La Provincia
Miércoles 04 de Mayo de 2016

Faltan frutas, verduras, los precios suben y en Paraná recién comenzó la siembra

Hoy en Santa Fe los productores hortícolas aseguraron que están "quebrados". A la capital entrerriana ingresa la producción de La Plata que el año pasado quedó expuesta como una de las más contaminadas con agrotóxicos. 

Después de las tres semanas de lluvia constante en la región, que afectaron la producción frutihortícola, en los barrios del oeste de Paraná el kilo de naranja, en un verdulería de calle, vale 40 pesos. En el hipermercado de calle Pirán el precio se reduce a la mitad pero las frutas están lejos del sabor ideal.
Rúcula, de moda en bares y restaurantes, hoy directamente no se consigue.
Las frutas y verduras llegan a la capital entrerriana desde La Plata, Corrientes y Mendoza porque en Sante Fe y Córdoba “están quebrados”.
Consultado por UNO, Daniel Brandolín de la Asociación de Horticultores de Entre Ríos aseguró que los precios se manejan con la ley de oferta y demanda.
Además hay que sumarle que fruta y verdura viene, cada vez desde más lejos.
En el traslado se suma el aumento de los combustibles y la cadena termina en el bolsillo del consumidor.
Recién hoy en Paraná los horticultores están comenzado a sembrar y dentro de dos meses, con suerte, habrá mercadería de la zona.
El viernes se reunirán el grupo de productores, se calculan que asistirán entre 70 y 80 horticultores de toda la provincia, para continuar trabajando para conseguir créditos blandos por parte del estado provincial. También esperan nuevos contactos con el gobierno municipal. 


Quebrados

El presidente de la Sociedad de Quinteros de Santa Fe, Guillermo Beckmann, manifestó que las inundaciones por la crecida de los ríos Salado y Paraná y los más de 800 milímetros de lluvias caídas en lo que va del año, causaron "más de 1.600 hectáreas devastadas y el quebranto de muchísimo productores de la zona".
En declaraciones a Télam, el titular de la asociación civil que representa a más de 240 productores de Monte Vera, Arroyo Aguiar, Recreo, Santa Fe y Santo Tomé, calificó como un "verdadero desastre" la situación en los campos afectados por las inundaciones, y resaltó que "este año se conjugaron los dos ríos altos, intensas lluvias", por lo que "perdimos el 90 % de la producción".
En ese sentido, indicó que "las vertientes están a flor de tierra, las napas están en la superficie y se perdió todo lo sembrado de hoja: lechuga, repollos, rúcula, radicheta, remolacha, brócoli, acelga, achicoria, coliflor, y algo de tomate".
Explicó que "solamente se salvaron algunas cosas que se encuentran en terrenos altos, pero se inundaron y se pudrieron todas las verduras y tardaremos varios meses en recuperarnos".
"Recién hoy se pudo comenzar a mover un poco de tierra, con la ayuda de plantines podemos llegar a tener algo para dentro de 45 días, y no entra dinero, se atrasan los pagos, sumado a que subieron el combustible, los insumos, los impuestos, las semillas", agregó.
Beckmann indicó que "hay productores que ya piensan en dedicarse a otra cosa, como hacer silos, galpones para radicar empresas e industrias, loteos para viviendas o alquilar lo campos para otros fines".
"Es un estado crítico; para poder afrontar las pérdidas los productores comercializan productos de Mendoza y Mar del Plata, esto encarece y el productor local se ve obligado a afrontar todas las pérdidas”, aseguró.
 Por su parte, el productor de Angel Gallardo, Gustavo Cistaghi, de 40 años, indicó que "no quedó nada de nada", y sentenció que esto es "una carrera contra el clima y el tiempo: no podemos trabajar, hay mucho barro, nunca vimos un fenómeno como éste, venimos sufriendo tormentas, lluvias, realmente seguimos adelante porque somos perseverantes".
"Las pérdidas en dinero son cuantiosas, se pierde trabajo, para que empiece a salir algo vamos a llegar a setiembre u octubre, antes imposible", aseguró, y acotó: "tuvimos un metro de agua sobre la producción, y el agua no sale rápido, se pudre todo. Solamente, ahora comenzamos a trasplantar un poco de lechuga".


"Nunca recibimos ayuda del gobierno, pero sería bienvenido lo que sea, para poder volver a empezar", indicó Cistaghi, y añadió que "esto repercute indudablemente en el costo, lo poco que pudimos salvar lo sacamos a mano, es todo en base a esfuerzo, y nosotros al trabajo lo ponemos siempre, pero hay muchos quinteros que ya decidieron dedicarse a otra cosa".
En tanto, Andrés Appiani, de 30 años, productor de Monte Vera, señaló que "luego de cinco días de sol, recién hoy pudimos trabajar con un tractor en una zona alta, la verdura que quedó chica le estamos abriendo los surcos para que respire la tierra y le echamos abono para que se componga".
"Vecinos que son sojeros quedaron en la ruina, se les pudrió todo; otros que son ganaderos, tuvieron muerte de ganado por infecciones, el panorama es complicado, las familias necesitan trabajar para mantenerse y al no tener ingresos se complica todo", destacó.
Appiani recordó que "además de las lluvias, con la tormenta de febrero se rompieron los invernaderos, cayeron árboles que causaron daños y el clima no da tiempo a rearmarte".
Finalmente, el productor dijo que "hay mucha gente que está parada desde noviembre, eso es mortal, ya quieren ver otras opciones, porque tampoco la agricultura es fácil, nosotros tenemos la maquinaria para este tipo de cultivos y cambiar es sumamente costoso".

Preocupación
 
A Paraná está llegando fruta y verdura de La Plata y el dato prendió una luz roja porque el año pasado se publicó un informe del Espacio Multidisciplinario de Interacción Socio Ambiental (Emisa) que funciona en la Universidad que tiene sede en la capital de la provincia de Buenos Aires, en donde se informó que "ocho de cada diez verduras y frutas tienen agrotóxicos".
Página 12 publicó en setiembre del año pasado: "Plaguicidas. Los condimentos no declarados”, es el nombre del estudio realizado por investigadores del Espacio Multidisciplinario de Interacción Socio Ambiental (Emisa), de la UNLP. El trabajo, realizado entre noviembre de 2014 y abril de 2015, analizó 60 muestras de frutas y verduras. Separados por categorías, el 83% de los cítricos (naranjas y mandarinas) y de zanahorias tienen agrotóxicos. También dieron positivo el 78% de los morrones y el 70% de las verduras de hoja verde (lechuga y acelga)".
Los alimentos contenían los insecticidas lambdacialotrina, endosulfán, clorpirifos y cipermetrina. Y los fungicidas (para hongos) tebuconazole, tpoxiconazol. “Estos son los amigos del famoso herbicida glifosato”, destacó Damián Marino, cuando presentó su trabajo en el Congreso de Salud Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de Rosario.  
 

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