqueadas para acceder al real estado de los pagos que el PAMI efectúa a la Industria. También se encuentran incapacitadas para sugerir mejoras en el servicio de prestación desde la posición de quien mejor conoce la relación del jubilado con sus medicamentos.
Por último expresaron que las farmacias son el eslabón sanitariamente más fuerte pero económicamente más débil de la cadena de prestación al jubilado, que incluye al Estado, a la poderosa Industria Farmacéutica y a las droguerías; “pero, paradójicamente somos las farmacias las que nos vemos obligadas a financiar los medicamentos que consumen nuestros abuelos a riesgo de nuestra propia sustentabilidad económica”.
 

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