La Provincia
Miércoles 28 de Enero de 2015

Falta de documentación es la infracción más frecuente

Si bien hay menos transgresiones debido a mayores controles, persiste el labrado de actas por manejar sin carné o sin constancia de pago del seguro

Desde que se implementaron mayores controles de tránsito en Paraná, bajó sensiblemente la cantidad de infracciones entre los conductores. Sin embargo, todavía se registran faltas que se repiten, como manejar sin portar el carné habilitante o el comprobante de pago del seguro.

 

En este marco, el fin de semana la Dirección General del Cuerpo Único de Inspectores, dependiente de la Subsecretaría de Transporte y Tránsito de la Municipalidad, labró 40 actas de infracción y la mayoría fueron por estos motivos.

 

Si bien durante la semana se llevan adelante operativos en distintos puntos de la ciudad, durante los viernes, sábados y domingos se intensifican las inspecciones en determinadas zonas de esparcimiento, como en la Costanera, el Puerto y el Rosedal, donde se realizan además controles de alcoholemia con el apoyo de la Policía de Entre Ríos.

 


Héctor Bergara, subsecretario de Tránsito y Transporte, comentó a B: “Los fines de semana se realizan operativos nocturnos, principalmente en la noche del viernes para el sábado y del sábado para el domingo, donde participan entre 15 y 20 inspectores. Se pide la documentación correspondiente, que es básicamente el carné de conductor, la cédula verde, la tarjeta azul y el comprobante de pago del seguro”.

 


El funcionario detalló que “el fin de semana se labraron unas 40 actas por carné vencido o porque los conductores no llevaban la constancia del seguro. Por otra parte se hicieron controles de alcoholemia, donde se detuvieron vehículos que iban circulando por la zona y se detectó que seis automovilistas manejaban con una graduación alcohólica en sangre superior a 0,5 miligramos”.

 


“Tenían 1,75 miligramos o más todavía, es decir, el triple de lo permitido por al Ley Nacional de Tránsito N° 24.449. No habiendo otra persona autorizada a seguir manejando el auto, y de acuerdo a la nueva ordenanza 9.211 que rige en Paraná desde setiembre del año pasado, se procedió en forma inmediata a retenerles el vehículo y transportarlo con la grúa al corralón municipal, y luego informar al Juzgado de Faltas”, dijo Bergara, y agregó: “Generalmente la persona que maneja en estado de ebriedad sostiene que está en condiciones de seguir manejando y no reconoce su situación”.

 

 

Multas por alcoholemia

 


Según indicó el funcionario, a diferencia de lo que ocurre con las motos, que en su mayoría no son retiradas por sus propietarios cuando son retenidas por alguna infracción, los dueños de los automóviles o los utilitarios realizan el trámite para recuperar su vehículo entre las 24 y 48 horas subsiguientes. “Casi el 80% los busca el mismo lunes”, dijo Bergara, y señaló: “Una vez que la persona interesada hace el trámite respectivo y abona la estadía y la multa, se libra el oficio y se le restituye el automóvil, que hasta entonces permanece bajo nuestra custodia”.

 


Las multas tienen un valor que varía de acuerdo a la gravedad de la infracción y la fija el juez de turno. Arrancan en los 2.000 pesos y pueden ser superiores si la persona tiene antecedentes.


 

Bargara explicó que también son plausibles de ser retirados por las grúa los vehículos que obstruyan un garage, que estén estacionados en lugares indebidos, en paradas de colectivos, en el ingreso a un  hospital o nosocomio, y también en casos en que la persona que conduzca no tenga el carné que lo habilite. Y recordó que este tipo de operativos se suele realizar con apoyo policial.

 

 

Uso del casco

 


Por otra parte, observó que en estos días de altas temperaturas se detectó que muchos motociclistas circulan con el casco mal colocado. “Lo usan tipo sombrero y creemos que es por el calor”, dijo, y aclaró que la normativa nacional indica que el casco debe estar correctamente colocado.

