Pais
Martes 17 de Mayo de 2016

Falsa convocatoria a una misa en memoria de Videla

Periodistas y "amigos" del dictador concurrieron a una ceremonia relegiosa en una iglesa porteña, pero el cura no estaba enterado de homenaje.

La convocatoria a una misa en memoria del dictador Jorge Rafael Videla a tres años de su muerte resultó falsa según informaron a la prensa autoridades eclesiásticas de la parroquia San Benito Abad, ubicada en el barrio porteño de Belgrano, donde debía realizarse el presunto oficio religioso.
Un joven sacerdote, que no se identificó, informó a los periodistas que se hicieron presentes: "No tenemos noticias sobre una misa en memoria de Videla, incluso su familia, creo que fue un hijo, se comunicó con nosotros para informarnos que no habían solicitado nuestros servicios religiosos".
El sacerdote atribuyó la convocatoria a "grupos nacionalistas" y, en tono de broma, instó a los fotógrafos y camarógrafos a tomar imágenes de las obras de refacción que se realizan en la Iglesia "para promocionarnos" y remarcó que "en esta Parroquia nunca se hizo una misa por Videla".
La convocatoria circuló en las redes sociales y fue publicada por algunos medios bajo el título "Gracias Mi General. Serás siempre la bandera del honor y de la dignidad militar", e informaba que la misa tendría lugar "a las 17 en la Parroquia San Benito Abad, situada en Maure y Villanueva, en el barrio porteño de Belgrano".
No sólo periodistas concurrieron a la parroquia, también lo hicieron algunos "amigos" -así se identificaron- de Videla, que vieron frustradas sus expectativas.
Los "amigos" del dictador eran una señora octogenaria, vestida con tapado oscuro, y un señor también mayor que llegó en moto, vestido con ropa de color rojo y casco.
El represor Jorge Rafael Videla que encabezó el golpe cívico militar del 24 de marzo de 1976, falleció en su celda de condenado por crímenes de lesa humanidad a los 87 años, producto de un paro cardíaco que sufrió en la cárcel de Marcos Paz en la mañana del 17 de mayo de 2013.
Tras ser condenado en 1985 a prisión perpetua en el emblemático Juicio a las Juntas Militares, Videla fue indultado por el ex presidente Carlos Menem el 28 de diciembre de 1990 y estuvo libre hasta 1998, cuando el entonces juez federal de San Isidro, Roberto Marquevich, lo detuvo en una causa por sustracción de menores, el único delito que quedaba fuera de la órbita del indulto presidencial.
A partir de allí, gozó de breves lapsos de libertad y de arresto domiciliario en la casa que vivía con su esposa sobre la avenida Cabildo en el barrio porteño de Colegiales, pero fue a partir de las nulidad de las leyes de obediencia debida y de punto final, su presencia por los tribunales fue moneda corriente en su vida.
El 5 de julio de 2012 fue condenado a 50 años de prisión por el Tribunal Oral Federal 6 por su responsabilidad en la puesta en marcha de un plan sistemático de sustracción de menores a secuestradas en centros clandestinos de detención y puntualmente condenado por 18 casos, entre ellos el de Guido, el nieto de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.
La acumulación de causas hizo que se sumara la prisión preventiva por el secuestro de los empresarios textiles Federico y Miguel Gutheim, la causa penal en el marco de la cual la Corte Suprema de Justicia de la Nación declaró inconstitucional el indulto que lo había beneficiado en los 90.
Considerado el brazo ejecutor para que el ex ministro de Economía José Alfredo Martínez de Hoz implementara una política económica liberal, reinventó la palabra ''desaparecido'', al señalar en una conferencia de prensa que "frente al desaparecido en tanto éste como tal, es una incógnita, mientras sea desaparecido, no puede tener tratamiento especial, porque no tiene entidad. No está muerto ni vivo...Está desaparecido".
Otra frase que puso de relieve la capacidad del terrorismo de Estado fue: "Un terrorista no es sólo alguien con un revólver o una bomba, sino también aquel que propaga ideas contrarias a la civilización occidental y cristiana".
En la misma línea que muchos genocidas, sentado ante el banquillo de los acusados defendió y repitió a rajatabla el discurso para avalar un genocidio centrado en la "teoría de los dos demonios" para equiparar el poder de las fuerzas de un Estado con el accionar de grupos armados, que en gran parte ya habían sido eliminados. 
Fuente: Télam

Comentarios