 


En caso contrario, se infringe la Ley 24.449. Además, de este modo el casco no cumple su función de protección ante una eventual caída o accidente.

 

 

Adhesión a los controles

 


La ordenanza 9.211, que regula el tránsito de Paraná y sus correspondientes multas por infracciones en todo tipo de vehículos, comenzó a regir desde el 15 de septiembre del año pasado.

 


Héctor Bergara analizó los resultados obtenidos desde entonces en materia de ordenamiento vehicular y expresó: “Haciendo un balance, consideramos que el impacto es altamente positivo, con muy buena aceptación de la sociedad. Quien circula con la documentación en orden no siente molestia por ser controlado. Incluso la gente nos pide que se continúe con los operativos, que también generaron mayor conciencia sobre el uso del casco en las motos y del cinturón de seguridad en los autos”.

 


“Es la política del municipio y de la intendenta Banca Osuna mantener los controles e incluso profundizarlos. A diario se hacen recorridos puntuales con el Cuerpo de Inspectores, donde en el microcentro participan entre 10 y 20 agentes. También se va a seguir con el retiro de vehículos abandonados en la vía pública, previo aviso a sus propietarios”, afirmó.

 


Luego de implementarse este accionar, con la intervención de la Policía, se estimó que hubo una reducción de entre el 80% y el 90% de delitos y accidentes donde había motos involucradas.

 

 

 

Los carnés se extienden  sin demoras

 

Si bien durante los controles de Tránsito muchos de los infractores que circulan sin carné de conducir se excusan en que no lo tramitaron debido a las presuntas demoras en la Dirección de Habilitación de Registro de Conducir de la Municipalidad de Paraná, desde el organismo aclararon que se está trabajando normalmente y que la alta demanda que se generó durante los dos meses posteriores a la implementación de la Ordenanza 9.211 ya se regularizó.

 


En este sentido, Carlos Federik, titular de la entidad, señaló a UNO: “Con los turnos para ser atendidos estamos al día. La gente tiene que esperar para rendir los exámenes debido a cierto remanente que se vino acumulando desde setiembre, que es cuando empezaron los operativos”.

 


Asimismo, indicó que “la tardanza no es tanto en el examen teórico, ya que se habilitó un aula paralela en calle Alem, al lado de la Dirección, sino más bien en la prueba práctica, con una demora de entre siete y nueve días hábiles”.


Por ora parte, recordó que la atención al público es de 7.15 a 17 en calle Alem 826. “Los concurrentes tienen que esperar un tiempo máximo de 10 minutos y hay espacio para sentarse. Al estar organizados no se generan colas como pasó en septiembre y octubre, donde tuvimos que extender el horario hasta las 19 debido a las altísima demanda que hubo”, sostuvo.


Durante esos meses, la demanda habitual de 120 trámites diarios se elevó a 300 en promedio.

 

 

Más exigentes

 


Federik indicó que al elevarse el nivel de exigencia de los exámenes, muchas de las personas que van a hacer el trámite para obtener el registro no aprueba la parte teórica: “Son alrededor de un 30%. Tienen la posibilidad de volver a presentarse a los 15 días, dos veces consecutivas”.


En caso de no pasar la prueba, se tendrá que esperar seis meses para iniciar otra vez la gestión. El funcionario aclaró que esto se le avisa a los postulantes. “Hay casos donde ocurrió esto, que son particulares, ya que muchos vinieron a hacer el trámite por primera vez e incluso hay personas de edad avanzada que gestionaron el carné y por ahí no están habituados a rendir”, dijo.


Por último, recordó que los exámenes son más rigurosos y requieren más estudio, por lo que se puede consultar en el portal del municipio www.parana.gov.ar las normas de seguridad vial.


Para obtener la licencia se requiere saber leer y para los conductores profesionales, también escribir, presentar original y copia del documento de identidad, presentar grupo y factor sanguíneo del titular, contar con la edad correspondiente para la clase solicitada, entre otras condiciones.

 

 

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